Los Hoyos: una familia española fundamental en la historia de Austria (y II)

Kaiser Karl
Máscara mortuoria del emperador Carlos, uno de los principales damnificados por las consecuencias de la primera guerra mundial (A.V.D.)

 

En esta segunda parte de esta miniserie dedicada a los Hoyos, vamos a hacer un repaso a algunos de los miembros más destacados del clan.

10 de Febrero.- Vamos a empezar por el conde Alexander von Hoyos (1876, en la actual Rijeka-1937, en Schwertberg, alta Austria). El conde de Hoyos dio su nombre a la Misión Hoyos, que fue una de las piezas determinantes del estallido de la primera guerra mundial. El conde de Hoyos, encabezó la comisión que, de parte de la monarquía austro-húngara, viajó a Berlín los días 5 y 6 de Julio de 1914, para resolver la llamada “crisis de Julio”, que así suele llamarse a los acontecimientos que se desencadenaron en Europa a raíz del asesinato del archiduque Franz Ferdinand (Francisco Fernando en la literatura historiográfica española) y su señora en Sarajevo. El objetivo de la misión Hoyos era recabar el apoyo militar del Imperio alemán para una intervención de Austria-Hungría en Serbia.

El conde de Hoyos, por supuesto, lo consiguió. La prensa de la época (y aún en la actualidad) lo llamó “el cheque en blanco” (Blankoscheck o Blankovollmacht, que de las dos maneras se conoció en lengua vernácula). El Káiser Guillermo garantizaba ayuda militar sin límites a Austria-Hungría para intervenir en Serbia. Guillermo, un enfermo mental, por otra parte (un caso apasionante de personalidad torturada y neurótica) poseido por un desmedido afán belicista, calculó mal. Pensaba que el Imperio Ruso no estaba preparado para una guerra (no contaban con que el servicio secreto zarista estaba al corriente, a través del Mayor Redl, de cuya figura nos ocuparemos próximamente en este blog, de todos los planes del imperio para una eventual confrontación y se había preparado al efecto). En fin, el siniestro relés de alianzas cruzadas que había convertido Europa en un polvorín, estalló en cuestión de días y, para el final de aquel cálido verano de 1914, Europa estaba metida hasta los dientes en una sangrienta guerra que cambió el curso de la Historia.

Otro partiente del conde Alexander, Ladislas de Hoyos (en realidad, atención, Ladislaus Alfons Konstantin Heinrich Johannes de Hoyos, nacido en 1939 en Bruselas y muerto en 2011) fue un destacadísimo periodista de televisión francés el cual ha pasado a la historia por haber conseguido la identificación concluyente del nazi huído Klaus Barbie, apodado el carnicero de Lyon, antiguo jefe de la Gestapo en esta ciudad francesa durante la ocupación. Hecho que posibilitó la detención del criminal, su extradición a Francia y su juicio. A finales de enero de 1972, Ladislas de Hoyos llega a La Paz, en Bolivia y el tres de febrero entrevista a Klaus Barbie, que había rehecho su vida en este país andino bajo el nombre falso de Klaus Altmann. Barbie/Altmann llevaba en La Paz una vida no precisamente retirada. Los gobiernos dictatoriales bolivianos habían reciclado su siniestra experiencia como torturador en la Gestapo para controlar a la oposición. Ladislas de Hoyos entrevistó a Klaus Barbie primero en el Ministerio del Interior boliviano el día 3 de febrero de 1972 y, al día siguiente, en la prisión a la que fue llevado por el Gobierno boliviano a fin de protegerle (debido, claro, al escándalo que se formó cuando el mundo supo que semejante pájaro llevaba suelto desde 1945). El nazi fue detenido y extraditado a Francia, en donde fue juzgado por crímenes contra la humanidad durante un sonado juicio no exento de polémica.

Hablaremos por último de Rudolf Ernst Hoyos-Spritzenstein, hasta 1919 conde de Hoyos-Spritzenstein. Después de la primera guerra mundial, debido a la galopante crisis económicas y a la especulación, el ex conde Hoyos-Spritzenstein perdió parte de sus tierras patrimoniales, cosa que no le impidió ocupar el segundo lugar del estado autoritario (aquella República sin republicanos y aquella democracia sin demócratas) que sucedió hasta 1934 a la caida de la monarquía. Tras la anexión nazi, Hoyos fue perseguido por los del tito Adolfo que le hicieron la vida imposible encarcelándole en las prisiones de la Gestapo y confiscándole tierras para dárselas a la Deutsche Ansiedlunggeselschaft, una empresa pública que le arrebató, por cierto, Rosenburg, una de las posesiones más antiguas de los Hoyos. Tras la guerra, las tierras confiscadas le fueron restituidas y Hoyos estuvo implicado en arreglar un poco los detrozos de la dominación nazi. Murió en 1972 en un accidente de coche.

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2 Responses to Los Hoyos: una familia española fundamental en la historia de Austria (y II)

  1. JUAN dice:

    Para empezar, la Misión Hoyos se dio antes de la I Guerra Mundial, no de la Segunda.
    Aparte de ello, es posible que el káiser tuviera algún trastorno psicológico, pero se sabe que estuvo haciendo esfuerzos para que no se movilizara el Ejército ruso.
    No se entiende que un país pequeño como Serbia se metiera en un lío de este tipo, salvo que tuviera garantías de otros países. Por un lado, se sabe que los archiduques nunca fueron muy queridos en el Imperio, sobre todo por los nobles. De hecho, casi no llevaron escolta en este viaje. Me parece que el emperador tampoco fue al funeral.
    Por otra parte, se piensa que, tras caer el coronel Redl en manos del Ejército imperial, por un motivo nunca aclarado, intentaron que se suicidara enseguida, cuando lo normal es someter a esos espías a un interrogatorio muy detallado para conocer los secretos que han podido enviar al enemigo.
    Así que muchos pensamos que los que tenían más prisa por empezar la guerra fueron los rusos, pues disponían de una clara ventaja, los informes de Redl, que no servirían de nada si le daban tiempo al Imperio para cambiar sus planes. Aparte de que Redl había dado información falsa a su propio Ejército y el Imperio se encontró con un número mucho mayor de tropas rusas de las que habían previsto.
    Saludos.

    • Paco Bernal dice:

      Muchas gracias por su comentario. Obviamente, la confusión entre la segunda y la primera guerra mundial se trataba de una errata.Ya está corregida.
      Saludos 🙂

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