Los hoteleros austriacos «se froyan»

Rodaje de MI5En un mundo como este, en donde solo hay noticias de crisis y de crisis, da gusto saber que a alguien le va bien.

29 de Agosto.- Los hoteleros austriacos lo saben bien: no hay mal que por bien no venga.

La inesperada (y totalmente brusca) demolición de las torres gemelas del World Trade Center neoyorquino, con el lío internacional consiguiente –que aún dura, y lo que le queda- provocó un endurecimiento de las políticas estadounidenses para la concesión de visados a personas procedentes de los países árabes.

Los árabes tienen, como nosotros, la costumbre de casarse y los árabes ricos han importado de occidente la costumbre de irse de luna de miel en algún lugar exótico. Y claro si, para nosotros, los exóticos son ellos, para ellos, señora, está claro: los exóticos y los raros somos nosotros.

Así pues, uno de los destinos preferidos de los árabes para pasar sus vacaciones es Esta Pequeña República, la cual se froya de recibir los petrodólares como lleva años froyándose de recibir los yenes de los japoneses que se hacen siempre la misma foto en las casitas de Hallstatt.

Este verano, se ha notado un montón que, en Oriente Medio, no andan las cosas muy tranquilas, porque muchos más árabes de lo normal han decidido pasar aquí sus vacaciones.

Sin ir más lejos, estaba yo el otro día contemplando (y fotografiando) el pitote que ha organizado Tom Cruise durante el rodaje de Misión Imposible 5 (la Ópera llena de unos estandartes rojiblancos que parecía aquello un torneo medieval, la Ringstrasse cerrada, los curiosos agolpándose) cuando pude ver a un señor árabe con un grupo de mujeres veladas –a las que solo se les veían los ojos- y un chiquillo que también disfrutaba de la algarabía que había formado la estrella americana.

(Por cierto que, mientras estaba haciendo fotos, se acercó a mí una señora proveniente del este –por el acento lo supe- y cuando le dije que Tom Cruise estaba rodando una película en Viena casi le da una embolia).

En fin: según las estadísticas, a pesar de la meteorología (este verano ha tenido muy pocos días de sol y calor calor ha hecho muy poco calor) los hoteleros austriacos están de enhorabuena. Casi diez millones de turistas han venido a contemplar lo mucho y bueno que este país puede ofrecerle, se han fotografiado junto con a los monumentos más famosos, se han hecho selfies con Sissi o con Wolfgang Amadeus, se han inflado de bolas de Mozart y de tarta Sacher, y han disfrutado cual gorrinos en una charca con la gastronomía de esta tierra en donde, en un abrir y cerrar de ojos, se pueden mandar a hacer puñetas los largos meses de dieta invernal para perfeccionar la figura.

Los que más han disfrutado de Austria han sido nuestros vecinos del norte, los alemanes. Tres millones de visitantes tres han venido de la tierra de Cruella de Merkel en tanto que la presencia de árabes ociosos en estas tierras se ha quintuplicado dese 2009.

Otros conflictos internacionales en este verano que se recordará como aquel en el que las guerras (unas guerras que no tienen ni un pelo de santas) han montado un pitote comparable al del anual de las fiestas del Cipotegato, también han influido en el sector turístico austriaco.

Los rusos, paisanos del putín de Putin, se han quedado en sus dachas. Aunque es probable que esto sea también un fenómeno transitorio: a los rusos, como es tradicional, lo que les gusta es el frío y la nieve.

Y de momento, en verano, aquí no ha nevado.

Todavía, claro.

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2 Responses to Los hoteleros austriacos «se froyan»

  1. Sandra dice:

    He notado yo este verano menos españoles por Tirol,Innsbruck en agosto se llena de sonidos celtibéricos y algún que otro acento de mi tierra allende los mares

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