¿Dónde te meto, Conchita?

karl MarxCuando Conchita Wurst ganó, le dio a sus paisanos una alegría, pero también les produjo un dolor grande de cabeza. Ahora hay que encontrar en donde se celebrará Eurovisión 2015

10 de Junio.- Una noche sabatina del mes de mayo pasado, como saben mis lectores, Conchita Wurst le dio una alegría a los austriacos ganando el festival de Eurovisión. Conchita fue coronada la nueva emperatriz de este país que hacía mucho que quería ser famoso en el mundo por otras cosas que no fueran la loca anoréxica del siglo XIX, quiero decir, la emperatriz Elisabeth, Sissi para sus amigos, o el concierto de año nuevo ¡Por fin somos frívolos,faldicortos y tolerantes! Dijeron los “moelnos” de este país. Pero claro, la victoria de Conchi puso a los austriacos en un serio brete. Porque el país que gana, paga la ronda siguiente. Ah, se siente. Haber elegido muette.

Y en esto, la televisión pública austriaca anda como profesional del sexo por rastrojo, buscando un lugar en el que celebrar con la dignidad que este evento planetario se merece, el festival de Eurovisión. Y no es moco de pavo, porque un acontecimiento de estas características significa que, durante el fin de semana del festival, por ejemplo, todas las plazas hoteleras de la ciudad en que se celebre van a estar cubiertas, y eso, señora, es el pan de muchos niños.

La elección obvia, en princpio, sería Viena. No en vano Viena es la ciudad de los congresos y de los eventos. Cuenta con un aeropuerto nuevecito, recién inaugurado, plazas hoteleras a cascoporren y amplia experiencia organizando cosas. ¿Problema? El sitio. Dónde meter a una multitud de varios miles de personas y que, además, cuente con la infraestructura escénica que el telespectador del siglo XXI pide y reclama. De momento, hay dos posibilidades: por un lado, está la sala grande de la Stadthalle. La Stadthalle (en realidad son varias “halles”, pero bueno) es un conjunto de salas de conciertos inaugurados en 1953. La más grande tiene, si no recuerdo yo mal, un aforo de 11000 personas (un poquito justo, pero valdría) pero claro, la maquinaria escénica tendría que ser renovada con un coste de unos 15 millones de laureles. Además, habría que cerrarla mientras estos trabajos se acometieran. Ventajas: que, después de dejarla niquelada, Viena podría acoger de nuevo a grandes artistas que, hoy por hoy, no pueden cantar en Viena por falta de infraestructura técnica.

Otra segunda ubicación posible sería St. Marx, en una sala de usos múltiples que ocuparía lo que, hasta 1997 fue el matadero más grande de Austria (lo de Marx, por cierto, no viene por el comunista de las barbas, sino por el evangelista, San Marcos). En este lugar existe un espacio vacío de 40000 metros cuadrados al que la propia ORF no pudo mudarse. Se construiría en este sitio un auditorio de usos múltiples que costaría alrededor de los cien millones de euros (bueno, estas cosas siempre salen por un pico más de lo presupuestado). El plan ya existe de los tiempos en que la ORF pensó en dejar su sede actual y mudarse a lo que fue pensado como una especie de barrio de la ciudad dedicado a la industria audiovisual. El problema es, naturalmente, quién pagaría la broma, quién se quedaría el espacio y su gestión despues de haberlo construido y, por supuesto, y no menos importante, la respuesta a esta pregunta ¿Estaría terminado a tiempo para mayo de 2015? Se baraja incluso la posibilidad de una especie de auditorio efímero, que pudiera ser desmontado una vez terminado el evento.

Por último, como la organización del festival es un negocio suculentísimo, tanto Graz como Innsbruck se han postulado para alojar a los cantantes que, en 2015, pugnen por alcanzar el máximo galardón en lo que, de un tiempo a esta parte, está viniendo a ser el segundo orgullo gay de cada año.

¿Quién se llevará el encargo? Lo que está claro es que la decisión se tiene que tomar sí o sí antes de que termine el mes, porque si no, quién reciba la patata caliente no va a llegar a tiempo. Y eso no lo quiere nadie, claro.

Verano en Viena

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Un comentario a ¿Dónde te meto, Conchita?

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