Strache dona 9.000 Eurazos a los refugiados (sin querer)

Fotógrafo

Como dicen los de la raza calé cuando le tienen ojeriza a alguien, pleitos tengas y los ganes.

5 de Junio.- Estoy seguro de que una de las razones del colapso crónico de la administración de justicia en Españistán es la cantidad de querellas “supérfulas” que se interponen mutuamente las personas que salen por la tele. Que si has dicho de mí que yo le he hecho un solo de flauta a fulano mientras estábamos reclusos en Gran Hermano VIP, que si usted ha dicho que yo me lo he llevado calentito mientras he estado en la política (aunque luego se demuestre que sí, que eso es igual), pues le voy a poner una querella que se va usted a rilar por las patas… En fin, esas pequeñas cosas que tan versallescamente suenan.

Por of course, en España somos una cultura que raja por los codos y, por pura probabilidad estadística, cuanto más se raja (y más se dice “!Eso es incierto!”) pues más probabilidad hay de que surja la querella por difamación.

En Austria, por suerte, no llega todavía la cosa al trajín procesal que hay en el pedazo del planeta en que nací, pero claro, los que más hablan son los que más pecan y, por lo tanto, los que más querellas reciben. Y a veces, como dicen las ordinarias, las que más “zascas” cosechan (por cierto: hagamos un paréntesis, el día en que la expresión “zasca” se elimine de la jerga periodística, el día en que desaparezcan los verbos “arremeter” y “desvelar” de la gilipolliprensa, ese día seré el hombre más feliz del mundo; cierro paréntesis).

Recordará el desocupado lector que, hace casi exactamente un año, tal que el 11 de Junio del pasado (he aquí el artículo), Viena Directo informó de un rifirrafe que había tenido Heinz Christian Strache, personaje entrañable, centinela sin relevo, líder de la ultraderecha austriaca, con un fotógrafo del periódico vienés Kurier. El asunto se produjo porque el Kurier publicó una foto tomada por este profesional de la información en la que se veía a un grupo de simpatizantes (nada simpáticos) del FPÖ acogotando a un pobre niño refugiado y a su padre a la puerta del alojamiento provisional que está cerca de Erdberg. La foto daba dolor de corazón verla y, claro, rompía totalmente con la pretensión del FPÓ de darle a su imagen pública un tono mínimamente moderado.

Así pues, cabreados, tanto el líder del partido Strache, como Johan Gudenus, cabeza del FPÖ en Viena, el hijo (político) bienamado en el que deposita todas sus complacencias, se apresuraron a decir que la foto había sido preparada por el fotógrafo y, por extensión, por los adversarios políticos de la ultraderecha. Esos rojazos que, según ellos, no descansan cuando se trata de hacer el mal.

El fotógrafo, de nombre Jürg Christiandl, al escuchar esto, sufrió un súbito hinchamiento nasal, y dio instrucciones a su abogado para que pusiera una querella a Strache y a Gudenus por calumnias (gordas).

Prosperó la querella y quedó demostrado (no era difícil, porque había muchos más fotógrafos cubriendo el asunto) que Christiandl decía la verdad y era totalmente inocente de la manipulación. Se arregló el asunto con un acuerdo extrajudicial (para evitar una sentencia que estaba cantado que sería desfavorable a los dos políticos del FPÖ) y así fue como tanto Johan Gudenus como Heinz Christian Strache se comprometieron a disculparse públicamente y a donar a la Cruz Roja, pero con destino a los refugiados 9000 euros Strache y 2500 Gudenus y a correr con las costas del jucio. Quién sabe si, con los 11500 machacantes se ayudará a reconstruir el alojamiento para refugiados incendiado por unos cafres hace unos días (ya se sabe que en este mundo las consecuencias de nuestros actos son imprevisibles y que el aleteo de una mariposa en la India desencadena en Cristiano Ronaldo unas ganas irrefrenables de depilarse –aún más- las cejas).

Pero no se había resuelto esta cuando ya está Strache en otra, también fruto de un calentamiento vocal.

El nuevo cancilelr, Sr. Kern, nada más acceder a su puesto, nombró a una secretaria de estado que profesa la religión musulmana, la Sra. Muna Duzdar. Frau Duzdar es musulmana y tiene raíces palestinas. Lleva la tira viviendo en Austria y es, desde hace mucho también “miembresa” del SPÖ. Pues bien: desde el principio, Strache, no se sabe por qué, le tiene mucha tirria a la Sra. Duzdar y está con ella que no para. En una de estas, ante su vociferance afición, dijo Strache que la Sra. Duzdar había invitado a Austria nada menos que a una terrorista musulmoide. La aludida (la secretaria de Estado, no la terrorista) se ha sentido muy ofendida por estas afirmaciones que considera radicalmente falsas y ha anunciado su intención de dirimir el conflicto por la vía judicial.

Algo me dice que Strache no va a ganar para indemnizaciones.

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