Heinz Christian Strache en las conversaciones de verano

ninoHoy, en las Sommergespräche de la ORF le ha tocado el turno a Heinz Christian Strache, líder de la ultraderecha austriaca. Te contamos lo que ha dado de sí la charla.

1 de Septiembre.- Como todos los lunes, Conversaciones de Verano con el plácido doctor Resetarits. Hoy tocaba Heinz Christian Strache, líder de la ultraderecha austriaca y líder en las encuestas. Esta noche con el lema “quiero nuevas elecciones y las quiero ya”.

La semana ha sido movida en la política austriaca.

Como resultado, este domingo, Profil, uno de los semanarios más influyentes de Esta Pequeña República, vaticinaba el fin de la segunda república austriaca y el cumplimiento del viejo sueño de Jörg Haider de refundar el Estado. Panorama desolador el que pintaba Profil: el SPÖ desmelenado y lanzado a una deriva populista en busca del voto perdido, el ÖVP con un electorado que es como antiguamente decían que eran los lectores del ABC, que no los perdía, sino que se le morían. En fin: las dos grandes fuerzas que los aliados dejaron para prolongar en Europa la Pax Americana, cayendo en picado y esta pacífica tierra de bosques fragante y lagos que espejean al sol (cuando lo hay) en manos de Strache y convertida en un Mordor en donde podrán regocijarse los fanáticos del mal.

En fin ¿Cómo ha transcurrido la charla? La táctica de Strache es siempre la misma: él conoce a su público y va a su encuentro. Hasta ahí, modélico. O sea, que él sabe que hay un setenta por ciento del electorado austriaco que le tiene atragantado pero a él esos le chupan el pulgar del dedo del pie derecho. Él va a puntuar con los suyos así que, siempre que va a la tele, él va en modo combate y a hablar de su libro. Y arreando, que es gerundio.

Con los años, y las Sommergespräche, Strache, innegablemente hábil desde siempre, se ha hecho experto en un tipo de prestidigitación dialéctica que consiste en lo siguiente: el presentador le pregunta por un tema X, pongamos la educación ¿Cómo haría usted más competitivo el sistema educativo? Y entonces él va, se pone, y conecta la conversación con lo que a él le interesa. Por ejemplo (sacado de hoy): los jóvenes fracasan en el trabajo porque no reciben una educación de calidad y no reciben una educación de calidad porque hay demasiados niños turcos en las clases. Los niños turcos no saben alemán, y como no saben alemán y obstaculizan la enseñanza,los jóvenes indígenas abandonan el colegio.

En fin, nada nuevo bajo el sol.

Ha sido una agradable novedad sin embargo que Strache haya intentado en todo momento presentarse como un señor civilizado (haciendo equilibrios, eso sí, porque hay una parte de su parroquia que “se froya” enormemente cuando interpreta su papel, que le ha valido varios premios en festivales nacionales y extranjeros, de portero de discoteca ibicenca para bakalas empastillados y echa espuma por la boca recordando cómo los inmigrantes nos comemos el estado social austriaco a fuerza de chupar de la teta de a vaca, mientras los pobres indígenas de ojos azules tienen que vender cerillas a la puerta de la iglesia de San Carlos Borromeo para darle de comer a sus niños). Incluso, se ha declarado europeísta (cosa que ha provocado cierta sorpresa entre los asistentes a la charla, que se desarrollaba en directo) en el plató. Pero claro, ha dicho que la Europa que él quiere no es esta, sino la de Marine (como no podría ser de otra manera). Una Europa, por cierto, que se deje de tonterías y se acerque a Putin, que es un hombre majísimo (¡Copón! Que diría Pablo Iglesias) injustamente tratado por una comunidad internacional que le tiene una manía horrorosa.

Muy de agradecer también que sus asesores le hayan convencido (¡Por fin!) de que modere un poco el movimiento de cabeza que hace cuando se encoleriza o se lanza al ataque. Un movimiento que le hacía parecer a veces esos perros que tenían la cabeza sujeta por un muelle y que nuestros abuelos llevaban en la parte trasera del coche, para distracción de los otros conductores que iban tras ellos chupándoles rueda. Qué tiempos tan hermosos de solidaridad vial.

Con todo, a Strache gusta verle primero, porque no se puede negar que, aunque sea un “fanático del mal” es un profesional en lo suyo, y lo suyo lo hace muy bien. Y después, porque si consigue mantener las apariencias y no le sale el hotentote (la voz ronca, el movimiento de cabeza que decíamos antes), es como ver a un buen actor, y descansa el cerebro ante un discurso estructurado y redondo como redonda y estructurada es cualquier ficción bien trabada. Un mundo en el que haya buenos buenísimos, malos malísimos, gente injustamente postergada que necesita que le den una oportunidad y personas que tienen la razón pero que, a pesar de ello, tienen que luchar contra la sinrazón y la injusticia que reinan en el mundo.

Pato

El verano se acaba pero Zona de Descarga, continúa !No te pierdas el programa de esta semana!

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Un comentario a Heinz Christian Strache en las conversaciones de verano

  1. Miss Fidget dice:

    Ha sido la primera entrevista que le veo a HC y me la pasé protestando por el p@#$ movimiento de cabeza. Entre eso y el contenido del discurso, se me llevaban los demonios.

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