Güiski (con Foda)

La dirección de la ORF le ha tirado de las orejas a uno de sus locutores deportivos. La culpa, lógicamente sin querer, la tiene Franco. Vaya por Dios.

14 de Noviembre.- El mundo del periodismo deportivo quizá por ser, como la pornografía, un asunto con un público mayoritariamente masculino, es poco dado a delicadezas.

Salvo contadas y honrosas excepciones, pone los pelos de gallina leer o escuchar a los periodistas que trabajan en este negociado. En español y, por lo que ahora contaré, parece que también en alemán.

De siempre, son conocidos los locutores por sus audacias en lo tocante al uso del idioma. Y digo audacias, aunque todos podríamos poner en nuestro Facebook un „mí túu“ si se hiciera la pregunta de si nos hemos quedado alguna vez de plástico ante una patada propinada por un locutor deportivo a la lengua común.

De todas maneras, tampoco hay que ponerse estupendos. Son los hablantes menos instruidos (y no es criticar, etcétera) los que hacen evolucionar al idioma, por la sencilla razón de que están menos apegados a la norma (y es que, al no conocerla, no tienen conciencia de estar pasándosela por el perineo). De manera que pasa mucho que lo que hoy es incorrección, o licencia, o magreo sin consentimiento mutuo, mañana son „cocretas“ y aquí paz.

En los últimos tiempos, la modesta selección nacional austriaca (de fúrgol) ha cambiado de entrenador. El nuevo elegido para intentar que los „rojibliancos“ emulen las hazañas de nuestra roja es un caballero teutón llamado Franco. Franco Foda. Vaya por Gott.

Herr Foda tiene un nombre que parece pensado por algún dios juguetón para propiciar el chascarrillo de sal goda. Digo, gorda. Y claro: los locutores deportivos no se han sabido resistir.

La cosa no hubiera tenido tanta importancia de haber pasado en otra cadena, pero lo ciero es que el chascarrillo culpable ha sido en la ORF, entidad pública a la que la ley encomienda expresamente que colabore en la árdua tarea de desasnar a la población autóctona, objetivo que no se logra haciendo chistecitos de Franco, como es evidente.

Con este motivo, la dirección de la ORF le ha tenido que dar un toque a uno de sus locutores de deportes. Se llama Rainer Pariasek. Herr Pariasek, a fuer de intentar demostrar que es gracioso, ha tenido un par de deslices a propósito del nombre de Herr Foda (por cierto, aclaro que este apellido tan pcoo alemán viene del italiano, porque Herr Foda es mitad curry Wurst y mitad caneloni con tomati).

El primero fue nada más firmar Herr Foda su contrato. Pariasek comentó el hecho con Mirjam Weichselbraun, en una conversación de la que yo, como otros muchos telespectadores fui asombrado testigo (uno ya no está acostumbrado, claro). Empezó Pariasek, con una sonrisilla un si es no es rijosa, a preguntarle a Weichselbraun si sabía lo que Foda quiere decir en portugués, que es exactamente eso que mis lectores están pensando (solo que para nosotros, la F fue a parar a una J). La incomodidad de Weichselbraun demostró que sí, que sabía lo que Foda significa en portugués (es lo mismo que cuando éramos chicos y estudiábamos a Rosalía de Castro y el profe decía lo de „Follas Novas“ -este es el nivel-).

Durante un largo momento (un largo momento bastante Torrentiano, por cierto) Pariasek continuó presionando a Weichselbraun, la cual optó por salir del paso dando una respuesta general, algo como „una cosa relacionada con el sexo ¿No?“ dicho en directo y entre risitas nerviosas. Pariasek estalló en unas carcajadas socarronas de machote que querían decir más o menos „tía, qué estrecha eres“. Y ahí paró la cosa. Momento de alta tensión ambiental.

Pero quien pensara que el periodista había tenido bastante, se equivoaba.

Esta semana, el equipo nacional austriaco ha cambiado la fría Viena por la hermosa (y sobre todo, templada) Marbella, a donde ha ido a entrenar al objeto de prepararse para el partido contra Uruguay que se juega mientras escribo esto. El caso es que Pariasek, al infomar sobre los preparativos del encuentro, no ha encontrado cosa mejor ni más ingeniosa que decir que „la era de Franco ha empezado en España“. Aunque solo fuera por la que está cayendo, el chiste parece bastante inapropiado (por no hablar de que en una tele como la austriaca mentar a un gobernante de reputación tan dudosa como el dictador español el cual, además, estuvo con Hitler a partir un piñón, es cosa bastante improcedente).

Parece que Pariasek ya se ha disculpado, pero es probable que no sea la última coña que se haga a cuenta del pobre Foda. Aunque ahora, si sabe lo que le conviene, tendrá que buscarse cosas más inocuas. Como por ejemplo, llamarle güiski (con o sin Foda)

Articulo publicado en Austria. Guarda el enlace permanente.

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