Let´s talk about sex

Sezession
El Sezession, como fondo de la maratón de Viena (A.V.D.)

 

Algunos de mis lectores no lo saben (supongo que la mayoría) pero este blog tiene una vida paralela. En Facebook. En uno de los grupos en los que, diariamente, cuelgo mis posts, uno de mis pacientísimos lectores ha desenterrado esta noticia, a propósito de una presunta escuela de sexo en Viena que luego resultó ser una trola.

Sin embargo, en 2010 se produjo en Viena, financiada en parte por dinero público, una acción artística que convirtió durante un tiempo el Secession, uno de los templos de la movida vienesa de principios del siglo XX, en un local de intercambio de parejas. Si mis lectores leen el texto que publiqué con ocasión de aquello, quizá se lleven alguna que otra sorpresilla….

25 de Febrero (de 2010).- El otro día hablaba yo de unos amigos míos que, cuando encontraban ejemplares de cierto periódico gratuito, los apartaban raudamente de la vista de los niños. Es una acción por la que, si hay justicia, alguien deberá recompensarles. La mera lectura del papel en cuestión (el Österreich) hace que, de pronto, empieces a pensar que, después de todo, la censura que se practica en regímenes totalitarios no está tan mal.

 El otro día, por ejemplo, a cuento de la noticia que ahora glosaré, el Österreich se marcó un reportaje porno (con las caras pixeladas, eso sí) que a mí, la verdad, que llevo ya andando por el mundo va para treinta y cinco años, no me pareció nada apto para que cayera en manos de escolares.

 La noticia: el ayuntamiento de Viena ha colaborado con una cantidad de miles de euros en la realización de una dizque performance en el Secession, ápice del modernismo austriaco y sala de exposiciones más bien desangelada. Por seis euros, y a partir de cierta hora de la noche, todo aquel mayor de dieciocho años que lo desee puede entrar en el monumento coronado por un bombón Ferrero Rocher y participar en un club de intercambio de parejas. En cuanto se enteraron de la noticia, los dueños del periódico más apestoso de Austria (con permiso del Heute) se frotaron las manos y, tras crujirse las articulaciones digitales, pergeñaron el dizque reportaje del que mencionaba más arriba y en el que, como pasa siempre con esta clase de periodismo basura, con el pretexto de la libertad de información –Austria quiere y debe saber- se mostraba a gente montándoselo sin dejar ningún tipo de resquicio a la imaginación.

 La noticia, por supuesto, ha levantado el revuelo que todo el mundo puede suponerse. Porque se espera de un ayuntamiento que colabore en el crecimiento espiritual de los ciudadanos de otras maneras. Supongo que, en el siglo XIX cuando alguien expuso un urinario o cuando se colgó por primera vez “El origen del mundo”, las mentes biempensantes reaccionaron de una manera similar a los indignados oyentes de Radio Arabella que, haciendo gala de su dialecto más cerrado (al fin y al cabo eran la voz del pueblo) juraban en todas las lenguas bíblicas y apelaban a la decencia de los políticos en estos tiempos de crisis.

 No contento con haber publicado la noticia, el Österreich ha entrevistado hoy a una de las participantes en las artísticas orgías. Un relato en primera persona de una ciudadana de juventud algo marchita que, de día, se dedica a contabilizar facturas, pero que, en sus ratos libres, practica toda clase de juegos de sociedad.

 A pesar de la polvareda (sin segundas) que la acción artística ha levantado, el Kurier titulaba ayer que en el Secesión estaban de pantalones muertos –una expresión muy austriaca para designar lo que está matao-. O sea, que al personal no le ponía nada hacérselo en tan augusto santuario del Arte y que las augustas salas estaban vacías de subversivos fornicantes.

 Naturalmente, el lado salvaje de la política austriaca ha presentado los actos del Sezesion –resulta difícil escribir sobre esto sin utilizar lenguaje sexual- como una manifestación de los niveles de decadencia a los que, a su juicio, la administración socialista ha llevado a la ciudad de Viena.

 Por cierto, como Dios los crea y ellos se asocian, el Österreich es un gran vocero de todas las apariciones de los políticos ultras.

 Tienen el mismo público, por lo que se ve.

Articulo publicado en La Máquina del tiempo, Viena sensual. Guarda el enlace permanente.

3 Responses to Let´s talk about sex

  1. Carmen dice:

    Me parece increíble lo de esta noticia. Nunca lo hubiera esperado en Viena. En fin…que vamos a hacerle..Aprovecho para felicitarte por el blog, el cual llevo leyendo un tiempo y me resulta muy interesante. Gracias.
    Saludos,

    Carmen

  2. Luis dice:

    Esto me recuerda cuando «performearon» una disco – chill out arty en el Reina Sofía y tuvieron que suspenderla porque en vez de modernidad se les llenó de botellón. Grüsse
    L.

  3. Edgar Pineda dice:

    ¡¿Los del Österreich hicieron eso?!

    ¡Pero si parecen todo frígidos!

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