Dulce nombre

En cierto pueblo de Austria la Baja la Alta llevan años poniendo buena cara al mal tiempo. Ahora parece que una empresa de USA quiere compensarles.

1 de Abril.- En los países anglosajones (Austria incluido) el primer día del mes de abril es el de los santos inocentes para nosotros. O sea, que se gastan bromas que no suelen ser pesadas, para tomarle el pelo a los incautos.

Es una costumbre, como la nuestra, que ha ido perdiendo gas de un tiempo a esta parte. Y es lógico que así sea. Cuanto más líquida es la realidad y, por lo mismo, cuanto más difícil es delimitar lo que sea la verdad, menos relevancia tiene la mentira, aunque sea de broma.

De todas maneras, de los antiguos tiempos queda la costumbre y hoy los periódicos se llenan de pequeñas noticias que no parecen mentira y lo son, en contraste con lo habitual, o sea, con cosas que parece que alguien se ha sacado de la manga pero que en realidad son tan ciertas como que uno está escribiendo este texto, cómodamente, desde su domicilio.

Hoy, sin embargo, mencionaremos una de esas noticias que parecen mentira, pero que son verdad (o por lo menos eso parece: francamente, yo he intentado contrastar la cosa con todos los medios a mi alcance). Como quizá alguno de mis lectores sepa, en Baja Austria existe un pueblo que se llama Fucking. En alemán, Fucking se pronuncia como en español. O sea, que la U de la palabra se pronuncia como la U de unicornio. Sin embargo, naturalmente, aquellos que sean inglés, sabrán que la misma grafía designa el gerundio del verbo foshar. El nombre original del lugar viene de un aristócrata del siglo diez, que se llamaba Adalpert von Vucckingen y el actual, parece ser, es una corrupción de este apellido.

Desde que, en los años noventa, trascendió la existencia de este pueblo frontero a la raya con Baviera, los habitantes del lugar han pasado de la resignación de vivir en un lugar que medio mundo se tomaba a cachondeo, a intentar sacar tajada de este capricho del destino (cosa que, por cierto, no han podido hacer los habitantes de la bonita localidad de  Asquerosa -modernamente Valderrubio, en la provincia de Granada, de donde venían los antepasados de García Lorca- o Alcantarilla, en Murcia, que sigue llevando tan bonito nombre). Hay por ejemplo una cerveza que se llama Fucking Hell (en inglés algo así como „el puto infierno“ pero en alemán, „la clara de Fucking“) y se venden placas que figuran aquella a la que da entrada al término municipal. Y se vende porque no cesan de robarla y oye, mejor ponerla a la disposición del público.

Nombre tan retozón ha llamado la atención de una plataforma de vídeos de esos cuya visión impide manejar el ratón y el teclado del ordenador al mismo tiempo.

Dicha plataforma ha decidido promocionarse (!Como si le hiciera falta!) regalando una subscripción premium a aquellos habitantes de lugares del planeta con nombres sugerentes y afines al negocio de aquellas batallas de amor que, según el poeta, se libran en campos de pluma (aunque bueno, la imaginación de los creadores de porno no conoce fronteras a la hora de echarle guindas al pavo y los pobres actores y las pobres actrices se ven obligadas a darle al molinillo en lugares más bien inhóspitos).

Así, aparte de Fucking en Austria, también las poblaciones de Bitsch en Suiza, de Analandia en Brasil o de Horney Town en los Estados Unidos, entre otras, podrán castigarse la muñeca con abonos de primera clase sin tener que pagar el estipendio a la empresa estadounidense que ha decidido hacerse promoción de esta manera.

Los habitantes de Fucking, por cierto, son gente bastante normal y, estando donde están, tirando a bastante conservadora. Y aún diría más: enormemente paciente.

No solo tienen los pobres la cruz de que pertenecen a la comarca de Braunau am Inn -lugar de nacimiento del Innombrable y, por lo mismo, lugar de peregrinación de pirados neonazis de todos los pelajes- sino que también, ahora, les ha caido el tema de lo del sexo sin motor. La mayoría, ya digo, están hasta el mismísimo gorro, sin embargo desde hace algún tiempo, están intentando hacer de la necesidad virtud y sacar alguna tajadilla, aunque sea mínima, de este asunto.

Lo que está claro es una cosa: a partir de ahora, probablemente en Fucking no habrá nervios ni estreses. Es lo que tiene ir bien servido de ciertas cosas.

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3 Responses to Dulce nombre

  1. Karina García dice:

    Lamento decirte que estás equivocado, Fucking pertenece a Austria ‘La Alta’ y en el propio video que posteas lo dice también.

  2. Bad Vöslau dice:

    lo mejor es la pronunciacion del are you cumming en vez del más politicamente correcto coming. Recuerdo haber encontrado otro para tus lectores hispanoparlantes Kagar, e incluso poder ir desde repente a kagar en tan solo 25 minutos( muy instanatneo no es que sea, https://elpais.com/elpais/2012/11/09/viajero_astuto/1352424718_135242.html por tierras oscenses existe el intrigante pueblo de Fragen, y siempre nos quedará la duda del por qué del nombre de Guarromán en la provicia de Jaén, y si su gentilicio hace refencia a la asiduidad con la que se higenizan sus visitantes.

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