Elecciones generales en Austria 2013: análisis de los resultados

Camiseta con el escudo de AustriaComo siempre, Viena Directo te trae el análisis más completo y más imparcial de los resultados de las elecciones en Austria.

30 de Septiembre.- Si uno mira los resultados de las elecciones de ayer fijándose solamente en los números, podría decir que el arco parlamentario austriaco no presenta un aspecto muy diferente al de hace una semana. Esto es: el partido socialista y el popular tienen una mayoría para gobernar (de milagro, pero la han conservado), la ultraderecha es la tercera fuerza política (pero muy lejos de ese 33% que Strache se pedía para reyes hace tan solo unos meses), los verdes ejercen de pepitos grillos desde su 12% y hay un par de partidos minoritarios y exóticos . A saber, Stronach y los Neos, que sustituyen al partido naranja, BZÖ, que fundó Haider cuando partió peras con Strache. Partido naranja por cierto que, salvo una presencia muy residual en Carintia, en donde aún continúa cierto culto, cada vez más pálido, hacia El Ausente, ha sido borrado de la escena nacional.

¿Qué pasará a partir de ahora?

El Partido Socialista, con Faymann al frente, recibirá del presidente de la República (este caballero tan simpático del senderismo) el encargo de formar Gobierno.

Como está claro que no tiene mayoría, ese Gobierno deberá ser en coalición, como ha sido bastantes veces desde la Segunda Guerra Mundial.El viernes, cuando empiecen las conversaciones, Faymann le preguntará a Spindelegger, del Partido Popular. Spindelegger se hará el remolón (aquello de “cuanto más se moja el conejito, más duro se pone el pajarito” del chiste). Se volverá a formar un gobierno y empezará previsiblemente un tramo de la vida en Austria un poquito amargo. Porque el edificio del Estado necesita reformas urgentes que se han venido aplazando durante el último año por un claro miedo a que, recortar, reducir y recolocar todo lo que hay que recortar, reducir y recolocar tuviera un coste electoral para el Gobierno de EPR.

¿Será así? ¿Caben otras posibilidades?

Hasta ahí, lo que parece pero ¿Será así? Porque los números dan, por lo menos, para otras coaliciones. A tres. Una novedad en Austria. Y, como pasa en Austria con todas las novedades, a nadie le haría gracia.

De momento, el canciller Faymann ha expresado su deseo de, en lo posible, tener que ver lo menos posible con el FPÖ aunque Strache, con ese tono de voz que utilizaba “Lucky” Luciano para intentar convencer a sus rivales antes de sacar el Smith&Weson del especial, le recomendó anoche que “escuchase el mensaje de las urnas” y que le diera una oportunidad de demostrar que él también sabe gobernar.

No parece probable que Faymann esté muy por la labor.

Pero ¿Y Spindelegger? El Partido Popular Austriaco podría ceder a la tentación de formar gobierno con el FPÖ, reeditando lo que sucedió en 1999. Una coalición derecha+ultraderecha. Los dos necesitarían, eso sí, un tercer partido (porque, como decían en La Bola de Cristal, “solos no pueden, pero con amigos sí”) ¿Quién serían esos terceros? Neos o Stronach.

El encaje parece difícil, en cualquier caso, porque aún pesa mucho el recuerdo la reacción de repulsa internacional que causó la coalición de 1999 y, aceptémoslo, la reputación de Strache y la de los que tiene por debajo, que por fuerza tendrían que entrar en ese hipotético gobierno, apestan a corrupción (por no hablar de su simpatía por el del bigotillo) a kilómetros.

Hasta aquí las quinielas de las posibles alianzas.

No mires a los ojos de la gente

¿A dónde han ido los votos que ha perdido la coalición gobernante?

El electorado austriaco es relativamente más sensible que, por ejemplo, el español, a la hora de orientar el sentido de su voto. Aquí la gente cambia de partido como quien cambia de compañía de teléfono móvil y, en unas elecciones como estas, la gente, aunque parezca mentira, ha votado por dos motivos: a) el mal menor y b) el voto de castigo.

A pesar de lo que cierta corresponsal de El País ha escrito en su artículo, si se examinan las corrientes de voto, es muy arriesgado decir que el voto protesta haya ido a la ultraderecha. Lo que ha sucedido (y eso explica la subida de Strache) ha sido principalmente que los votos “naranjas” han ido a parar al partido azul en un proceso de reagrupamiento que era esperable (sobre todo dado el curso errático que el BZÖ ha seguido desde la muerte de Haider) . Muy pocos de los votos del Partido Popular y de los Socialistas han ido a parar, efectivamente a Strache (que ha subido, pero no de una manera espectacular, a pesar de que él, ayer, se empeñaba en capitalizar los tres puntos como si hubieran sido una victoria definitiva). Los de los socialistas han ido a parar sobre todo a los verdes y los de los populares a los neos (lo dicho, por nuevos y por neo-liberales).

Aún así, hay algo que no se puede dejar de tener en cuenta: en este momento, los partidos populistas-ultranacionalistas-protesta (que son a la política lo que el McDonald´s es a la gastronomía) tienen casi un treinta por ciento de los votos. Y es mucho. Mucho. Mucho.  Y la circunstancia es sobre todo preocupante porque pescan en los caladeros del electorado joven. Y es un peligro para la estabilidad de un país el que, como decía un comentarista de Facebook, el voto de castigo nos coloque un día en la situación en que está, por ejemplo, Hungría.

Por otro lado, se puede decir que los partidos en el Gobierno le deben su permanencia en las sillas a los pensionistas que aún piensan en los términos de la posguerra. En el tramo de edad entre los 30 y los 59, el partido más votado, con escasa diferencia con los socialistas, ha sido el FPö (en un mercado muy repartido, eso sí). Entre los jóvenes, los cuatro grandes (socialistas, populares, verdes y ultraderecha) se reparten los votos casi al veinticinco por ciento.

¿Cómo han interpretado los medios austriacos el resultado de las elecciones?

En general, como un toque de atención a la política de la coalición Social-Conservadora. Los medios tradicionalmente populistas –el Kronen Zeitung, que es a la prensa lo que el Whopper a la nouvelle cuisine, y perdón por abusar de la comparación- sacan en portada a Strache pero uno tiene la sensación de que es más un “mirad lo que os amenaza como no tengáis un poco de cuidado” que un resultado de la alegría que les ha dado que, presuntamente, se esté gestando un nuevo movimiento neopopulista de ultraderecha en el seno de la política austriaca.

También se ha hablado de lo sucedido en Estiria, que ha dado la sorpresa al proporcionarle mucho fuelle a la ultraderecha. Ha sido el típico caso del voto de castigo. En estos momentos, el land de Estiria se encuentra prácticamente en bancarrota, con una situación económica muy complicada. El Gobierno central (Rojos-Azules) se ha visto obligado a meter la tijera y, por ejemplo, ha unido municipios pequeños haciendo una administración de lo que antes eran dos. Y eso hace pupita. A eso se ha achacado la subida de la ultraderecha.

A aquellos que se manejen con la lengua de Andy Borg, les recomiendo que se lean este chat con un analista electoral que ha publicado hoy Der Standard y que me parece que responde bastante a lo que ha sucedido.

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2 Responses to Elecciones generales en Austria 2013: análisis de los resultados

  1. Franz dice:

    Excelente análisis!

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