En la muerte de Barbara Prammer

Barbara PrammerAyer, en su casa, falleció a consecuencia de un cáncer la política austriaca Barbara Prammer, presidenta del parlamento austriaco y una de las personalidades más queridas del país.

3 de Agosto.- Los austriacos son unas personas poco dadas a grandes alharacas sentimentales. Son un pueblo noble, muy noble, pero más bien circunspecto. La vida privada es aquí un valor que roza lo sagrado. Mantener las emociones fuera del alcance del público en general se considera signo de distinción y, cuando Dios se empeña en intentar ahogarnos, los austriacos aprietan los dientes y tratan de hacer como si no pasara nada. Sucede también con la muerte de personas célebres cuya agonía, por supuesto, no se retransmite prácticamente en tiempo real, como sucede en España.

Por eso, como conocedor que voy siendo de este pueblo, creo que los elogios y la conmoción que ha sucedido a la muerte de la Sra. Barbara Prammer, presidenta del Parlamento Austriaco, protocolariamente, el segundo personaje más importante de Esta Pequeña República, y primera mujer que ocupaba el cargo, han sido completamente sentidos y auténticos.

Barbara Prammer era una mujer genuinamente querida, más desde que, hace diez meses, comunicó al público que padecía cáncer pero que tenía la intención de seguir ocupando su puesto y realizando sus funciones con las lógicas pausas que impondría la terapia.

Prammer, inició entonces una lucha que terminó ayer a las 15:04 de la tarde en la paz de su domicilio particular. Fue tratada en un hospital público, el Hospital General de Viena (AKH) y, en todas sus apariciones públicas (que fueron pocas) durante el curso de su enfermedad, siempre se la vio tranquila, relajada y, aunque conocía perfectamente la gravedad de su estado, pareció huir en todo momento de cualquier dramatismo a propósito de él. Por supuesto, los medios austriacos la trataron con el más exquisito de los respetos.

Las muestras de condolencia han venido de todos los rincones del espectro político parlamentario, porque Barbara Prammer era una mujer que, aún siendo fiel a sus ideales socialdemócratas y feministas, perfirió siempre la diplomacia y la convicción del contrario a la imposición, de manera que, algunas veces, pudo parecer tibia a correligionarios más radicales que ella. El Presidente de la República, Sr. Heinz Fischer, ha aparecido en las noticias visiblemente descompuesto y al borde de las lágrimas ha cantado las virtudes de Barbara Prammer, cuyo nombre se barajó muchas veces para sustituirle al frente de los destinos de la Nación.

Bárbara Prammer era una señora menuda e inteligente que había nacido en Alta Austria en 1954 en un pueblo de menos de cuatromil habitantes. Estudió sociología, en la Universidad de Linz, en donde alcanzó el grado de Magistra. Tras terminar sus estudios, trabajó en un centro de rehabilitación y luego en el servicio de empleo público austriaco (AMS). Durante los años noventa, ocupó diversos puestos en la política de Alta Austria, hasta que, en febrero de 1997, fue llamada por el entonces canciller, Viktor Klima, para ocupar la cartera de Ministra la Mujer y de Protección del Consumidor. En 2008 fue elegida por primera vez para Presidenta del Parlamento austriaco y en 2013 fue confirmada en el cargo.

A finales de agosto, se cubrirá la vacante dejada por Barbara Prammer según el procedimiento acostumbrado, pero el hueco de su personalidad dialogante, recta y decente será, sin duda, difícil de llenar.

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Un comentario a En la muerte de Barbara Prammer

  1. Sandra dice:

    Todo un ejemplo de buena profesional en la política.Cuando leo algo así sobre alguien que se dedica a la política de una manera limpia,no puedo dejar de pensar,con tristeza e impotencia,que en España encontrar políticos como ella sólo sería posible actualmente en personajes de películas de ciencia ficción.

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