Un paso adelante

Después de siete años, hoy entra en vigor una norma que es el principio del fin de una discriminación absurda. Un motivo de alegría (para variar).

1 de Abril.- Tradicionalmente, en estos países de habla extraña hoy es el día de los Santos Inocentes (no: no es que se conmemore, como pasa el 28 de Diciembre, la matanza de niños de Herodes, matanza que, por cierto, no existió nunca históricamente sino que hoy es el día en que se gastan las bromillas inócuas con las que antiguamente se tomaba el pelo a amigos y familiares.

Hoy en día, quizá porque la mayoría de las noticias que pueden leerse parecen de coña (cosas de la postverdad) entiendo que la costumbre de gastar bromas está un tanto en desuso. Por eso, pueden creerme mis lectores cuando les digo que la siguiente afirmación:

“Egal ob klassische Vater-Mutter-Kinder-Familien, Patchwork, Alleinerziehende oder Regenbogenfamilien: Familie ist dort, wo Liebe ist” que, en cristiano, quiere decir:

Da lo mismo que sea la clásica familia de Padre, Madre e hijos, una familia patchwork, una persona que críe a su hijo sola, o una „familia arco-iris“ (LGTB). Donde hay amor, hay una familia

esta afirmación la ha pronunciado la Ministra de Familia del Gobierno de EPR, Sra. Karmasin, que milita en las filas del Partido Popular austriaco, agrupación política en la que, presuntamente, se refugia el catolicismo del electorado.

Y la pronunció ayer cuando anunció lo que, hasta el momento, es la frontera máxima que el Partido Popular austriaco puede permitirse en lo que se refiere al matrimonio igualitario.

A partir de hoy, día primero de abril, entra en vigor la norma por la cual las parejas del mismo sexo que deseen hacer oficial su relación podrán hacerlo, exactamente igual que las parejas heterosexuales en el equivalente austriaco de los juzgados españoles (Standesamt) y no como antes, cuando heterosexuales y homosexuales hacían sus votos de fidelidad y cuidado mútuo en lugares diferentes.

También desde hoy (y es un paso importante en bien de eliminar discriminaciones tan estúpidas como anacrónicas) los gays y las lesbianas que se casen podrán llevar, como sucede con los matrimonios heteros, el mismo apellido. Aquí, hay que explicar que en Austria, cuando Katja Musterfrau se casa con Peter Mustermann, ambos cambian su nombre a Mustermann, o a Musterfrau-Mustermann o a Musterfrau. Hasta ayer, en cambio, si Peter Mustermann se casaba con Anton Normalmensch, los bancos seguían escribiéndoles a los dos utilizando sus apellidos de soltero cosa que denotaba que Anton y Peter no formaban una familia a los ojos del Estado. Ahora, sí.

En cualquier caso, y a pesar de que Frau Karmasin haya elegido precisamente el uno de abril para darle un sustete al ala más rancia de su partido, tampoco es cosa de que mis lectores se llamen a equívoco: al Gobierno austriaco le queda mucho margen de mejora en lo que respecta a esto. De momento, los heteros, en Austria, se casan y los gays y las lesbianas firman un contrato que no se llama matrimonio (porque a pesar de que es un matrimonio, al legislador no le sale del decreto ley que dos cosas que son iguales se llamen igual) sino „Verpartnerung“ (aproximadamente „asociación“). Las uniones tradicionales dan una serie de derechos, por ejemplo en materia de herencia, impuestos, nacionalidad, permiso de residencia, adopción, que no tienen las Verpartnerung (¿Por qué, si Gays y Lesbianas pagan sus impuestos como todo quisqui? Absurdo, lo sé).

El ÖVP es un partido de digestiones lentas.

Si le ha llevado siete años aceptar que las parejas de gays y de lesbianas pueden estar juntas sin que llueva ceniza ardiente del cielo ni la sociedad se transforme en una orgía a calzón quitado, queda la esperanza de que el partido se recupere del alipori que le ha supuesto aprobar la medida objeto de este post de Viena Directo y, quizá en la década de los veinte de este siglo, se normalice la situación por fin.

Por cierto, debido a que este Pisuerga ha pasado por este Valladolid, nos hemos enterado de que el diseñador de la bandera del Arco-Iris, que en todas partes del mundo simboliza las aspiraciones de igualdad de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, un señor que se llamaba Gilbert Baker, ha muerto a los sesenta y cinco años. Este caballero diseñó la bandera del arcoiris en 1978 para el día del orgullo de ese año en San Francisco. Espero por el bien de su marido (si estaba casado) que se le ocurriera registrar el asunto. Debe de haber muerto nadando en la abundancia.

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