David Alaba: el vienés que le dio cera al Barça

Publicidad. Aus der HeimatEl día 1 de Mayo no será fácil de olvidar para los aficionados blaugranas. Parte de la culpa la tuvo un vienés: David Alaba

2 de Mayo.- Hace un año se produjo una escena curiosa que los medios, naturalmente, aprovecharon para vender carnaza. Di que estaba la selección nacional austriaca entrenando en Tirol, cuando le dio por aparecer por allí al mandamás (Landeshauptmann) de ese bonito y boscoso land austriaco, a fin de hacerse algunas fotos con la muchachada. Nuestro hombre (exministro, para más inri, de deportes) se acercó al combinado austriaco y distinguió entre los rubicundos jugadores a uno de color (negro, se entiende) y, como es un hombre que hace todo lo posible por la integración de los extranjeros en Austria, se dirigió a él en el pobre inglés que suelen tener los políticos.

Para su sorpresa, en perfecto dialecto vienés, el chico de color le dijo:

Sie können ruhig Deutsch mit mir reden, ich bin Österreicher! – o, lo que es lo mismo „“!Puede usted hablar conmigo tranquilamente en alemán, soy austriaco!”. El choteo,naturalmente, fue general.

El jugador en cuestión era (es) David –Alatukumbo- Alaba. Un nombre que a los aficionados blaugranas les será difícil olvidar en una temporada, ya que fue el autor de uno de los goles que propulsaron al equipo en cuyas filas milita, el Bayern de Munich, a la final de la Copa que toque ahora (que creo que es la de Europa).

Para que luego digan que Austria no es un país futbolero.

Y es que David Alaba es, señores y señoras, tan vienés como el más vienés de los schnitzels. De padres exóticos, eso sí. Su madre es una enfermera filipina y su padre, un rapero nacido en Nigeria. Los dos se conocieron en Austria y se asentaron en el barrio obrero de Donaustadt (distrito 22). Aquí nació David en junio de 1992, casi exactamente un mes antes de que empezasen las olimpiadas barcelonesas.

La biografía de Alaba es casi un recuento de los equipos en los que ha jugado (al muchacho no le ha dado tiempo de casi nada más). Empezó en el de su barrio, el SV Aspern, pero su padre –que, por cierto, es músico de notable éxito popular, ha llegado a alcanzar el segundo lugar de las listas austriacas– reconociendo el talento de su chaval, no paró hasta que le aceptaron en la escuela de futbolistas del FK Austria Wien, en cuya cantera figuró pronto.

En 2008, a la tierna edad de dieciséis primaveras, Alaba ingresó en la cantera del Bayern, en donde continuó esa formación que le llevaría, algunos años más tarde, a colaborar en que la final de la Copa de Europa fuera germanoparlante. Concretamente, el 30 de Junio de 2010, poco después de cumplir los dieciocho años, Alaba firmó su contrato profesional con el Bayern.

Cosas curiosas: aparte de la profesión de su padre, toda la familia Alaba es muy religiosa y pertenecen a la Iglesia de los Adventistas del Séptimo Día. David Alaba ha manifestado muchas veces en público la importancia de la religión en su vida y dice que su lema es “Mi fuerza viene de Jesús”. Amén. Asimismo, la hermana de David, Rose, es componente del grupo musical BBF.

La imagen de Alaba ha sido utilizada asimismo para promover la integración exitosa de los extranjeros en Austria.

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