El FPÖ impugna las elecciones presidenciales austriacas

FuegoHoy se cumplía el plazo y el FPÖ ha hecho lo que se esperaba: impugnar el resultado de las elecciones pasadas ¿Qué va a pasar ahora?

8 de Junio.- Ya lo habíamos apuntado el otro día y hoy lo que todo el mundo esperaba se ha hecho realidad: los perdedores (aún) de las últimas elecciones presidenciales austriacas, los ultraderechistas del FPÖ, han presentado un recurso de impugnación contra el resultado de los comicios.

En una rueda de prensa convocada esta mañana, se ha anunciado la interposición del recurso (150 páginas) ante la autoridad competente, el Tribunal Constitucional austriaco, y tanto Hofer como Strache en su calidad, respectivamente, de candidato despechado y de padrino del candidato despechado, se han defendido de quien les acusa de tener un mal perder y, con la mano en el corazón, han dicho que solo les mueve el deseo de que se escuche la auténtica voz del Pueblo. O sea, lo esperable.

Tras esto y el correspondiente secado de los lacrimales, húmedos de las proverbiales lágrimas reptilianas, se han puesto manos a la obra pasando a detallar los, según ellos, evidentes indicios de que las irregularidades cometidas podrían haber hecho que el resultado de los comicios hubiera sido otro.

Las irregularidades denunciadas por el FPÖ han sido estas:

-En el voto por correo, en 94 de las 113 circunscripciones electorales se detectaron irregularidades. En 82 de esas 94 las papeletas habrían estado separadas en válidas y en nulas antes del inicio oficial del recuento, el lunes posterior a las votaciones, lo cual no está permitido. Esto sucedió porque en el voto por correo, en Austria, el votante firma el voto por fuera. Aquellos sobres a los que les faltaba la firma fueron separados y declarados nulos.

-En 17 suscripciones, los sobres fueron abiertos antes del inicio del recuento, lo que no está permitido.

-En 4 circunscripciones fueron contadas las papeletas antes de tiempo y, por último, la acusación más grave

-En 7 circunscripciones, en total unos 60.000 votos, las papeletas no fueron contadas por funcionarios autorizados, sino por personas „ajenas a la obra“.

Según los expertos consultados por la prensa austriaca, las dos primeras acusaciones del FPÖ serían las menos importantes, pero si se demostrase la veracidad de la última, podría resultar en una repetición de las elecciones en las circunscripciones afectadas, porque 60.000 votos podrían afectar al resultado.

Naturalmente, tanto Strache como Hofer tienen esta posibilidad por altamente probable pero los expertos constitucionalistas que han decidido hablar para la prensa austriaca se toman el asunto con muchísima más calma.

La consecuencia más inmediata de la impugnación podría ser que, entre estate quieta y ponte bien, los funcionarios del Tribunal Constitucional austriaco tarden más del tiempo que marca la ley (cuatro semanas, prolongables si los funcionarios del tribunal así lo estiman oportuno) en pronunciarse sobre las irregularidades denunciadas por el FPÖ (no sería la primera vez que sucediese, ya por ejemplo en las elecciones europeas de 2014 pasó). Esto provocaría que la investidura de Van der Bellen como Presidente se retrasara por un tiempo aún sin determinar ¿Qué sucedería mientras tanto? ¿Se paralizaría el país? No, por cierto. Heinz Fischer colgaría (y colgará) los trastos presidenciales en su día, como si nada hubiera pasado, o sea, el 8 del mes que viene y mientras tanto los tres presidentes del parlamento (uno de ellos, por cierto, Hofer) rellenarían colegiadamente las funciones que exige el cargo de representar a Austria (entre otras). Die Presse dice con mucha guasa, por ejemplo, que igual le tocaría sentarse a Hofer en el palco de una hipotética final del europeo de fútbol en la que Austria luchase por el trofeo final.

Cachondeos aparte, está claro que el recurso de impugnación tiene mucho de gesto de cara a la galería (particularmente de cara a los electores del FPÖ) y mucho también de gesto de autodefensa psicologica („no puede ser que hayamos perdido, esto ha tenido que ser una trama orquestada por poderes oscuros en la sombra“).

El recurso del FPÖ también plantea otras preguntas. Por ejemplo: si es verdad que el sistema electoral austriaco está tan podrido que permite que se conjure insistentemente contra la victoria de los auténticos patriotas ¿Por qué el FPÖ no recurrió la primera vuelta de las elecciones y sí recurre la segunda? (casualmente, la que han perdido). Asimismo, si todo fue tan chapucero en los recuentos ¿Dónde estaban los interventores del FPÖ que no se pronunciaron ni dijeron ni mú? ¿Tomando cañas, como el muerto de Peret?

Naturalmente, queda la duda, y esa duda es la que el FPÖ pretende que quede firmemente sembrada en los corazones de muchos austriacos pero yo creo que, a estas alturas, nadie piensa en serio que el resultado de las últimas elecciones pueda cambiar demasiado, más allá de que se admitan algunas irregularidades de procedimiento. La prueba es que solo por la tarde la noticia se ha convertido en la portada de las ediciones digitales de los periódicos austriacos grandes. Solo Die Presse ha seguido la noticia durante todo el día.

En cualquier caso, habrá que esperar todavía cuatro semanas para que el resultado sea totalmente oficial. Paciencia.

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