600 Euros año

ninoEsa es la cantidad que se ahorrará cada familia de Viena con chiquillos en edad escolar ¿Quieres saber por qué?

28 de Marzo.- En Austria, las clases particulares son un negocio floreciente. Academias y profesores particulares se ganan su dinerito ayudando a estudiantes a los que el sistema no presta suficiente atención o bien a aquellos a quienes sus padres, por las razones que sean, no son capaces de ayudar.

Los progenitores de los niños más borriquillos quedan superados generalmente por la poca afición a la lectura de sus vástagos –alergia a la letra impresa que, en opinión de este que escribe, es la madre de todas las batallas estudiantiles- y, no nos engañemos, cuando el padre y la madre trabajan, ya no les quedan ni  tiempo ni ganas para sentarse con los chavales y hacer los deberes. Y ya se sabe que en esto, como en otras cosas, el ojo del amo engorda al caballo.

Como todos queremos burro grande y que pese poco, a los padres les gusta lo de tener un profesor particular para que ayude al niño o a la niña con las matemáticas que se le han quedado atravesadas o con ese inglés con el que no pasa del verbo to be, pero claro, los padres también quisieran que fuera gratis.

 El Gobierno vienés mueve ficha

El Gobierno de esta bonita ciudad ha escuchado sus plegarias y, a partir del curso que viene, en las 400 escuelas que cubren la enseñanza obligatoria, habrá profesores para dar clases de ayuda extraescolar totalmente gratis. En esto, Viena se gastará entre 18 y 20 millones de euros y, con la medida, los responsables municipales calculan que cada familia afectada se ahorrará unos seiscientos euros al año. Y es que parece que no, pero tacita a tacita, que el niño te apruebe las asignaturas sale por un pico.

La medida ha sido anunciada por el facundo alcalde de esta capital, Sr. Michael Häupl, en un encuentro con sus compañeros de partido en el que estaba presente el canciller Faymann.

¿Cómo hay que ver esta medida? Vamos a ser buenos y a verla, en primer lugar, como un paso hacia una educación más igualitaria. Como una medida progresista, o sea. La sociedad austriaca –la vienesa no lo es menos- es tremendamente impermeable. Aquí, el que nace pobre tiene todas las probabilidades del mundo de morir pobre, y el que no, tiene toda las probabilidades del mundo para seguir perteneciendo a las clases acomodadas. Y el acceso a una educación de calidad –o a la reparación de los baches de calidad que tiene la educación que se recibe- es un factor clave no solo para el ascenso social sino para la integración –en el caso de que uno sea hijo de inmigrantes, como sucede muchísimo en la escuela pública austraica-.

Por otro lado, el ejecutivo socialista de Viena está sufriendo un enorme desgaste en parte por su alianza con Los Verdes. La película de Mariahilferstrasse no ha favorecido las expectativas de voto de  los socialistas vieneses, los cuales, por si esto fuera poco, se encuentran además en un momento delicado. Michael Häupl, el alcalde, nuestro entomólogo favorito, se encuentra en trance de jubilarse pronto, y hay que encontrarle un recambio. Todos los principios son duros y, con medidas como esta, se pretende prepararle al sucesor de Häupl un colchón para que pueda cometer los errores que a todo novato se le suponen sin incurrir en mayores costes electorales.

A Häupl no le sienta bien el verde

Por cierto, Häupl criticó un poco a sus compañeros de coalición –sí, algo extraño, pero oye, cada uno tiene que barrer para casa- y es que, desde las filas socialistas, se considera “el verdismo” y “sus verdadas” como ideas de bombero, difíciles de defender de cara a los tranquilos (y nada propensos al cambio) ciudadanos vieníes.

¿De dónde van a salir los profesores necesarios? En primer lugar de los que ya hay y que estén dispuestos a hacer horas extraordinarias. Nunca está mal tener más dinerito en el sobre a fin de mes.

En segundo lugar, dice el Gobierno vienés que de la cantera de profesores que no quieren un puesto a tiempo completo (sobre todo mujeres que estén en época de crianza)

En fin, en septiembre veremos cómo afecta la medida a las academias de clases particulares.

 

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