Ihre Majestät benutzt es auch gerne / A su majestad también le gusta usarlos

Plaza EggenburgSpanien und Österreich: zwei Länder, zwei Arten zu schimpfen

La versión española de este artículo va debajo del texto en alemán.

29. September.- Eines der ersten Dinge, das ein Spanier merkt wenn er nach Österreich umzieht ist folgendes: die Alpen sind eine natürliche sowie eine kulturelle Grenze. Oder anders ausgedrückt: Spanien und Österreich, beziehungsweise die Spanier und die Österreicher, kennen sich fast kaum.

Und es ist wirklich Schade.

Dieser Fall ist ein klares Beispiel:  Als ich her kam, kannte ich von Österreich nur diese drei weltberühmten „Fakten“:

– Irgendwann in den Fünfzigern drehte Romy Schneider drei Sissi Filme.

– Rex, ein Schäferhund, ist der Stolz der österreichischen Polizei.

– In Salzburg verbringen die normale Bürger ein halbes Leben mit jodeln (?!) und den Rest beim Wandern in Berchtesgaden.

Natürlich, seit ich nach Österreich eingewandert bin (2005) gab es ein Paar Neuigkeiten. Heutzutage, wenn ein Spanier über Österreich gefragt wird, wird er fast sicher in der Antwort die Begriffe „Keller“, „Monster“ oder „Natascha“ haben.

Und darum, weil in Österreich die Keller sehr wichtig zu sein scheinen, beginnt meine  Serie mit dem Keller der Sprache: nämlich, die Schimpferei.

Spanier und Österreicher haben ganz verschiedene Arten zu schimpfen mit ihren Mitbürgern. Daher geben die Schimpfwörter jede Menge Hinweise über die „sensiblen Bereichen“ der Bevölkerung beider Länder.

In allgemein sind die österreichische Kraftwörter angelehnt an Dreck, Unordnung und geistige Behinderungen der Menschen.

Die Spanier hingegen haben ein ganz anderes Schimpfgehabe. Hauptsächlich ist das sexuelle Benehmen das Ziel ihrer Beleidigung. Aber nicht nur die Person ist Opfer, sondern besonders  oft wird die Mutter des Opfers benutzt  um psychische Wehwehchen zu verursachen.

Zum Beispiel.

Madrid. Plaza de Cibeles. Rush hour.

Ein Taxler und ein Autofahrer haben einen „Meinungsaustausch“ über ein Geschehen im Straßenverkehr. Die Diskussion wird immer lauter und dann…Mit sehr höher Wahrscheinlichkeit werden zwei Wörter auftauchen: nämlich „Cabrón“ und „Hijo de puta“ (normalerweise als „hijoputa“ gekürzt).

Beide, of course sexuelle Schimpfwörter.

Als „cabrón“ (wörtlich, Steinbock also „Gehörnter“) beschrieb man ursprünglich den Typ dessen Frau fremd ging. Natürlich, war es als gegeben angenommen dass die Dame andere „Freuden“ suchen musste, weil unser „cabrón“ im Bett nichts taugte. Normalerweise nennen wir jemanden „cabrón“ wenn wir es sehr sehr böse meinen. Der Finanzminister wäre ein perfektes Beispiel. In diesem Zusammenhang, selbstverständlich, wäre Robin Hood „un tío de puta madre“ (ein toller Kerl).

In Bezug auf „Hijo de puta“ (ein Wort das übrigens auch im deutschen Sprachgebrauch existiert, nämlich Hurensohn) könnte man sagen dass es sich um eine Beschimpfung handelt  die stark geprägt ist  aus der spanischen Geschichte.

Ungefähr ab dem 16. Jahrhundert bis in die erste Hälfte des 19. war es für die Spanier extrem wichtig, die Namen ihrer Vorfahren, so genau wie möglich, zu kennen um Probleme mit der allmächtigen spanischen Inquisition zu vermeiden. Die Herren der Inquisition haben weder die Juden, noch die sexuell liberale Menschen oder gar die Mauren besonders Lieb gehabt. Aus diesem Grund, haben die Spanier zum Beispiel zwei Familiennamen. Dadurch konnte jeder wissen, wer der Vater und wer die Mutter des Kindes war. Hatten beide christliche Namen?

