Los pobres gitanitos de Salzburgo

Salzburgo, casco antiguoCerca de la ciudad de Salzburgo, en Maxglan, sucedió uno de los hechos más oscuros y moralmente más excrables de la historia del cine austro-alemán.

19 de Noviembre.- Si nos pusiéramos a hacer una lista de las mejores películas españolas de todos los tiempos, probablemente caerían en los primeros puestos de la clasificación varias de Fernando Trueba. Las películas de Trueba aúnan no solo la calidad artística, sino también lo „popular“ en el sentido mejor del término. De entre las películas de Trueba, sin duda una de las mejores y más hermosas es „La niña de tus ojos“.

El argumento está basado en hechos reales. En el año 1937, en plena guerra civil, la mayoría de los estudios cinematográficos que se encontraban en Madrid y Barcelona, están en poder de las tropas leales al Gobierno constituido de la República. En esa época, el cine se ha convertido ya, junto con la radio, en un instrumento propagandístico de primer orden. Así pues, los nazis, por medio de la UFA, le ofrecen a un equipo español la posibilidad de rodar un par de películas en Berlín. Se ruedan dos versiones, en español y en alemán. En la vida real, los protagonistas de esta historia fueron la máxima estrella del cine español del momento, Imperio Argentina (a la cual incluso el pobre Miguel Hernández menciona en la correspondencia que, desde el frente, mantenía con su mujer) y el marido que entonces tenía Imperio, Florian Rey.

En la película española, sus nombres son, naturalmente, otros. El director se llama Blas Fontiveros y está interpretado por Antonio Resines; y la estrella se llama Macarena Granada y la interpreta la gran Penélope Cruz.

Naturalmente, Trueba, merced a su gran cultura, incorporó a La Niña de tus Ojos un episodio real, pero de otra historia.

La troupe española rueda en Berlín (en realidad, los estudios Barrandov, de Praga) una película de ambiente español. Les ofrecen como extras a unos tíos altos y rubios que poco tienen que ver con el tipo de los españoles de la época, así que se quejan. La UFA les trae entonces a gitanos de un campo de concentración.

Florian Rey no los necesitó para „Carmen la de Triana“ (que así se llamaba el primer film que rodó con Imperio en Berlín) pero sí otra ilustre y controvertida colega: Leni Riefensthal. La película se llamaba Tierra Baja (Tiefland) y se rodó o, por lo menos, empezó a rodarse, en Austria.

Tiefland es una película de ambiente español y, de hecho, iba a haberse rodado en la España de Franco, en donde el equipo alemán hizo durante todo el año 1939 trabajos de preproducción y localización de exteriores. Sin embargo, justo antes de empezar a rodar, estalló la segunda guerra mundial, de manera que se hizo imposible rodar en el extranjero. Todos los decorados se reconstruyeron en Salzburgo, en Maxglan.

Si hubiera rodado en España, Leni Riefensthal hubiera tenido a mano muchos españoles bajitos y renegridos (además de muertos de hambre y de miedo, que era como estaban nuestros abuelos después de aquella moribundia que fue la guerra civil) pero naturalmente, en Salzburgo, en aquel entonces, no habría demasiada gente que pudiera pasar por españoles, de manera que, utilizando el enorme poder que entonces tenía, dado que Riefensthal siempre fue muy bienquista de las autoridades nazis, la Tobis, productora de la película, acudió a la autoridad competente para ver qué podían hacer.

Casualmente, en Maxlan, cerca de Salzburgo, había un campo de internamiento lleno de gitanos húngaros. El equipo de la película se desplazó hasta él y seleccionó a 100 personas de la raza calé que pudiera pasar por españoles debido a su aspecto „meridional“ (sic).

La crónica del rodaje de la película podría contarse como una crónica de la descomposición del tercer Reich conforme la guerra fue transcurriendo y la cosa se empezó a poner fea. De los Alpes austriacos, el rodaje se trasladó a Baviera, de Baviera a Berlín, en los estudios que la UFA tenía (y tiene) en Babbelsberg. De Berlín, para evitar los bombardeos, a los estudios Barrandov de Praga, en donde, años más tarde, rodó Trueba La Niña de tus Ojos (el comunismo y su conocida y entrañable ineficiencia, habían permitido que los vetustos estudios Barrandov conservaran prácticamente el mismo estado que habían presentado en los años cuarenta).

Por cierto, cuando la producción de la película acabó con ellos (el rodaje, se entiende) los pobres gitanos de Tierra Baja fueron deportados a Auschwitz y allí murieron las criaturas casi todos. Leni Riefensthal, como es sabido, llegó a ser más que centenaria. En esta vida, ya se sabe que todo está en tener las agarraderas correctas. En fin.

¿Fue castigada por esto? Después de la guerra, el editor Helmut Kindler hizo público que Leni Riefensthal había utilizado a gitanos como extras para Tierra Baja. Riefensthal, demandó al editor y, en 1949, sorprendentemente, ganó la demanda por difamación.

En 1982, la directora Nina Gaditz hizo un documental para la televisión alemana en donde denunciaba (con pruebas) los mismos hechos. Leni Riefensthal volvió a demandarla y esta vez la justicia, menos contaminada de exnazis, lógicamente, que al final de la guerra, le dio la razón a Gaditz, en cuatro de los cinco puntos. El único punto en donde no se la dio fue en el hecho de que Gaditz había afirmado que, cuando terminó de rodar con ellos, Leni Riefensthal sabía que los gitanos serían deportados a Auschwitz.

No le quitaron la razón porque fuera mentira, que conste, sino porque no se pudo probar que Gaditz tuviera la razón.

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Un comentario a Los pobres gitanitos de Salzburgo

  1. Bad Vöslauer dice:

    Como en todo la versión oficial, la versión judicial y la versión de cada una de las partes difieren e incluso son contrarias, por ello hay que tomar una parte de cada una y construirse un todo propio.

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