En Baja Austria todos ganan (y además, de verdad)

No se puede decir muchas veces, pero esta vez hay razones para pensar que todos los partidos han ganado un poquito en las elecciones de Niederösterreich.

28 de Enero.- Observando los resultados de las elecciones de Baja Austria, que ya se conocen (tampoco era tanto contar, menos de un millón y medio de votos) era inevitable acordarse del jefe del departamento de noticias políticas de la ORF, Hans Bürger.

El caballero, con pinta de estar de vuelta de todo, comentando el escándalo de las chirigotas nazis de Landbauer, decía con tono pesimista que era muy poco probable que afectase a los resultados de la ultraderecha, por el hecho conocido de que, en lo tocante al FPÖ, la cosa suele funcionar como las encuestas sobre los programas preferidos de la televisión. Tú le preguntas a cualquiera a propósito de sus gustos y ellos te dicen que los documentales a propósito de la partenogénesis o la apasionante vida sentimental de las amebas. Sin embargo, uno mira las audiencias y ve que a la gente lo que le va son sobre todo a las vísceras y a lo que los humanos hacen con las pelotas (me refiero, naturalmente, al fútbol).

Así, cuando tú vas por ahí y preguntas en la calle, a la salida del Billa, a la „señá“ Hildegard por lo que va a votar, la „señá“ Hildegard siempre dice (o, por lo menos, hasta ahora, siempre ha dicho) un partido cualquiera, o se ha declarado indecisa (¿No son todos iguales?) pero luego, cuando dejaba en casa la cesta de la compra e iba a votar, marcaba la casilla del FPÖ.

El jefe de redacción política de la ORF decía que esto del ultraderechismo de sus paisanos estaba superado, pero estaba superado solo en las cabezas de la gente, pero que las tripas eran otra cosa y el voto, como todo el mundo sabe, se ejerce, mayormente, con las tripas.

Sorprendentemente, esta vez parece no haber sido así.

Las encuestas le vaticinaban al joven Landbauer un resultado mucho mejor del que ha obtenido al final. Obviamente, el tema de las cancioncillas nazis y, sobre todo, la enorme presión que se ha ejercido desde las instancias más diversas pidiéndole que dimitiera o dimitiese, le han pasado factura. Del veinte por ciento que le vaticinaban las encuestas y que hubiera triplicado su punto de partida, Landbauer se ha quedado en un catorce y pico. Muy lejos de las expectativas pero, en cualquier caso, una notable mejoría.

En las entrevistas, Landbauer se ha mostrado visiblemente contrariado y aunque intentaba contenerse, la verdad es que no terminaba de conseguirlo.

De momento, por cierto, lo que parece estar claro es que no dimite, aunque es poco probable, muy poco, que se reedite en Niederösterreich la coalición que ha hecho las delicias de los austriacos a nivel nacional.

Y hablando de ella: la otra gran incógnita del día era si Johanna Mikl-Leitner, sustituta de Pröll conservaría la mayoría absoluta. La ha conservado, con lo cual Baja Austria sigue siendo igual de conservadora de lo que era hasta ayer. Alegría también para el partido en el Gobierno.

También ha habido una alegría para el Partido Socialista. Los de Kern, aunque a mucha distancia del partido cortico, han conseguido mejorar los resultados cosechados la última vez (dos y pico por ciento más). Tampoco es el disloque, claro, pero sí que pueden venderlo como una buena noticia (tan y tan necesaria en estos tiempos de vacas flacas).

Los verdes, pobreticos, también han conseguido ponerse una tirita. La primera alegría desde la noche triste de las últimas elecciones del año pasado. Estos sí que necesitaban de manera vital no ya una victoria (que nadie la esperaba) sino, por lo menos, permanecer en la pista de baile.

La candidata de los verdes ha conseguido no perder mucho (un uno y pico por ciento) de manera que conseguirá entrar en el parlamento regional y, por supuesto, tener acceso a los fondos que eso implica y que, en estos momentos, son vitales para la supervivencia misma del partido.

Los Neos, estables. Ellos en su cinco por ciento, pimpán pimpán. Sin ganar ni perder.

La prueba, por cierto, de que Niederösterreich es un feudo del conservadurismo es que el capítulo de „otros“ es prácticamente despreciable. Tras la desaparición el Team Stronach, solo un 0,1 por ciento de los sufragios han sido emitidos a favor de partidos diferentes de los hasta ahora mencionados. Estaría muy bien saber cuáles, por cierto. Dejo a mis lectores que pongan su fantasía a funcionar.

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