In manchen Fällen kann „Hijo de Puta“ auch andere Formen nehmen. Zum Beispiel: „Hijo de la Gran Puta“ (Sohn der großen Hure, oder Sohn der Urhure. Dabei handelt es sich  auch eine Beleidigung mit Biblischen Resonanzen –siehe Johannes, Apokalypse) oder besonders infam: „Hijo de las sietemil putas“ (Sohn der sieben tausend Huren, nur für abgehärtete und total politisch inkorrekte Lkw-Fahrer geeignet).

Noch ein Unterschied zwischen Österreich und Spanien: als Spanier darf ich sagen dass meine Landsmänner pausenlos schimpfen. Eigentlich es ist Wurst ob man der König ist (Don Juan Carlos ist berühmt  wegen seines lockeren Stils) oder ein Penner auf der Gran Vía in Madrid. Beziehungsweise ist das Schimpfen in Spanien viel salonfähiger als in Österreich und tatsächlich nutzt man manche Schimpfwörter –besonders zwischen Männern- als „männliche Zurschaustellungen von Zuneigung“.

Hätte Nadal irgendwelche Pokale gewonnen, wäre er nicht überrascht wenn Ihre Majestät oder der Presidente Mariano Rajoy, ihm so gratulieren würden:

-Rafa ¿Otra copa Davis? Pero qué cabrón…

Die sexuelle Ehre des Tennisspielers wäre ja über jeden Zweifel erhaben.

Diese Salonfähigkeit ist, übrigens, relativ neu und kommt aus der Zeit der „Transición“ (die spanische Version der deutschen Wende) also, der Wechsel von Diktatur (auch als „franquismo“ bekannt ) zur Demokratie beziehungsweise parlamentarische Monarchie.

Damals, Anfang der Achtziger, als der verwendete Sprachgebrauch der Franquistas plötzlich als zu konservativ und zu flach erschien haben die Leute versucht einen „modernen“ und „unkomplizierten“ Redestil zu entwickeln.

Das gilt zumindest für die Männer. Aber auf keinen Fall für die Frauen. Ihr Redestil bleibt protokolarisch. Doña Sofía, zum Beispiel, würde zu ihrer Schwiegertochter niemals sagen:

-Letizia, deine Manolo Blaniks (Stöckelschuhe)schauen super aus ¡Was für eine „Hija de la Gran puta“ bist du! Ich hätte die auch sooooo gerne.

(Deutschefassungskorrektur: M. E.)

cuatro amigos

Una de las primeras cosas que un español nota cuando se muda a Austria es la siguiente: los Alpes son una barrera natural pero también una barrera cultural. O, dicho de otra manera: España y Austria, o los españoles y los austriacos, apenas se conocen.

Y es una pena. De verdad.

Yo soy un ejemplo claro de esto: cuando llegué aquí, sólo sabía de Austria estos “hechos” mundialmente conocidos:

-En algún momento de los cincuenta, Romy Scheider había rodado tres películas de Sissi.

Rex, un pastor alemán, es el orgullo de la policía austriaca.

-En Salzburgo, la gente pasa la mitad del tiempo cantando canciones tirolesas (o así) y el resto, haciendo senderismo camino de Berchtesgaden.

Naturalmente, desde que yo emigré a Austria (2005) se han producido algunasnovedades. Hoy en día, cuando le preguntas a un español sobre Austria, casi seguro que su respuesta contendrá los términos “Sótano”, “Monstruo” o “Natascha”.

Y, como los sótanos en Austria parecen tener muchísima importancia, empieza mi serie de artículos en alemán con los sótanos del idioma: esto es, los tacos.

Los españoles y los austriacos tienen maneras muy diferentes de insultar a sus compatriotas. Es por esto que los tacos aportan un montón de pistas a propósito de las “zonas sensibles” de las poblaciones de los dos países.

En general, los tacos austriacos están relacionados con la suciedad, el desorden o la incapacidad intelectual de las personas.

Los españoles, por el contrario tienen otros hábitos de insulto. Principalmente, es el comportamiento sexual el objetivo de sus pullas. Pero no solo el de la persona en concreto, sino también el de su familia y especialmente a menudo es la madre del aludido la que se utiliza para causar pupita psicológica.

