Si todo va bien, tú también serás un traidor

Incompatibilidad de caracteres
A.V.D.

En la jocosa asamblea de los jueves el comentario sobre la experiencia de emigrar, se ha convertido en un auténtico subgénero. A base de hablar hemos llegado a algunos hechos que se dan en noventa y cinco casos de cada cien.

11 de Octubre.- El hombre, y sobre todo el hombre español, ese que lleva a Virgilio y a  a Nebrija en los genes aunque no lo sepa, es ante todo un comentarista.

Hablar de las propias experiencias supone una manera de encontrar el puesto de uno en el mundo. Se averigua la propia posición relativa referenciándola a las posiciones de los otros. Lo mismo que la única manera de saber si se es rico o pobre es conociendo si los ingresos de uno se ajustan a la media de la sociedad en la que vive y si, con ellos, podrá comprar Ferraris o condones, o tendrá que moverse a pie y triscar a pelo por las dehesas del amor.

En la jocosa asamblea de los jueves el comentario sobre la experiencia de emigrar, se ha convertido en un auténtico subgénero.

A base de hablar hemos llegado a algunos hechos que se dan en noventa y cinco casos de cada cien.

Por ejemplo, y esto te lo digo a ti, que acabas de llegar. Sí, a ti, no mires para otro lado:  la experiencia demuestra que es muy poco probable que, si todo va bien, dentro de un año, sigas con las amistades que tienes hoy y con las que te comunicas en inglés o en español. Y, es más: es lo mejor que podría pasarte.

Es muy posible que abandones a los amigos que has hecho en la academia de alemán o que, gradualmente, vayas dejando de ver a los otros españoles que has conocido por accidente o empujado por las circunstancias, o en ese local que te invita a escuchar canciones viejas de Estopa (o la música de los Caballeros del Zodiaco, tanto da), en uno de esos eventos que, cuando lleves aquí más tiempo, te resultarán tristones e insuficientes.

En una palabra: más pronto o más tarde te convertirás en un traidor.

Porque todo inmigrante, sobre todo al principio, actúa para tratar de vencer el vértigo de haberse quedado sin nada. Y el hambre, sobre todo la afectiva, no entiende de miramientos.

En la jocosa tertulia de los jueves hemos hecho balance y hemos llegado a la conclusión de que, al principio, el factor principal que nos empujaba a relacionarnos con la gente era poder comunicarnos con ella.

Lo único importante era que hablaran español (o cualquier otro idioma comprensible) y, aunque no fuera imprescindible, también sumaba puntos que el interlocutor supiera quiénes eran Chiquito de la Calzada, Jorge Javier Vázquez, Papuchi o Norma Duval. De hecho, todos tenemos la experiencia de haber tratado aquí con personas a las que, en España, no  hubiéramos dedicado ni tres minutos.

La emigración tiene, al principio, el efecto liberador de cepillarse todas las barreras y de exacerbar al máximo cualquier clavo ardiendo al que agarrarse para conquistar la atención y la complicidad del otro. Y así, aunque lo único que te guste del fútbol sea el Moneymaker de Ronaldinha, te verás a ti mismo tragándote, pongo por caso, un Osasuna- Sporting de Gijón.

Sin embargo, más tarde, si todo va bien, si aprendes, si trabajas, la vida te da la oportunidad de volver a ser tú mismo. No del todo, claro. Digamos que una versión más flexible porque, si en España eras un pijo recalcitrante, habrás tenido que darte cuenta de que leer Mundo Obrero no está tan mal. O si eras de carrera diaria, habrás descubierto los placeres de la pereza. Y si te parecía que los curas eran unos chupasangres tendrás que admitir que en las iglesias se encuentra esa  paz submarina que brota de la oración como una fuente.

Y pasados siete años, como los que yo cumplo hoy en Austria, quizá tu antiguo yo venga a visitarte, y no te conozca.

Y estará bien que así sea.

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5 Responses to Si todo va bien, tú también serás un traidor

  1. Daniel dice:

    Muchas felicidades por el séptimo aniversario Paco! Eres un ejemplo y la esperanza para todos nosotros… 😉

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  3. Es instinto de supervivencia 🙂

  4. Sabine dice:

    Cuanta verdad! Me he visto ahi, punto por punto, y si , yo tambien estouy contenta de que asi sea.

  5. amelche dice:

    Felicidades por esos siete años. Un abrazo.

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