El orígen de los nombres de algunos distritos vieneses (1)

LeopoldstadtBuceamos hoy por una parte la mar de curiosa de la Historia de Viena !Vente con nosotros!

6 de Noviembre.- Una de las preguntas recurrentes que recibo escribiendo este post es la de cuál es el distrito más seguro para vivir en Viena, o el que es mejor, o el que tiene más jardines o el que tiene más sex shops. Mi respuesta siempre es la misma: en Viena, todos los distritos son buenos, porque Viena es una ciudad con una calidad de vida estupenda, segurísima, etcétera, etcétera.

Como sabrán seguramente mis lectores, la ciudad que nos acoge está organizada en forma de ensaimada. O sea, en espiral. En el centro, está el distrito 1 o Innere Stadt y luego, conforme se va avanzando en la espiral se llaga al distrito 23, que es uno de los últimos que se añadió.

Los distritos están numerados, pero también tienen su nombre. Del curioso origen de alguno de estos nombres vamos a hablar hoy.

Empezaremos con el distrito 10, Favoriten. Es uno de los más populares de esta capital, en donde más población extranjera vive (obrera, en su mayor parte). Es probable que, debido a la inauguración de la nueva Estación Central y a la construcción del barrio que va a haber alrededor de ella, Favoriten experiemente en los próximos años un notable auge. El nombre Favoriten viene de un antiguo castillo de caza que había en los terrenos que ocupa el barrio (hay que tener en cuenta que estamos hablando de una distancia de algo más de dos kilómetros de lo que es la almendra central de Viena. El castillo ha desaparecido casi por completo, pero algunas de las partes del complejo se conservan todavía como parte de las instalaciones del Theresianum, que es uno de los establecimientos educativos más pijos y exclusivos de Viena.

Otro distrito que tiene un nombre curioso es el segundo, también llamado Leopoldstadt. Indirectamente, una española, por cierto, es un poquito responsable del nombre. Y no por una buena razón, precisamente.Esta zona de Viena se empezó a poblar alrededor del año 1300, cuando se construyó un puente para unir lo que entonces era la ciudad y una isleta que estaba separada de ella por un brazo del Danubio (desde Klosterneuburg hasta pasado Viena, el Danubio se ramificaba, hasta el siglo XIX, en todo un sistema arterial de canales y ciénagas, con el que se acabó para construir la canalización actual). Tras diferentes vicisitudes (los asedios de los turcos, por ejemplo, que arrasaron esta parte de Viena) en 1624, el emperador Fernando II expulsó a los judíos de Viena y les asignó la zona (no muy salubre, por cierto) de las ciénagas de lo que hoy es Leopoldstadt para vivir. Concretamente la zona de Karmelittenmarkt. En 1669, a instancias de la mujer del emperador Leopoldo I, Margarita Teresa (es la niña de Las Meninas ) los judíos volvieron a ser expulsados de la ciudad. El emperador mandó edificar allí una iglesia, bajo la advocación de San Leopoldo y, debido al nombre del emperador, el barrio fue bautizado como Leopoldstadt.

Los judíos, por cierto, se asentaron allí mayoritariamente hasta 1938, siendo muchos procedentes del este de Europa. Los vieneses, los bautizaron con cierta mala baba como “Bukowiener” porque muchos procedían de Bukovina. Durante la persecución salvaje de los nazis, el barrio, otrora floreciente, sufrió una gran decadencia y hoy, merced a las políticas de reparación del Estado austriaco, muchos judíos del este, ortodoxos en su mayoría, se establecen en el distrito dos y muchos utilizan su estancia en Viena como puente hacia otros destinos, por ejemplo, los Estados Unidos.

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