Praga-Berlín-Salzburgo (pasando por Madrid): la vida de Lida Baarová

NaziEl post de hoy parece vidas cruzadas. Parece mentira con la de gente con la que se cruzó la vida de Lida Baarová, conocida principalmente por ser la amante de Goebbels

14 de Septiembre.- Cuando leí la información que mi amigo me mandó, lo primero que pensé fue en la cara que pondría Fernando Fernán-Gómez, el hijo de doña Carola, el nieto de doña María Guerrero (no mucha gente lo sabe, pero FFG fue hijo natural, como se decía entonces, de Fernando Díaz de Mendoza y Guerrero y pero Doña María Guerrero, su madre, impidió el matrimonio) cuando, en algún momento de 1955 le dijeron que iba a rodar una película (Viaje de Novios, dirigida por Leon Klimovsky) nada más y nada menos que con Lida Baarová, la que había sido amante del todopoderoso ministro de propaganda nazi, Josef Goebbels. Más, sabiendo que su señor padre, el de FFG, con el que no tuvo mucha relación, había muerto catorce años antes en pleno océano Atlántico, cuando el barco mercante en el que volvía de la Argentina, el Monte Gorbea, fue torpedeado por un submarino alemán.

Para aquellas calendas, Baarová había dejado atrás hacía mucho tiempo la condena a muerte que los comunistas checos le habían impuesto por colaboracionista (condena que le fue conmutada porque más tiran dos apéndices mamarios que dos carretas) y los oropeles de esa meca del cine con el brazo en alto que fueron los estudios de la UFA en los años treinta y primeros cuarenta. Cinematográficamente, estaba iniciando la cuesta abajo de una vida de novela, pero aún el destino le reservaba algunas sorpresas (de las cuales Fernando Fernán Gómez y Analía Gadé, conocida en la profesión teatral madrileña como “Anomalía” Gadé, por lo maja que es, fue sin duda la menor). Veamos.

Vente a Alemania, Lida

Lida Baarová nació hace exactamente cien años en Praga. Sus padres le pusieron Ludmila y, cuando se vio que las mocitas eran monas, ambas tuvieron una carrera exitosa en el cine checo. En 1937, la más espabilada de las hermanas, Lida, conoció al actor Gustav Fröhlich (el protagonista de Metrópolis, por cierto, hoy este post parece vidas cruzadas) y Fröhlich le dijo “Vente a Alemania, Lida”. Ella le hizo caso, aunque Hollywood le estaba ya tirando los tejos y se mudó a Berlín. Fröhlich estaba casado con Gitta Alpar, una cantante de opereta que, al ser judía, había tenido que huir a toda prisa de Alemania. Así pues, Lida Baarová y su amante se mudaron a la lujosa zona berlinesa de Wannsee, cerca de donde vivía el matrimonio Goebbels. Allí sería donde el cojo más poderoso de la industria cinematográfica alemana le echó el ojo a Lida Baarová, la cual era considerada entonces una de las mujeres más bonitas de su tiempo. Como no podía ser de otra manera, Gustav Fröhlich debió acostumbrarse pronto a la frialdad de las sábanas sin Lida, porque nuestra fogosa checa había encontrado un instrumento mejor para progresar por el mundo del espectáculo alemán.

Baarová y Goebels iniciaron una tempestuosa historia de amor, que se prolongó hasta 1938, momento en que Hitler tomó cartas en el asunto y disolvió la relación debido a las quejas de Magda Goebbels (por cierto, este episodio sería utilizado más tarde por Fernando Trueba para el divertido desenlace de La Niña de Tus Ojos). Magda se había enterado de que su marido pretendía escaparse con Lida Baarová a Japón, como embajador, pero el führer no podía renunciar a su mano derecha, así que Lida Baarová se vio obligada a escapar de Alemania después de ser declarada persona non grata. Cuando perdió a Baarová, Goebbels intentó suicidarse. Desgraciadamente, no lo consiguió.

Aventuras de una chica checa

Recaló la chica checa (lo siento, no lo he podido evitar) en Italia, pero cuando la guerra se puso fea para Mussolini huyó hacia el norte y terminó siendo apresada en Munich por los aliados, que la pusieron a buen recaudo y luego la extraditaron a Checoslovaquia, en donde fue condenada a muerte.

Se salvó de milagro, porque su admirador Jan Kopecky era sobrino del ministro comunista del interior y consiguió que conmutase la pena. Kopecky y Baarová se casaron y formaron un dúo de titiriteros que recorrió primero Austria, luego España y por fin, emigraron a la Argentina. En 1956, el mismo año en que se estrenó Viaje de Novios, se divorció de Kopecky, y trabajó en I Vitelloni (los inútiles) de Fellini.

En 1958, Baarová se mudó a Salzburgo. Allí se casó, en 1970, con el ginecólogo sueco Kurt Lundwall y Fassbinder le dio un papelito en Las Amargas Lágrimas de Petra Von Kant. Con la caida del comunismo, Baarová apareció de nuevo en la escena cultural checa. Publicó sus memorias (La dulce amargura de la vida) e hizo una película basada en su vida. Murió en Salzburgo en octubre del año 2000.

Spitz

Austria…Ah…Ese país lleno de rincones hermosos. En el Zona de Descarga de esta semana hacemos un repaso de ellos ¿Te vienes?

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