#100Happydays (en Viena)

Feliz.jpg19 de Marzo.- En primer lugar, felicidades a todos los Pepes, Josés, Pepitos y a todos los que sean padres (sin que ser felicitado por una cosa excluya la otra). Hoy por la mañana (ayer por la tarde, seguramente) mi amigo Rafa, que vive en Costa Rica, ha tenido una idea genial: escribir una lista con 100 cosas que le hagan feliz (aquí, su lista, que me ha parecido simplemente genial). Me ha gustado tanto la idea y me parece que es tan necesario poner algo de coto al mal rollo que nos invade entre los aviones desaparecidos y las invasiones de penínsulas, que he decidido confeccionar yo la mía. Porque, como dice otro amigo mío, hay que fijarse en las cosas estupendas que hay a nuestro alrededor, que todo no va a ser Pyonyang.

Así que, sin más dilaciones, allá vamos.

  1. Hacer fotos de gente guapa.
  2. Hablar idiomas, especialmente, francés. Creo que es una hermosa costumbre que desgraciadamente está cayendo en desuso.
  3. Conocer gente interesante y que sepa mucho más que yo de algo
  4. Vivir en Viena y no haberme acostumbrado a que todo sea superbonito todo el rato.
  5. Los Krautfleckerl , aquí, la receta
  6. No necesitar hablar para entenderme con las personas que quiero
  7. Mi sobrina Ainara.
  8. Ser creativo
  9. La moda
  10. Ser incesantemente curioso
  11. Ser frugal pero, al mismo tiempo, saber apreciar las cosas buenas de la vida.
  12. Ser suficientemente mayor para que no me dé complejo decir que me gustan cosas que se supone que por mi edad, sexo, nacionalidad o cualquier otro accidente del estilo, no deberían gustarme.
  13. Prestar la atención justa a las opiniones de los demás
  14. Releer mis libros favoritos
  15. Disfrazarme de cosas.
  16. La Regenta, de Clarín (mi amor por La Regenta podría extenderse por tres o cuatro puntos de esta lista)
  17. Los mares del Sur, de Vázquez Montalbán
  18. Los boleros. Especialmente, Soy lo Prohibido cantado por Olga Guillot (para escucharlo, pinchar aquí).
  19. El “Hitchbook” o la larga entrevista que Francois Truffaut le hizo a Hitchcock
  20. Hablar con mi madre por teléfono todos los días
  21. Hablar con mi padre por teléfono todos los días
  22. Reirme mucho con mi hermano por cualquier tontería
  23. Lo graciosa que es mi cuñada Mónica (me encanta su sentido del humor)
  24. Mi familia austriaca toda entera y sin excepciones, especialmente cuando, en medio de alguna reunión multitudinaria de las suyas, me llaman “Paquito”. Es como si me hiciesen cosquillas en el alma.
  25. Escuchar leer correctamente a niños que, cuando yo lleguéa este país, ni siquiera habían nacido
  26. Ser cariñoso y amable.
  27. La limpieza
  28. El orden
  29. La colonia de verbena de L´Occitane en Provence. Huele a frescura, a limón y a distinción. Gran trío.
  30. Una bonita dentadura
  31. Ser español en Austria y ejercer de ello, como Carmen Maura, por ejemplo, ejerce de española en Francia. A ellos les gusta. A mí, me gusta también.
  32. Las películas de Almodóvar y, por ende,
  33. La gente a la que le gustan las películas de Almodóvar y, como yo, se sabe diálogos enteros
  34. Chus Lampreave. Solo por esta escena es una de esas personas que no se tendrían que morir nunca.
  35. El aroma de Chanel número 5. Ya sé que se ha convertido en un perfume de señora mayor, pero a mí me recuerda a mi madre cuando yo era niño. Aún hoy, a veces, entro en algún almacén y, en un cartoncito de esos que se usan para probar, pongo un poco de perfume y me lo guardo en el bolsillo.
  36. Haber trabajado en la tele aunque (desgraciadamente) no durase para siempre
  37. Tener (aún) una memoria espléndida para todas las informaciones inútiles
  38. Tener (aún) una capacidad de amnesia prácticamente inagotable para todas las ofensas
  39. Saberme muchas canciones antiguas (en alemán, también)
  40. Maria Dolores Pradera
  41. Rocío Jurado
  42. Raphael (cantando aquí, en Viena)
  43. Doña Concha Piquer
  44. Chavela Vargas
  45. Carlos Gardel
  46. Tener la conciencia tranquila cada noche cuando me voy a la cama.
  47. Penélope Cruz, especialmente en “La niña de tus ojos” y en “Volver”, película en la que, por alguna razón, me recuerda mucho a mi cuñada (ver punto 23).
  48. Estar leyendo un libro en alemán y, a mitad de la página, parar y decirme “Paco ¿Te das cuenta de lo que has hecho? ¿Te acuerdas de lo impotente que te sentías cuando llegaste?”. Y sonreir.
  49. Ayudar a la gente que tiene un problema y no necesitar ningún pago a cambio
  50. El vino blanco con gaseosa
  51. Escribir un post y que tenga setecientas visitas (o más)
  52. Cantar mientras limpio mi casa (lo que sea)
  53. Escribir
  54. Las historias de mi abuelo el vidente (contadas en directo son muchísimo más divertidas que escritas, aviso).
  55. Acordarme de mi abuela María
  56. Llorar en el cine (me gusta mucho y me importa un pimiento que se rían de mí)
  57. Que haya gente que se ha conocido a través de mí y que, ahora, sean grandes amigos entre ellos y que no me necesiten para nada para serlo (no sé si me explico)
  58. La música italiana de los sesenta
  59. Rafaella Carrá como una de las bellas artes
  60. Todas las óperas de Puccini
  61. El vermut de las bodegas de Martínez Sierra, en la plaza de Chueca en Madrid (Bebe con moderación, es tu responsabilidad)
  62. Jugar a periodistas y a hacer programas de radio con mi amigo Pedro. Es un placer inagotable.
  63. Llevarme de casa mi propia almohada cuando duermo en un hotel
  64. Hacer deporte
  65. Ducharme con agua muy caliente después de hacer deporte.
  66. Comer fruta
  67. La gente que tiene una visión peculiar de la realidad
  68. Un culo en condiciones, que rellene bien unos vaqueros (porque, como dice un amigo mío, no todo va a ser Pionyang).
  69. Despertarme completamente descansado
  70. Cualquiera de los tres primeros libros de memorias de Jose Luis de Vilallonga
  71. Recibir noticias de El Cairo, Egipto, y saber que mis amigos están bien.
  72. Recibir noticias de Lima, Perú y saber que mis amigos son felices.
  73. Rebuscar en los rastrillos o en las tiendas de segunda mano y encontrar algún tesoro (o algún objeto que a mí me parezca que lo es)
  74. Las fotos antiguas de gente que no conozco y a la que nunca conoceré
  75.  Los cinco minutos de cada navidad en que se lee el Evangelio al pie del árbol. Siempre se me empañan los ojos
  76. Enseñar español y ser consciente de haber contagiado a otros el amor que yo le tengo a mi idioma
  77. Bailar “rismos de astualidá” hasta altas horas de la madrugada
  78. Estopa
  79. Ver relación entre cosas entre las que nadie más ve la relación hasta que yo la digo.
  80. El gazpacho
  81. Las sardinas preparadas de cualquier manera –lo sé, no es un pescado muy distinguido, pero es que las humildes sardinas me encantan-
  82. Las migas
  83. Love is in the air
  84. La tortilla de patatas
  85. El acento extremeño
  86. El acento andaluz, variedad atlántica
  87. No ser celoso
  88. Ser generoso
  89.  Documentos Radio Nacional de España, un alivio para tantos momentos de aburrimiento
  90.  Escuchar una canción y acordarme de algien querido junto a quien la he escuchado.
  91. El sexo placentero y con amor
  92. Esta la comparto con Rafa: saber la etimología de las palabras. Lo cual me recuerda que también me hace feliz
  93. Leer los posts del blog de mi amigo Rafa. Es una pena que su trabajo le deje poco tiempo para escribir, porque creo que también me haría muy feliz leer una novela suya. No sé por qué, pero creo que tiene madera.
  94. Las series de la BBC
  95. Que el dinero o la clase social de mi interlocutor no marquen ninguna diferencia en mi trato con esa persona. Ni para bien, ni para mal.
  96. Tener muy poca capacidad de autocompasión y casi ninguna para la queja
  97. Buscarle a todas las situaciones, por chungas que sean, su lado bueno
  98.  La gente sabia pero modesta y discreta (no abunda y, por lo tanto, es mucho más apreciable).
  99. Discutir conmigo mismo las cosas que me preocupan y encontrar una solución fácil que no se me hubiera ocurrido de otra forma.
  100. Haber conseguido encontrar 99 cosas que me hacen feliz. Parece mentira, pero no es nada fácil.

