I just post to say I love you (Austria)

Un ciervo25 de Octubre.- Mañana es el Nationalfeiertag o Fiesta Nacional de Austria, o Día de la Austrianidad, o Día de la Banderita «Rojiblianca». Por eso, para conmemorar que llevamos a esta tierra que nos acoge en el corazón, pongo hoy una selección de mis fotos preferidas del archivo Viena Directo que, entre pitos y flautas, ya tiene casi veintemil instantáneas.

1.-Empezamos con una cosa de la que, en Austria, hay «a cascoporren», montañas. Esta foto es de la garganta llamada Höllenthal, y está hecha desde la meseta del Rax, parte de los llamados «Alpes calizos» que se extienden entre Baja Austria y Estiria. Son un lugar predilecto para ir de excursión familiar y, como curiosidad, una de las primeras pacientes del doctor Freud vivía allí, como ya conté una vez en este bonito post.

2.-Viena es la ciudad de la música. En Austria, un alto porcentaje de la población toca algún instrumento (musical). La foto que viene a continuación es de un ensayo general del Baile de la Ópera, sin duda uno de los puntos álgidos de la vida social vienesa. Yo, siempre digo que es como si todos los años se nos casara alguna infanta.

3.-Este chico pelirrojo estuvo tocando durante el levantamiento de un Maibaum. Esto, también es Austria: tradición (casi) perfectamente encajada en la modernidad.

4.-Pero Austria también es juventud. En esta instantánea, unos «jóvene» solazándose en el Donaukanal.

5.-Una de las cosas que hace que Viena sea una de las capitales del mundo en las que mejor se vive es la naturaleza. Esta instantánea está tomada a veinte minutos en coche (un poquto más en metro) del centro de la ciudad. Es el Danubio en todo su esplendor.

6.-En ningún país como en Austria está la Historia tan engarzada en la vida cotidiana. Junto con Italia, debe de ser uno de los sitios del mundo con más monumentos. Uno de los más extraños es el que sale en esta foto, Heldenberg, en Baja Austria. El lugar en donde está enterrado el Mariscal RAdetzsky. Su extraña historia (la del «menumento») la conté aquí.

7.- Fue sorpresa de propios y extraños, pero Conchita Wurst (en la foto) metió a Austria en la modernidad. De pronto, los austriacos empezaron a verse cosmopolitas y, desde entonces, la carrera de Conchita es meteórica. Los fotógrafos y los modistas se la rifan y hasta en el Folies Bergere parisino va a cantar.

8.- Y Austria es calor. Mucho calor. Bajo estas líneas, un caballero remojándose en el Wolfgangsee, en Salzkammergut.

9.-Y Austria es barroco. Desde los tiempos de la contrarreforma, aquí rige aquello de que «si no es barroco, es barraca» (no es mío, lo decía el reloj de «La Bella y la Bestia»). En la foto, el schloss Eckartsau, lugar en donde el último emperador, Carlos y la pobre(Zita) de su mujer pasaron sus últimos días en Austria y en donde firmó el «pause» a la monarquía que dio origen a la primera república austriaca.

10.- El vino también es un elemento superimportante de la cultura austriaca. En este país, algunos de los más afamados se producen en Burgenland, alrededor del lago Neusiedl. Esta zona de Austria, paraíso natural y culinario, tiene un clima muy parecido al mediterráneo y sus vinetes no desmerecen nada de nada a los españoles.

11.- En los últimos tiempos, en Austria se ha puesto de moda también el traje típico o trachten y, a nada que hay cuarto y mitad de festival o evento (llamado veranstaltung en lengua vernácula) los aborígenes sacan sus galas campesinas y se pasan el tiempo mandándoles a sus amistades fotos por guasap. En la foto, varios fornidos caballeros enseñando las pantorrillas vestidos con lederhosen durante el festival anual dedicado a Estiria.
Pantorrillas-1943

12.- En invierno, algunas partes de Austria se convierten en el país de las hadas. En la foto, las cascadas de Myrafälle, labradas por el arrollo Myrabach. En verano, un lugar precioso (y resbaladizo) para huir de la canícula vienesa. En invierno, lo dicho: el reino de las hadas.

13.- Y Austria es Salzburgo y Salzburgo es…

Naturalmente, Mozart. Y a los salzburgueses les importa un pimiento que su celebérrimo paisano echara pestes de su ciudad, tan provinciana y tan reconcentrada en sí misma, y que quisiera librarse del yugo de su jefe, el arzobispo Colloredo. En Salzburgo se dejan llevar por las notas pimpantes de Wolferl y aquí no ha pasado nada

14.-¿Y qué sería de Austria sin el vals? Los austriacos aprovechan cualquier ocasión para bailar este ritmo que fue el tecno del siglo XIX y, sin duda, el primer baile pop que barrió el mundo. En la imagen, una pareja lo baila sobre hielo (aunque no se vea, juro que es así).

15.- Llegamos a nuestra última foto. Austria es, hoy por hoy, futuro. Por eso he querido terminar con esta instantánea del archivo: un niño asistiendo al Robotchallenge, uno de los concursos más importantes de robots organizado por la Universidad Técnica de Viena.

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