Romy Schneider: la mujer más triste del mundo (2)

Romy Schneider empezó siendo la hija de su madre pero fue cuestión de poco tiempo el que la situación cambiara. Hoy, la acompañamos hasta la puerta de Schönbrunn.

29 de Septiembre.- Durante el verano de 1953, mientras Romy Schneider estaba de vacaciones de verano, su madre estaba en plena preproducción de una película muy típica de la posguerra. Se trata de „Cuando las lilas blancas florezcan“. Un filme en el que Magda Schneider interpretaba un personaje un poco más adulto que aquellos que la habían hecho famosa antes de la guerra. Una matrona aún de buen ver. La intriga romántica era blanca y, en cualquier caso, superficial. En la película, Magda Schneider tenía una hija, y los productores estaban buscando a la actriz que debía desempeñar el papel.

Sin consultar a su hija y, según su propia confesión posterior, sin tener ni idea de si tenía talento o no, o de si quería dedicarse a la interpretación -todo indica, pues, que fue por embolsarse un sueldo extra– Magda Schneider preguntó a los productores si su hija Romy -en aquel momento, aún Rosemarie- podría hacer una prueba para el papel. Romy Schneider, que en aquel momento tenía trece años, fue probada en los estudios de la UFA en Berlín. Los productores quedaron convencidos y Romy Schneider hizo su primer papel en el cine.

El domingo pasado volvieron a poner la película en la ORF -es un clásico recurrente del Cine de Barrio centroeuropeo- y aunque Romy Schneider aún no es Romy Schneider, sucede en ella lo que pasaría después en muchas películas del mismo corte que vendrían. Primero, impresiona la tremenda verdad que Romy Schneider transmite, incluso en un papel que es, desde el punto de vista del guión, una idiotez. Y después la capacidad que tiene de dar a su interpretación una naturalidad que resalta todavía más cuando los otros actores están presos en los clichés de los años cincuenta.

En Diciembre de 1953, terminado el rodaje de la película, Magda Schneider se casó por segunda vez con el empresario muniqués que se convertiría en el manager y cancerbero de Romy Schneider durante los años siguientes.

La película de las lilas tuvo un éxito considerable, bastante para hacer que los productores se pusieran a cocinar inmediatamente otro vehículo para Romy. Se trató de una película llamada Feuerwerk en la que Romy Schneider interpretaba a una muchacha rica que se escapaba de su casa y se enrolaba en un circo ambulante (todo verosímil, como la vida misma, vamos). Su primer beso en pantalla. Tenía 14 años.

Feuerwerk fue importante por otra razón, sin embargo, y es que supuso su primer contacto con Ernst Marischka.

Marischka, veterano hombre del espectáculo, que había empezado en el teatro vienés, sabía más de su oficio que los ratones coloraos. En aquel momento estaba preparando una película que se convertiría, para todos los que participaron en ella, en el ensayo general de lo que, más tarde, supusieron las pelis de Sissi: Los Jóvenes Años de una Reina, a propósito de la juventud de la reina Victoria de Inglaterra -convenientemente reducidos a una historieta romántica, apta para señoritas de colegios de monjas-. Ya tenía apalabrado el reparto de la película y a una actriz que daría vida a la monarca británica, pero durante el rodaje de Feuerwerk conoció a Romy Schneider y vio claro que era ella la que tenía que interpretar a la reina.

A partir de ahí, y bajo la dirección de Marischka, Romy Schneider empezó a crecer no tanto como actriz sino como producto pop.

En 1955, tras otro film con Marischka, Die Dutschmeister, remake, como solía suceder en aquel tiempo, de otro de antes de la guerra, Romy Schneider fue coronada, junto con Karl Heinz Böhm, como una de las actrices más prometedoras de Centroeuropa.

Era cuestión de tiempo que Ernst Marischka rebuscase en sus archivos y encontrase un vehículo para los dos actores.

En Agosto de 1955, se dio el primer golpe de claqueta de una película que estaba destinada a cambiar la vida de todos sus protagonistas y a convertirse en una fuente inagotable de divisas para la entonces joven república austriaca: se trataba de Sissi.

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