Y tú ¿Qué bañador usas?

Bañista en la isla del Danubio

Viena es una ciudad rodeada de agua por todas partes, solo que el agua no está junta, así que no se puede decir que sea una isla.

3 de Septiembre.- Esta característica es importante en dos épocas extremas del año: el invierno y el verano.

Durante bastantes ratos de la estación fría, el agua de los lagos, charcas y lagunas se congela y a los aborígenes les encanta deslizarse felices encaramados en cuchillas. En verano, obviamente, el agua es importante porque refresca.

Yo, confieso que no soy amante de bañarme en sitios que no estén clorados (es más: el contraste entre la temperatura de mi cuerpo y el agua fría no me gusta nada) pero esto no quita para que constate que el chapoteo es una actividad muy popular entre los habitantes de esta ciudad.

Ahora bien ¿Qué bañadores prefieren los austriacos?

He aquí mis conclusiones.

Hombre bañándose en el Neusiedlersee Austria

Por mis observaciones, es conoce que el modelo de bañador preferido por el hombre (hetero) austriaco es el de pantalón corto hasta medio muslo. En esto, el casto varón centroeuropeo se diferencia del español medio, que suele encaminar su gusto hacia el salvaje país de los bermudas.

Serbia, qué bella eres

La ciudadanía procedente de los Balcanes, quizá por la gran mortandad de estilistas y expertos en moda que debió de suceder durante las guerras en la antigua Yugoslavia prefiere esos trajes de baño que se hicieron populares en los noventa (hasta media pantorrilla y con elástico al final).

Es lo que yo llamo el modelo Carrefour (aquí Lidl o Hoffer) porque, combinado con chanclas o sandalias aparece todos los años en los folletos veraniegos de esas marcas y, es más, delata a todos los turistas alemanes de esos que beben la sangría en cubos, o a sus hermanos españoles e italianos (sobre todo a esos de “viaje de novios con pulsera de plastico de todo incluido para ponerse hasta el culo sin salir de un hotel divino de la República Dominicana o de la Riviera Maya”).

Por cierto, querido amigo: para poder presumir de haber obtenido un look modélico que le envidiaría el padre de Manolito Gafotas (cita requerida) debe usted combinar estos pantalones con una camiseta de cuello a la caja, pero sin mangas.

Enamorado de la moda juvenil

La influencia de las tonterías que la juventud ve en la televisión (cualquiera diría que entre la RTL y la ATV intentan reducirles el cerebro a la consistencia de la compota de Ruibarbo) ha hecho que, en las últimas temporadas, los modelos más americanos, del tipo Boardshort –esos pantalones largos que los muy cerdos de los yankis utilizan para bañarse con los calzoncillos puestos– hayan ganado en popularidad. Esto ha llevado que, a fin de disminuir en lo posible el riesgo de contaminación fecal –ya hay bastantes niños colaborando a subir la concentración de amoníaco en el agua de las piscinas– muchos baños públicos hayan prohibido estos boardshorts (peligrosos además, por cierto, porque recogen una gran cantidad de agua que hace muy resbaladizas las superficies de paso). Así que, o pantalón corto o bien modelo boxer (sólo apto para aquellos que pueden presumir de lo bien que la naturaleza les remató).

Bañista

El centroeuropeo vetusto, el centroeuropeo alegre

El centroeuropeo vetusto así como el que es fan (fuera o dentro del armario) de Madonna, se inclina más por el modelo que yo llamo Lorenzo Lamas (Dios bendito, esta alusión ya hay que tener edad para entenderla) Bueno: también muy utilizado por todos los galanes de culebrón venezolano que se precien: el modelo marcapack o slip de baño.

Los dos públicos objetivos de este modelo lo utilizan por razones opuestas: los representantes de la ancianidad, porque ya ni tienen que (ni pueden) impresionar ni a hembra ni a varón, y prefieren la comodidad de un modelo que tapa lo necesario mientras recoge lo que la decadencia inevitable hace que se desparrame. El representante del colectivo alegre, precisamente por lo contrario: porque si te pasas la vida metiéndote clembuterol en vena para que los bíceps no te dejen ver el bosque, pues que lo vean los cristianos.

Determinadas marcas especializadas ofrecen así mismo modelos equipados con receptáculos aptos para el alojamiento de prótesis de gomaespuma destinadas a remediar las carencias de la naturaleza. Bien en la zona de la espalda baja, también conocida como culo, o bien en la región pélvica, zona en donde es fama que los toreros llevan las pilas del traje de luces.

Yo, personalmente, soy partidario, como ya dije en otra ocasión, de llevar mis encantos “al vent” (esto sí: convenientemente untados de protector solar para evitar desperfectos en partes tan sensibles) y la sola perspectiva de llevar, aparte del bañador, prótesis en el güevamen, pues francamente.

Pero para gustos, señora, die Farben.

Para saber más

Más intentos de hacer sociología textil aquí

Para los que no les gusten los bañadores, ir aquí

 

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Un comentario a Y tú ¿Qué bañador usas?

  1. Amelche dice:

    Nene, lleva tus encantos al vent de la ciutat o del camp, pero échate crema que no es plan acabar con… fritos cual si los hubieras echado a una sartén. 😀 Además que esas partes están más blancas de tanto guardarlas y se queman más rápido. Las prótesis para los viejos, que tú aún eres joven y lozano. Di que sí.

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