Sexcesion


25 de Febrero.- El otro día hablaba yo de unos amigos míos que, cuando encontraban ejemplares de cierto periódico gratuito, los apartaban raudamente de la vista de los niños. Es una acción por la que, si hay justicia, alguien deberá recompensarles. La mera lectura del papel en cuestión (el Österreich) hace que, de pronto, empieces a pensar que, después de todo, la censura que se practica en regímenes totalitarios no está tan mal.

El otro día, por ejemplo, a cuento de la noticia que ahora glosaré, el Österreich se marcó un reportaje porno (con las caras pixeladas, eso sí) que a mí, la verdad, que llevo ya andando por el mundo va para treinta y cinco años, no me pareció nada apto para que cayera en manos de escolares.

La noticia: el ayuntamiento de Viena ha colaborado con una cantidad de miles de euros en la realización de una dizque performance en el Sezession, ápice del modernismo austriaco y sala de exposiciones más bien desangelada. Por seis euros, y a partir de cierta hora de la noche, todo aquel mayor de dieciocho años que lo desee puede entrar en el monumento coronado por un bombón Ferrero Rocher y participar en un club de intercambio de parejas. En cuanto se enteraron de la noticia, los dueños del periódico más apestoso de Austria (con permiso del Heute) se frotaron las manos y, tras crujirse las articulaciones digitales, pergeñaron el dizque reportaje del que mencionaba más arriba y en el que, como pasa siempre con esta clase de periodismo basura, con el pretexto de la libertad de información –Austria quiere y debe saber- se mostraba a gente montándoselo sin dejar ningún tipo de resquicio a la imaginación.

La noticia, por supuesto, ha levantado el revuelo que todo el mundo puede suponerse. Porque se espera de un ayuntamiento que colabore en el crecimiento espiritual de los ciudadanos de otras maneras. Supongo que, en el siglo XIX cuando alguien expuso un urinario o cuando se colgó por primera vez “El origen del mundo”, las mentes biempensantes reaccionaron de una manera similar a los indignados oyentes de Radio Arabella que, haciendo gala de su dialecto más cerrado (al fin y al cabo eran la voz del pueblo) juraban en todas las lenguas bíblicas y apelaban a la decencia de los políticos en estos tiempos de crisis.

No contento con haber publicado la noticia, el Österreich ha entrevistado hoy a una de las participantes en las artísticas orgías. Un relato en primera persona de una ciudadana de juventud algo marchita que, de día, se dedica a contabilizar facturas, pero que, en sus ratos libres, practica toda clase de juegos de sociedad.

A pesar de la polvareda (sin segundas) que la acción artística ha levantado, el Kurier titulaba ayer que en el Secesión estaban de pantalones muertos –una expresión muy austriaca para designar lo que está matao-. O sea, que al personal no le ponía nada hacérselo en tan augusto santuario del Arte y que las augustas salas estaban vacías de subversivos fornicantes.

Naturalmente, el lado salvaje de la política austriaca ha presentado los actos del Sezesion –resulta difícil escribir sobre esto sin utilizar lenguaje sexual- como una manifestación de los niveles de decadencia a los que, a su juicio, la administración socialista ha llevado a la ciudad de Viena.

Por cierto, como Dios los crea y ellos se asocian, el Österreich es un gran vocero de todas las apariciones de los políticos ultras.

Tienen el mismo público, por lo que se ve.
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3 Responses to Sexcesion

  1. Maïte dice:

    ¿Qué haceis qué en los museos?? y ¿qué era eso que subvenciona el ayuntamiento? aluflipando estoy!!! jajajajajaj….

    Hace demasiado que no te contesto, pero te leo en la sombra (mucho lio en la oficina)

    Un beso

  2. Paco Bernal dice:

    Hola Maite! Ya puedo contestar tranquilamente a los comentarios. La verdad es que, en mi modesta opinión, con el edificio del Sezesion no saben bien qué hacer. Y montan unas exposiciones que son un poco rollo y tal. En general, es que está en un sitio como incómodo y eso. La última ha sido el club de intercambio de parejas. Pero no durará.

    En fin: felicidades por ese lío en la oficina 🙂 menos mal que hay alguien en Celtiberia que no tiene crisis.

    Besos

  3. Maïte dice:

    No te creas, aqui más en crisis que nadie, setor automovil, no te digo más…pero bueno, peleamos como jabatos y mi optimismo natural (venía de serie) me dice que de esta salimos.

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