Hombres y mujeres de 30 años (vivos y “mueltos”)

¿Sabía usted qué hacía Julio César a los treinta? ¿O el emperador Paco Pepe? ¿O Bruno Kreisky? Lo que hace Sebastian Kurz, ya lo sabemos todos…

12 de Mayo.- A la hora de escribir este artículo, Sebastian Kurz, “Menistro” de asuntos exteriores de EPR sigue deshojando la margarita ¿Se quedará con la dirección del Partido Conservador austriaco? Hoy, ha dado una conferencia de prensa a las once y media de la mañana para explicarse (principalmente, para explicar por qué se hace tanto de rogar).

Sus críticos le reprochan muchas cosas, como su falta de formación reglada (su máximo nivel académico es la selectividad) y su juventud. Para lo que se estila en la política, Kurz es un “pezqueñín” de 30 años.

Para seguir entreteniendo la espera, hoy nos hemos preguntado dónde estaban diversas personalidades (vivas y “mueltas”) a la misma edad que Kurz tiene ahora (NOTA: la elección de los nombres y su orden son completamente arbitrarios, han sido los primeros políticos que se me han ocurrido).

Por ejemplo:

Heinz Fischer, anterior presidente de EPR se casó en 1968, poco antes de cumplir treinta años, con su mujer, Margit. Por lo civil. Para ese momento, Heinz Fischer era ya un abogado de cierta relevancia, si bien su actividad se circunscribía al mundo académico, y había co-escrito un libro en el que hablaba de un escándalo de antisemitismo que conmovió a la República austriaca de posguerra: el caso Borodajkewycz

Felipe González: líder del socialismo español, presidente del Gobierno durante mucho tiempo. Pasó su trigésimo cumpleaños (o sus cercanías) en la cárcel, por protestar contra Franco. Le faltaban todavía 3 años para ser secretario general del PSOE en el congreso de Suresnes.

Julio César: sí, Cayo Julio César. Estaba en Cádiz, concretamente en la isla de Sancti Petri, acampado junto a lo que entonces era un templo dedicado a Hércules. Había iniciado su carrera política como cuestor y nada hacía predecir (solo su desmedida ambición) que llegaría a donde llegó.

Winston Churchill: a los treinta años, estaba en el parlamento y era diputado por la circunscripción de Oldham. En 1901 había iniciado una meteórica carrera parlamentaria, que le llevaría en 1904, a los treinta años, a ser la estrella ascendente de los Tories.

Angela Merkel: En 1984, cuando a Sebastian Kurz le faltaban todavía dos años para llegar al mundo, Angela Merkel era una científica en la Academia de Ciencias de la parte comunista de Alemania. Tardaría todavía dos años en defender su tesis doctoral y todavía unos cuantos más en dedicarse a la política.

Dolores Ibarruri, conocida como Pasionaria, destacadísima política española y probablemente una de las mejores oradoras políticas del siglo XX. En 1925, Dolores Ibarruri cumplió treinta años haciendo lo que mejor se le daba: luchar por los derechos del proletariado. Era ya una político respetada y conocida (en 1917 había empezado a escribir en la prensa utilizando el pseudónimo de Pasionaria, en cierto modo casual, porque su primer texto se publicó en la semana santa de ese año, o sea, la semana de Pasión). Dos años antes había sido madre de trillizas, que murieron, por cierto, a muy corta edad debido a la estrechez económica en que vinieron al mundo.

Manuel Fraga Iribarne: en 1952, cuando cumplió los treinta, Fraga, ese hombre cuyo cerebro iba siempre más deprisa que su lengua, lo cual le ocasionaba un problema crónico de dicción pedregosa, era presidente del Instituto de Cultura Hispánica, una institución de matriz falangista especializada en relaciones entre la dictadura franquista y los países de América Latina. Tardaría algún tiempo todavía en representar todo o casi todo lo progresista que el régimen podía permitirse ser y en bañarse en las contaminadas aguas de la playa almeriense de Palomares.

Bruno Kreisky: en 1941, guerra mundial en Europa, Bruno Kreisky cumplió las 30 primaveras, en su caso, inviernos, porque nació en enero. Ese año, Kreisky fue nombrado secretario general de los socialistas austriacos, en Suecia, en donde se había tenido que exiliar por un doble motivo: por socialista y por judío.

Valerie Giscard D´Estaing: el político francés, que fue el jefe de Estado que desayunó con el rey Juan Carlos el día de su proclamación, fue elegido en 1956, para diputado de la asamblea francesa por la circunscripción de Puy de Dome. Se da la circunstancia curiosa de que, muchos años antes, el mismo escaño lo había ocupado su bisabuelo, Agenor Bardoux.

Paco Pepe, emperador austriaco: cumplió los treinta en el trono, en 1860, pero la verdad es que no debieron de ser fáciles. Ya tenía tres hijos de su santa, la emperatriz Isabel y el imperio le iba mal. En 1859 había perdido la batalla de Solferino y, aunque había sofocado diversas revueltas, en Hungría por ejemplo, no pudo evitar la unificación italiana.


MAÑANA ES EL GRAN DÍA

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