¡Caramba!

Balcones de Príncipe Pío (Archivo Viena Directo)

30 de Enero.- Uno de los descubrimientos más agradables que aguardan a quien aprende alemán es que, pasado el momento de extrañeza y aridez inicial, la lengua de Hansi Hinterseer está llena de palabras que provienen del español. A estas, se les llama técnicamente Hispanismos y fueron incorporándose a la lengua alemana en diferentes etapas históricas. Son unas palabras que responden mucho a la visión que los aborígenes tienen de nosotros. O sea, están llenas de temperamento, fuego y pimienta. Algunas tienen un origen curioso.

Mi favorita es, sin lugar a dudas, Grantig. Significa hoy en día tanto como estar enfadado, colérico o malhumorado y, aunque no lo parezca a primera vista, este vocablo viene del español Grande (de hecho puede escribirse también con D). En el imaginario popular caló la imagen de los nobles españoles de la época imperial como seres impacientes, quisquillosos y un punto enfadicas. De ahí que cuando a alguien del pueblo llano se le hinchaba el apéndice nasal, sus compañeros más relajados le pedían que no fuese como los Grandes (de España) es decir, que no fuese Grandig o Grantig. Por cierto, esta acepción de Grandig tuvo su origen no en Austria sino en la dulce Baviera. Por cierto, que cuando suena Granada, la famosa canción de Agustín Lara es, para muchos, sinónimo de una discusión a gritos o una bronca fuerte. La madre, le dirá al hijo:

-Como no recojas tu habitación, aquí va a sonar Granada (es wird hier Granada spielen) -que a mí es un uso que me hace mogollón de gracia.
La mayoría de los términos castellanos que han acampado en la lengua de Romy Schneider son relativos a la violencia y a la guerra. Destacan por derecho propio Armada (por aquella que se hundió frente a las costas británicas)  o Machete, instrumento que cualquier explorador, sea su lengua la que sea, usará para internarse por la selva pero que, en el caso de los germanoparlantes, no pronunciará con nuestra contundente ché de horchata, sino con una jota que convertirá el temible cuchillo en un amable “majete” (en Madrid se dice de alguien que es majo o “majete” cuando es simpático). En alemán también existen Embargos, y Kamarillas (germanización de la propensión tan latina al chismorreo político de altos vuelos).
Asimismo, los vaqueros de las pelis dobladas al alemán, atraparán a las reses manejando diestramente un silbante “Lasso”.
No todas las palabras son bélicas ni mucho menos, ni todas vienen de aquellos tiempos en los que había que llevar gafas de sol en nuestro imperio si uno quería dormir; por ejemplo, si una tropa de varios miles de alemanes o austriacos se encuentra en un estadio de fúrgol y quiere animar a su equipo, hará, como todo hijo de vecino al sur de los Alpes, “La ola” dicho así en español.  En el terreno bailón, tan de moda durante esta temporada en Viena hasta el día 3 de Marzo en el que se celebrará este año el Opernball, destacan por derecho propio el Cha-cha-cha, deleite de los bailones germanoparlantes y la aristocrática Quadrille (que también viene del español y que es un baile de cuatro tiempos). No hablemos del Tango, de la Salsa o de la Sarabande (del español Zarabanda) y, para compensar el estrés, fúmense los que tengan ese vicio un Zigarrillo (que deberán pronunciar “cigarilo” a la moda de aquí) para luego ponerse otra vez a mover los pies al racial ritmo que imponen las Kastagnetten (“Castañeten” que así suenan las andaluzas castañuelas).
Y sin más, como dirían muchos aquí, Adiós (o Adíos) como prefieran ustedes. (Foto: Archivo Viena Directo)
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3 Responses to ¡Caramba!

  1. Dux dice:

    Te felicito por la recopilación, nadie lo hubiera hecho mejor 🙂 Quisiera añadir, de la cosecha austriaca, la de «Marille» (que viene, según se dice, de «Fruta amarilla») y «Karacho» (no hace falta explicarlo), ambas con origen, al igual que supuestamente «grantig», en el cortejo castellano del emperador Fernando I, durante el s.XVI. Sin embargo, no sabía lo del origen bávaro de esta última. ¿Dónde te has enterado de eso»? Además, no solo se juega en Viena a la «canasta» (como suena), sino que también se echa, cuando se puede, la «siesta», aunque esto ya está asumido internacionalmente. Un abrazo y vuelve pronto!:)

  2. emejota dice:

    Para alguien con gusto por la filología como una servidora ha resultado una entrada muy entretenida e interesante. Un fuerte abrazo.

  3. Álvaro dice:

    Hola Paco,

    El inglés también ha importado muchas de las que mencionas: armada, machete (masheti), cigarrillo (confieso que no conozco el «spelling» de esta palabra en inglés, pero los locales lo usan para referirse a esos cigarros que parecen puros en miniatura), chili con carne (mejicano, aunque más de uno lo atribuye al italiano) y, como no, macho.

    Saludos

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