Gracias, Austria

Westbahnhof VienaHoy ha sido en Austria un día histórico. Varios miles de refugiados han pasado la frontera. El pueblo austriaco, en una ola de solidaridad sin precedentes en el país, se ha volcado con ellos

5 de Septiembre.- Se puede decir que hoy ha sido un día histórico. Para Austria, pero se puede decir también que para toda Europa. No es frecuente escuchar al presidente de la Cruz Roja pedirle a la gente que por favor dejen de donar, que tienen más que suficiente y que, en todo caso, no cuentan con manos suficientes para clasificar los miles y miles de kilos de alimentos, ropa y bebida que han recibido, ni sitio en donde almacenarlos.

Vamos a intentar recapitular. Como saben mis lectores ayer, los refugiados (sirios y paquistaníes en su mayoría) decidieron abandonar la espera frente a la estación de ferrocarril de Budapest y ponerse en camino a pie hacia Austria. Por la tarde, más o menos mientras yo estaba escribiendo el post de ayer, el Gobierno húngaro se resignó a que sería muy difícil controlar a la multitud que había tomado las carreteras magiares sin que se produjesen escenas que iban a dañar (su ya maltrechísima) reputación internacional. Así pues, decidió el Gobierno húngaro fletar autobuses y llevar a los refugiados a donde querían ir, esto es, a la frontera de Austria, para seguir camino, en su inmensa mayoría, frente a Alemania.

Durante todo el día de ayer, sin que se hicieran llamamientos organizados por los medios de comunicación, miles y miles de austriacos (se me pone la carne de gallina mientras lo escribo) se dirigieron a las ONGs y a los organismos gubernamentales de todo tipo para ofrecer su ayuda. Se habilitó la sala del recinto en donde se celebra el festival Novarock en Burgenland y, cuando los autobuses llegaron a la frontera, avanzada la noche de ayer, la policía austriaca y la cruz roja acogieron a la multitud cansada y hambrienta, compuesta por personas de todas las edades y en todos los estados físicos posibles.

Esta mañana, se han fletado autobuses desde Burgenland, la parte de Austria fronteriza con Hungría, hasta Viena y Salzburgo. Los ferrocarriles austriacos han puesto trenes especiales (uno cada media hora) capaz cada convoy para unas cuatrocientas personas. En Viena, durante todo el día se ha estado acogiendo a la gente.

La ciudad de Viena ha repartido la siguiente nota, en inglés:

Estamos preparados para ayudarle durante su estancia y hasta que continúe su viaje.

Miembros de los equipos de los ferrocarriles federales austriacos, cáritas, el 112 y la policía se encuentran en la estación para encontrarse con usted. Podrá usted reconocer a los miembros de los equipos de ayuda porque van vestidos de manera especial. Si tiene usted preguntas, no dude en dirigirse a ellos.

Muchos vieneses nos están ayudando a la hora de distribuir agua y comida. Existen traductores e intérpretes a su disposición. Si necesita asistencia médica también se la podremos proporcionar.

Estamos haciendo todo lo posible por organizar la asistencia.

Está usted seguro (You are safe).

La ciudad de Viena“.

El reparto de ayuda se ha realizado en un orden perfectísimo, no ha habido ningún tipo de problema. La ministra del interior austriaca, Johanna Mikl-Leitner, se ha personado en la Westbahnhof para conocer de cerca cómo iban las labores de ayuda. También el jefe de la iglesia católica austriaca, el cardenal Schonborn, ha estado conversando con las personas congregadas en la estación de Viena. Pero sobre todo, ya lo decía más arriba, miles y miles de vieneses decentes y de buen corazón que se han acercado espontáneamente a ayudar a las personas que han huido de la catástrofe y de las terribles condiciones que tenían en Hungría.

El grito unánime de los refugiados ha sido „Gracias, Austria“ y creo que hoy, mis compatriotas, porque yo me siento tan austriaco hoy como ellos, se han ganado de verdad ese agradecimiento y han demostrado que son un pueblo como no hay dos.

Ahora solo falta que también los políticos, por allá arriba, escuchen también el mensaje y actúen de acuerdo con ese pueblo que está dando hoy una lección al mundo entero.

Articulo publicado en Austria. Guarda el enlace permanente.

3 Responses to Gracias, Austria

  1. sandra dice:

    Hola Paco,

    Austria,al contrario de lo que muchos pueden pensar,es un país solidario.Aquí en Tirol,la gente me recuerda muchas veces a la de mi tierra,Canarias.Si podemos ayudar a estas personas,hagámoslo,he comprobado que una sonrisa o una palabra amable tienen un poder enorme.Todos podriamos ser uno de ellos…

  2. Gineth Silva dice:

    Quien mas si no el pueblo Austriaco ser conocedor del desgarrador dolor que causa una guerra. Gracias Austria por no ser ajeno a este dolor.

  3. Pingback: No era (ni es) para tanto | Viena Directo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.