The goats town

Cuando uno se pasa, los lectores le reconvienen. Suavemente, pero le reconvienen. Y uno claro, tiene que reconocer que se ha pasado de listo.

21 de Septiembre.- Quien avisa no traiciona : una cosa que deberían tener presente siempre los lectores de Viena Directo (para Viena Directo y para la vida) es que las personas graciosas no somos de fiar. Lo mismo que Belén Esteban mataba por su Andreíta, la gente a la que nos gusta hacer reir, o sea, que somos ludópatas del hacer reir, haríamos lo que fuera por un chiste. Y luego, claro, pasa lo que pasa, que los lectores te reconvienen.

Suave, amablemente, pero te reconvienen.

Ayer, hablando de la cumbre que será la cumbre, dije yo que cierto pueblo austriaco de provincias era un « goats town » y que no entendía la razón de que, habiendo una capital tan presentable como la que hay en EPR, una capital que tiene de todo, que tiene salchichas, que tiene valses, que tiene incluso cepillos de dientes y bicis de alquiler, el Gobierno austriaco había decidido celebrar la cumbre de las cumbres en Salzburgo.

Me hacía yo eco también del carácter más bien adusto y seco que la imaginación popular atribuye a los habitantes no solo de Salzburgo (marco incomparable de belleza sin igual) sino de su región. Lo que en Andalucía vienen llamando mala follá, utilizando una expresión políticamente incorrecta que sin duda merece ser desterrada. Me animaba alguna inquina ? No, no me animaba por cierto. Dicen los propios aborígenes que los habitantes de Salzburgo se van al sótano a reirse para que nadie los vea. Y con estas cosas, ya se sabe : cría fama y échate una siesta.

Esto no es una excusatio non petita, sino que es para explicar cómo y por qué yo, en vena, me puse a hacer chistes a propósito de Salzburgo y de por qué el Gobierno había decidido llevarse la cumbre a un sitio que da tanto bajonazo (menos cuando uno es fan de Sonrisas y Lágrimas como me pasa a mí, que entro en los Jardines de Mirabell y se me sube se me sube se me baja la sangre por todo el cuerpo).

Una amable lectora y, sin embargo, amiga me escribió pidiéndome que echase el freno madaleno, y me explicó una posible razón que explica el por qué los mandamases de EPR se han llevado la cumbre a un sitio tan excéntrico (en el sentido literal de la palabra). Y es porque al ser Salzburgo tan chico, era muchísimo más controlable desde el punto de vista de la logística y de la seguridad.

Imagínate, Paco, me ha dicho ella, que hubieran tenido que cerrar Viena (espacio aéreo, espacio subterráneo –Salzburgo, que yo sepa, no tiene metro-, acordonamiento del centro para evitar que los antisistema se dediquen a hacerse peritos en lunas –de cristal-). Menudo pifostio. Salzburgo es, en eso, muy manejable.

Imagínate, además, con lo pijoteros que son los vieneses y la poca paciencia que tienen –esto es austriaco, en general- que hubieran dicho de la Unión Europea. Todos los lectores del Kronen Zeitung, del Österreich –gran periódico pero aún mejor artículo de higiene íntima- diciendo que si la UE es la resurrección del estalinismo, que si los burócratas de Bruselas, que si esto que si lo otro. Un horror.

Así, se llevan la cumbre de la cumbre al medio del campo (porque en Salzburgo, si algo hay es campo) y se molesta al menor número de votantes posible.

Misterio resuelto.

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