El Gasometer de Viena


6 de Febrero.- Hoy he cogido la línea 3 para ir a las afueras de Viena, al Gasometer. Se trata de una planta que data del siglo XIX (1896-1899) y que consta de cuatro edificaciones cilíndricas en las que, hasta 1984 se almacenaba el gas (primero procedente del carbón y luego del gas natural) que utilizaba la cudad de Viena.
Desde 1978, los edificios del Gasometer son un monumento protegido y, como anécdota, cabe mencionar que, en 1986 se rodó aquí (y en la Volksoper, por cierto) la película de James Bond The linving daylights (Panorama para matar, creo que se llama en Espanol).
En 1995 se decidió rehabilita el entorno del Gasometer, para así también revitalizar el area de Simmering y se encargó un proyecto a un grupo de prestigiosos arquitectos capitaneado por Jean Nouvel (una de sus últimas obras es la torre Agbar en Barcelona). Las obras de rehabilitación del complejo se desarrollaron entre 1999 y 2001. Se decidió que el Gasometer tendría un uso mixto: las primeras plantas se dedicarían a usos comerciales (hay un centro comercial, un cine, un gimnasio. Y a partir del tercer piso, se construirían viviendas hasta llegar a las cúpulas metálicas que son una de las marcas de fábrica de la edificación.
Por supuesto, al ser el Gasometer un área monumental protegida, vestigio de la arquitectura industrial decimonónica, el proyecto tenía que respetar la fachada de ladrillo original, que se usó como en otros casos, a modo de envoltorio de la parte nueva.
El coste de la obra fue de 174 millones de Euros, que asumió la ciudad de Viena.
Las viviendas del Gasometer están concebidas para dar cobijo a unas cincuentamil personas. Se pretendía que estas personas revitalizaran la zona comprando en los comercios que se hicieron en el complejo. Sin embargo, no ha sido así, y hoy la zona de Simmering es tirando a modesta por no decir deprimida.
Una de las cosas mejores del Gasometer es el modo en el que las partes modernas están integradas en el edificio original y el cuidado con el que se han preservado los elementos decimonónicos, como este medidor de presión que está en una de las fachadas.
Para quien esté interesado en saber más, aquí dejo el enlace a Wikipedia (en alemán) en donde podrá encontrar toda la información que, por razones de espacio, yo no he podido poner.
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5 Responses to El Gasometer de Viena

  1. Creo que aquí también se hacen bastantes conciertos, ¿no?
    Tengo que investigar más.
    Chulas, las fotos!

  2. El Duque dice:

    La verdad es que arquitectónicamente molan un montón los gasómetros estos. Paco, si me permites una pequeña corrección como yeimsbondiano de pro, el título en español en realidad es «Alta tensión». La otra fue la última protagonizada por Moore. Ya que mencionas su rodaje, otra escena famosa, y quizás la más significativa del rodaje vienés fue la que abría la película, rodada ante la Volksoper imitando un teatro de ópera bratislavense (de hecho en la tienda de golosinas de la esquina se conservaban hasta hace bien poco fotos de Timothy Dalton, que la protagonizó. Y sí, también se hacen allí conciertos, y de los buenos. Yo ví en la sala a los alemanes Wir Sind Helden,a Him junto Paradise Lost y también a Alice in Chains, pero debo decir que la acústica del lugar es «correcta». Un abrazo

  3. El Duque dice:

    Por cierto Paco, no sé si te has pasado aún por la exposición «Kampf um die Stadt. Politik, Kunst und Alltag um 1930». Es la caña!La he visitado hoy y me he quedado flipado con lo que han montado. Es un «must» para aquellos que quieran comprender los turbulentos años que llevaron a Austria al Anschluss y sobre todo para los enamorados como yo de la Viena de entreguerras. De verdad, está genial. Hay un apartado sobre la vida diaria, política, arte, industria, moda, grupos y partidos políticos,etc.Es tan buena que si por mí fuera debería convertirse en una exposición permamente del Wien Museum. Aprovecha a verla antes de que se temine en Marzo!Un abrazo

  4. Paco Bernal dice:

    Hola a los dos:

    Gracias por vuestros comentarios.

    A Te de llimona: la verdad es que yo sólo conocía el tema del cine. De los conciertos había oido hablar difusamente. De todas maneras, merece la pena hacerse el viaje en metro porque el Gasometer es impresionante.

    A su Excelencia (I): No sabía yo esta afición tuya por James Bond. Perplejo, me dejas jajaja. De todas maneras, lo corrijo. Es verdad que Panorama para matar empezaba en la Torre Eiffel, verdad? 🙂

    A Su Excelencia (2): Joé, qué envidia. No querrás repetir? Tengo que sacar un hueco para ir a ver la del KHM y esta, porque tenía muy buena pinta. De todas maneras, muchas gracias por la recomendación.

    Un abrazo,

  5. Luisru dice:

    Menudas fotacas. A ver si, cuando vuelve (un día de estos) me da tiempo a ir hasta allí.

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