Por ejemplo.

Madrid. Hora punta.

Un taxista y un conductor tienen un „intercambio de opiniones“ sobre un acontecimiento del tráfico rodado. El tono de la discusión se va a haciendo cada vez más alto y entonces… Con una probabilidad muy alta, probablemente se escuchen dos palabras. O sea, “cabrón” e “hijo de puta” (usualmente acortado en “hijoputa”).

Los dos, of course, insultos sexuales.

Como „cabrón“ o sea, cornudo, se conocía originalmente al tipo al que engañaba su mujer. Naturalmente, se daba por supuesto que la señora tenía que buscarse otras “alegrías” porque nuestro “cabrón” no funcionaba en la cama. Así pues, llamamos cabrón a alguien que nos cae muy mal. El Ministro de Hacienda sería un perfecto ejemplo. En este contexto, naturalmente, Robin Hood sería un “tío de puta madre”.

Hasta más o menos el siglo XVI y hasta la primera mitad del XIX, era muy importante para los españoles conocer el nombre de sus ancestros con toda la exactitud posible, al objeto de evitar problemas con la todopoderosa Inquisición española. Los señores de la Inquisición no le tenían demasiada simpatía ni a los judíos, ni a las personas sexualmente liberadas ni a los árabes. Por esta razón, por ejemplo, los españoles tenemos dos apellidos. Con ello, todo el mundo podía estar al cabo de la calle de quiénes eran el padre y la madre de cada niño y de si tenían nombres adecuadamente „cristianos“.

En algunos casos, „Hijo de puta“ puede adoptar otras formas. Por ejemplo, “Hijo de la Gran puta” ( un insulto con resonancias bíblicas, ver Apocalipsis de San Juan) o, especialmente infamante “Hijo de las sietemil putas” (apto solo para camioneros encallecidos y muy políticamente incorrectos)

Una diferencia más entre Austria y España: como español creo que puedo decir que mis paisanos están soltando tacos continuamente. De hecho, da completamente igual si uno es el Rey (Don Juan Carlos es conocido por lo “campechano” de su manera de comportarse en sociedad) o si uno es un mendigo en la Gran Vía de Madrid. Relacionado con este hecho, puede decirse que en España, soltar tacos está socialmente mucho mejor aceptado que en Austria y que, con mucha frecuencia, y especialmente entre hombres, se utilizan los tacos como “viriles muestras de afecto”.

Si Nadal, pongamos por caso, ganase alguna copa de estas, no sería sorprendente que su Majestad o el Presidente Mariano Rajoy, le felicitasen así:

-Rafa ¿Otra copa Davis? Pero qué cabrón…

Por supuesto, el honor sexual del tenista estaría fuera de toda duda.

Esta aceptación social es, por cierto, relativamente nueva y viene del tiempo de la transición o sea, del cambio de la dictadura (también conocida como “franquismo”) a la Democracia, o más concretamente la Monarquía parlamentaria.

En aquel momento, al principio de los ochenta, la gente intentó desarrollar otro estilo más moderno, menos complicado, más proletario, en contraste con el acartonado estilo franquista.

Lo anterior vale para los hombres pero en ningún caso para las mujeres que continúan dentro del protocolo. Doña Sofía, por ejemplo, no le diría jamás a su nuera:

Letizia, tus Manolos tienen una pinta estupenda ¡Qué Hija de la gran puta eres! ¡A mí me encantaría tener unos iguales!

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3 Responses to Ihre Majestät benutzt es auch gerne / A su majestad también le gusta usarlos

  1. ¡Enhorabuena, Paco! El bloguear bilingue te sale perfectamente. Tacos en Viena, sí los hay, y muchos,
    pero se están perdiendo por la influencia televisiva de nuestros amigos del norte. Se morirán con la
    generación mía. Habrá otros, pero menos gráficos y poeticos.

  2. Así en bilingüe lo vamos a aprender todo ganz am schnellsten, oder also hoffe ich viel dazu! 😀

    Das war nur toll geschriben auf beide Sprachen. Nun können die Spanier und die Österreicher einheitlicher gleich und zusammen deine kluge Wörter sehr einfacher geniessen! Gute Idee.

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