El señor llega

bodaDe camino al país de Cruella de Merkel, el mismísimo señor oscuro ha venido de visita. Le han recibido de rodillas.

20 de Agosto.- Probablemente, Austria sea uno de los sitios más bonitos para casarse.

A poco que te pongas, particularmente en el campo, puedes conseguir una boda tipo Rosamunde Pilcher o Corín Tellado por relativamente poco dinero. En estas fechas, el verde de los campos está casi garantizado y el azul del cielo, apenas surcado por nubes como pintadas por un artista naif, también. Unos manteles blancos, unas copas de vino y unas cuantas cintas de tul y hasta la suegra más correosa se convertirá en una mujer interesante con un pasado, o en una abuela con los nietos colgados de las faldas. No hay cháchara de cuöao que no quede sensiblemente amortiguada cuando una orquestina de pueblo, con sus trajes tradicionales y sus trompas (a los instrumentos musicales me refiero) amenizan la velada.

Y luego, los invitados…

Por obra y gracia del encanto de los lugares y de los asados de cochinillo, hasta los más impresentables cobran pronto un porte, un empaque y una « nonchalance » que para sí quisieran los invitados a los cócteles de la alta sociedad. Si no, que se lo digan a la « menistra » de asuntos exteriores austriaca, Sra. Karin Neissl, que se casó ayer mismo.

La ultraderechista, experta (masoquismo, seguramente) en el mundo árabe, tuvo de invitado estelar a su boda al mismísimo señor oscuro, al amo de Mordor, al ojo que todo lo ve y al comandante de las hordas de hackers que trucan las elecciones, tumban gobiernos o ponen a imbé…digooo a seöores mayores de pelo oxigenado en el trono de los EEUU.

Pues bien : por obra y gracia del encanto de la campiña austriaca, Vladimir Putin parecía un caballero un poco calvorotilla que hubiera podido pasar perfectamente por el médico del pueblo O por un tendero de posibles. En cualquier caso, un hombre nada peligroso, de esos que terminan a las tantas un poquito achispados cantando canciones de Abba en el Karaoke o haciéndole fotos a su churra con el móvil (en los servicios) para mandárselas por guasap a sus compaöeros de farra.

Visiblemente emocionada, la novia se marcó un baile con el seöor oscuro, baile que terminó en una arrobada genuflexión (de ella) que los fotógrafos (los de « Bodas Hannelore » y los de los medios congregados) no pudieron dejar de inmortalizar. Falta la cara que puso el novio, claro. Porque no debe de ser plato de gusto que tu esposa, por muy fana del putín de Putin que sea, le ponga ojitos a otro caballero, por muy inalcanzable que sea, el mismo día de tu boda.

Es conocido que el FPÖ en general es muy putinista (soy consciente de que este calificativo se presta a juegos de palabras de calibre más grueso, pero en beneficio de mis lectores más jóvenes me abstendré) pero también los rusos son muy del FPÖ. Al aparato de propaganda del Kremlin le ha faltado tiempo para poner las imágenes de la ministra genuflexa. Decía la voz en off :

-Nuestrra amada líder, Vladimir Putin, ha sido invitada a grran boda ocsidentalia de Ministrro de Asuntas Exteriorres austrriaca. La ministrro no ha podida resistirse al incrreible atractiva masculina de nuesttra amada líder, a su carrisma, que vense a todos las políticas ocsidentalia, y se ha puesto de rodillas ante el intelecta superrior de nuestro presidenta. Todo, a pessar de que nuestrra presidenta iba con camiseta puesto.

Pues eso

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Un comentario a El señor llega

  1. Anselmo dice:

    En una boda como esa Putin habrá podido entrevistarse con personas influyentes.

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