 

 

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3 Responses to #100Happydays (en Viena)

  1. Gracias por corresponder, Paco, porque ahora yo pasaré toda la tarde con una gran sonrisa. La causa: leer las cosas que te hacen feliz, muchas de las cuales a mí también me hacen feliz, y la gracia con que las describes; y las que no, también me hacen feliz por hacerte feliz a ti.

    Sobre escribir una novela, tocaste una fibra íntima. Hace tiempo quiero hacerlo, ya sabes, junto con plantar un árbol y tener un hijo. Pero creo que lo que más quiero de las cosas es escribir un libro.

    Te mando un abrazo muy afectuoso, con el afecto sincero y poco común que tengo por alguien que personalmente no conozco, pero que conozco mejor que a la mayor parte de las personas que conozco (Cantinflas, ¡sal de mi cuerpo!). Nuestra amistad es puro siglo XXI. Abrazotes.

  2. Ana dice:

    Pues tienes razón, no todo van a ser dramas, habrá que buscar cosas positivas. Pero cien son muchas, como bien dices. Iré pensando, a ver si llego a tanto… Si no, de diez en diez iré publicándolas hasta que llegue a cien, ¡ja, ja!

  3. Militza dice:

    Gusto en saludarte, Paco! Muy buena esta página. Coincido contigo en unas cuantas cosas de la lista. La más curiosa? A mi también me gusta el acento andaluz! Y no solo eso: también el sentido del humor de sus gentes. Tú eres de Andalucía? Gracias por tus textos!!!!

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