El yoga: esa disciplina satánica

El yoga es una disciplina pergeñada por Lucifer y sus boys para hacerle la pascua a la especie humana (rama católica en particular). Así lo piensa un párroco austriaco.

4 de Marzo.- Windischgarsten es un pequeño lugar en el Land de Alta Austria. De su escudo, en donde hay tres estrellas de David, se conoce que el lugar se dedicó (y aún se dedica) principalmente al almacenamiento de cereales y, con él, quizá a la producción de cerveza (las estrellas de David pueden verse también como dos triángulos entrecruzados, una simbología muy antigua del coito entre la tierra (el triángulo que apunta para arriba) y el cielo (el triángulo que apunta para abajo) cuyos frutos serían los bienes agrícolas, y es un símbolo muy antiguo de los productores de cerveza, por ejemplo puede verse dibujado con tejas en la iglesia de la localidad de Schwechat, famosa por la rica cervezorra Schwechater.

El pueblo tiene poco más de 2500 habitantes y podríamos describirlo como la Austria profunda. Si atendemos a la composición de su consistorio, también podríamos decir que Windschgarsten es un lugar muy conservador, ya que 16 de sus concejales los ponen el partido popular y la ultraderecha y la mitad los socialistas. Hay un solitario concejal de un partidillo local y nadie más.

El pueblo tiene un párroco, el padre Gerhard Maria Wagner, que parece estar empeñado en que sus ovejas no pierdan el norte y no sucumban a los cantos de sirena del mundo moderno.

El padre Wagner es consciente de que el apocalipsis se acerca a pasos agigantados, pero se deduce por sus manifestaciones públicas que no piensa que esto sea así debido al cambio climático (esa filfa, esa estafa, esa mentira cochina) sino por los pecados de la Humanidad, que están haciendo que Dios padre haga llover calamidades sin cuento sobre los hombres (y las mujeres).

Por ejemplo, con ocasión del huracán Katrina, el padre Wagner, el cual debe de gozar de un hilo privilegiado con el Altísimo (teléfono rojo) afirmó que la pobre ciudad de Nueva Orleans había sido devastada debido a que en esta población abundaban singularmente las clínicas que practicaban abortos así como los clubes de homosexuales en donde los hombres se morreaban y escuchaban canciones de Madonna sin expermentar ningún temor de Dios. Que Nueva Orleans era Sodoma y Gomera, vamos.

Igual sucedió con la catástrofe del tsunami. Claro, la gente va a esas playas a exhibirse medio en bolas y luego, claro, pasa lo que pasa. El padre Dios se coge un berrinche y pimba, se los traga a todos el mar.

Al objeto de evitar nuevos sustos e impetrar la misericordia divina, el padre Wagner no da puntada sin hilo, y no pierde oportunidad de aleccionar a sus ovejas.

En la última hoja parroquial, el blanco de sus doctas invectivas ha sido el pernicioso deporte del yoga.

Queridos fieles ¿Creéis que el yoga es una cosa inocente? !Y una porra! El Yoga es una ventana que el demonio utiliza para colarse en vuestra alma y seduciros. Aún cuando haya cursos de yoga en casas parroquiales católicas (!Pobres inconscientes, no saben lo que hacen!) el yoga no es solo gimnasia, sino que es una espiritualidad y espiritualidad solo puede haber una, como todo el mundo sabe, la de la Santa, Católica y Apostólica Iglesia Romana. Herr Wagner, sabe de muy buena tinta, que ha habido personas que han hecho yoga y les ha salido pelo en la palma de las manos…Ah, no, que esto era otra cosa. Herr Wagner, dice que ha habido personas que han hecho yoga y que, al terminar, se han visto asaltados por pensamientos muy negativos (no es de extrañar, porque si no estás bien entrenado, después de una sesión de yoga puedes ciscarte en la madre del instructor o de la instructora, que es un pensamiento que positivo positivo, lo que se dice positivo, no es). También afirma el buen párroco que los que practican yoga, se apartan de sus amigos y familiares, embebidos en el vicio de poner los talones detrás de las orejas, y que incluso se agotan espiritualmente y se secan por dentro y, en casos extremos, hasta dejan de poder rezar, con sumo perjuicio de su Salvación eterna.

Asimismo, las distintas posiciones de yoga están dedicadas a otros tantos diosecillos y claro, te pones a remover a los malos espíritus y quién sabe, terminan poseyéndote y te acaba dando vueltas la cabeza y echando espumarajos por la boca.

Por cierto, el padre Wagner, en su cruzada contra todo lo malo que ha traido a las criaturas este siglo tuentiguán, también cargó contra los libros de Jarri Póter afirmando que eran obra del demonio y que representaban un culto, nada disimulado además, del satanismo.

¿Quedará mucha gente en Windischgarsten que vaya a la iglesia todavía? Sería curioso saberlo.

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