Señora ¿Es usted franquista?

RingstrasseEl ayuntamiento de Madrid ha decidido borrar del callejero todos los nombres relacionados con el anterior régimen. Y en Viena ¿Cómo va la cosa?

10 de Julio.- La nueva alcaldesa de Madrid, en cumplimiento de la legislación vigente sobre Memoria Histórica, ha anunciado su intención de modificar la nomenclatura de todas las calles de la capital que estén dedicadas a personajes destacados del régimen de Franco o que tengan que ver con algunos símbolos de ese momento histórico. Hasta ahí, muy bien.

Escudo franquista

Dígame usted lo que es un franquista

 

Hoy, un periódico publicaba la lista de los personajes afectados por la “poda”. Eran una centena larga de nombres, alguno de los cuales llamaba la atención. Entre los nombres de calles que pasarán al baúl de los trastos viejos (o al rincón de pensar ideológico) estaba por ejemplo el de Salvador Dalí. Supongamos que el general Franco levantara la cabeza (Dios lo evite, qué repelús) ¿Cabe suponer a dos personajes más dispares que el caudillo y el de Cadaqués? A mí no se me ocurren. O quitarle la calle a Miguel Mihura (¡A Miguel Mihura!) O a Jardiel. Si a un ciudadano medianamente culto se le pidiera que definiera lo más característico de la vida de estos tres personajes, yo me apuesto lo que sea que, en la definición de ninguna persona mínimamente alfabetizada, al hablar de Miguel Mihura aparecería la palabra “franquista” o “fascista” ¿Que dirigió “La ametralladora”? (el antecedente de La Codorniz, reducto de lo poco de inteligente que quedó en España tras la victoria de Franco) pues vale. Pero es que escribió Tres Sombreros de Copa y Maribel y la Extraña Familia, y vaya lo uno por lo otro.

 

Y es que, claro, el hueso del asunto está en definir qué es franquista. Porque si franquista es aquel que hizo carrera bajo el régimen de Franco, habría que borrar de las enciclopedias a medio siglo XX español, incluyendo a algunos que, como sucedió con la madre del personaje de María Barranco en El Rey Pasmado “fueron putas pero se arrepintieron a tiempo”. Si decidimos que ser franquista es haber sido indeseable durante el régimen franquista, pues sí, es verdad, podemos quitar del callejero a personajes tan incalificables como el doctor Vallejo-Nájera, a quien el régimen le encargó demostrar “científicamente” que los marxistas eran una raza inferior (sic) o al conde de Mallalde, que fue uno de los que le propinó al pobre Miguel de Molina una paliza que no lo mandó al otro barrio pero que lo mandó al exilio (“por maricón”) o al despreciable Arias Navarro, responsable de la muerte de tanta gente que acabaron apodándole “carnicerito de Málaga”. Dios los tenga en donde se merezcan.

Ausencias y presencias en el callejero vienés

¿Cómo es la cosa en Austria? Pues en Austria, señora, la nubosidad es variable. Naturalmente, no hay en el callejero ningún tipo de alusión a personajes del nazismo (¡Bueno estaría!) también porque en Austria no hubo una transición al estilo de la española y el Estado austriaco actual fue creado de nueva planta (aunque, inevitablemente, utilizando a los nazis que no cantaban demasiado a pardo). Hace poco, se cambió el nombre del tramo del Ring que discurre frente a la Universidad. De Dr. Karl-Lueger-Ring pasó a llamarse Universitätsring, debido a que Lueger fue un pieza de cuidado, como luego veremos.

 

Retrato del joven Karl Lueger

Existe y es de un tamaño muy respetable, la plaza de Karl Lueger, que fue el Strache de entresiglos, notorio antisemita, gran populista e ídolo de Adolf Hitler, de manera que podríamos considerarle una especie de “protonazi” (es la que está delante del café Prückl). Desde hace tiempo, mucha gente intenta cambiarle el nombre a la plaza, pero Karl Lueger era, a su muerte, un personaje tan notoriamente popular, que le hicieron un pedazo de monumento con el que, en algún momento, habría que hacer algo, y no está la vida para derrochar.

En la frontera gris, hay personajes (no muchos) que tuvieron frente al nazismo un comportamiento ambiguo, como la actriz Paula Wessely, tienen su calle o su callejuela (sería, salvando las distancias, el caso de Miguel Mihura o de Jardiel). En el callejero vienés hay, eso sí, notorias ausencias. Por ejemplo, no hay ninguna calle dedicada a Paul Hörbiger, el portero de El Tercer Hombre; ni hay ninguna calle dedicada a Hans Moser, el cómico más popular durante el nazismo (y mucho después, en la posguerra y hasta hoy), ni hay niguna calle dedicada a Karl Farkas, ni a Hugo Wiener, ni a Cisy kraner, que tuvo que escapar de Austria por ser judío (un hombre inteligentísimo, por cierto). A medias, supongo, por no pisar callos y a medias porque, en estos tiempos o mejor, en aquellos, a ver quién tenía una biografía completamente irreprochable.

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5 Responses to Señora ¿Es usted franquista?

  1. MKB dice:

    Venía aquí esperando un artículo de la placa dichosa en el Thuryhof, y me encuentro un interesantísimo artículo con nombres hasta ahora desconocidos.

  2. Pingback: Karl Lueger: de profesión, sus antisemitismos (1) | Viena Directo

  3. Tonicito dice:

    Interesante artículo, es un tema complicado este del juicio a posteriori de cuán XXXXista fue Mengano o Zutano, sobre todo porque las circunstancias de la época a menudo dejaban poca elección.
    Por cierto, Hugo Wiener y Cissy Kraner sí tienen sendas plazas en el distrito cuarto, separadas pocos metros entre sí.

  4. Pingback: Turgay Taskiran es el hombre del momento | Viena Directo

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