¿Misión imposible?

El ideal de la justicia debería ser la rehabilitación del delincuente. No siempre es fácil, pero por intentarlo que no quede.

27 de Noviembre.- Una de las cosas que distingue a una persona inteligente de un cacho carne es que la persona inteligente es consciente de que todo lo que se comparte, se publica o se comenta en las redes sociales o en internet en general es público y queda para siempre. Aunque solo fuera por eso, ya deberíamos tener cuidado con el modo en el que expresamos nuestras opiniones.

Hace algunas semanas, intentaba yo (por lo visto inutilmente) explicarle a un lector que se obstinaba en dejarme el blog perdido de comentarios hirientes y ofensivos que yo nunca jamás iría a su casa, llamaría a la puerta, me sentaría en su salón y empezaría a despotricar a propósito de la limpieza de la ropa interior de su santa madre. Pues lo mismo, con mi blog, que es como si fuera mi casa.

Uno, ya digo, trató de convencerle porque procura tener siempre la cortesía de pensar que, al otro lado del teclado, hay vida inteligente. En pocas, aunque muy molestas, ocasiones resulta que esta presunción se ve traicionada y, como sucedió en este caso, aquel al que yo había tomado por una persona con dos dedos de frente era en realidad un cacho carne.Vaya por Dios.

A pesar de mis razones, mi corresponsal me llamó censor (este tipo de persona se ampara casi siempre en una supuesta libertad de expresión) y me acusó de hipócrita por pedirle por favor que no me insultara (su versión no era que me estuviese insultando, claro, sino que por lo visto me estaba desenmascarando de no sé qué manera).

Me ha venido a la memoria este asunto por otro que he leido hoy, el cual espero que siente un precedente.

Resulta que hace unos meses, creo recordar que en el mes de Agosto, los ferrocarriles austriacos, la ÖBB, decidieron hacer una campaña para promocionar su tarjeta familiar para viajeros frecuentes. Para ello, decidieron utilizar una imagen desacostumbrada, que sabían que les garantizaría la atención del público en un sitio tan lleno de estímulos y distracciones como es el vestíbulo de una estación. En concreto, utilizaron esta imagen.

Pues bien : un político ultraderechista de la localidad austriaca de Amstetten reaccionó a una estampa tan amigable y poco peligrosa como esta publicando en sus redes sociales el siguiente exabrupto :

“Meine ÖBB Vorteilscard werde ich nun definitiv nicht verlängern statt dessen mit der Westbahn fahren. Das ist doch nicht normal! 2 vermeintliche Schwuchteln m Baby und davon noch ein Neger. Mir graust…”

Lo cual, traducido al cristiano, quiere decir :

De ninguna manera voy a renovar mi tarjeta de la ÖBB, en vez de eso, voy a viajar con la Westbahn (la competencia). Esto no es normal ! Dos maricones con un bebé y uno de ellos un negro. Qué asco ! (la traducción es aproximada, porque algunas de las palabras que el tipo usó, como Schwuchtel, maricón, tienen en alemán una connotación más agreste que en español)

En fin, tras el escándalo consiguiente (uno de tantos casos aislados, ya se sabe) el tipo fue apartado de sus funciones municipales y se cursó la correspondiene denuncia (o intento de censura, según opinarán, probablemente, tanto el afectado como mi corresponsal, aquel al que me refería en los primeros párrafos de este artículo).

La sentencia ha salido estos días pasados y, como es deliciosa y ojalá sentara precedentes, la consigno aquí.

El caballero en cuestión, ha sido condenado a dos años de libertad condicional, pero lo mejor es que el juez (ese héroe) le ha condenado asistir a un curso sobre cómo expresarse en internet de manera educada y sin faltarle al respeto a nadie. De la asistencia al curso y, naturalmente, de la no reincidencia, dependerá que, transcurridos dos años, se le levante la condena. Y es que la justicia, señora, debería perseguir la rehabilitación del delincuente. A ver si tiene éxito esta vez.

Articulo publicado en Política/Economía. Guarda el enlace permanente.

2 Responses to ¿Misión imposible?

  1. Anselmo dice:

    Lo que es evidente es que la imagen no pasó desapercibida. En el caso de que en Austria haya un premio para los mejores anuncios publicitarios, algo me dice que el autor del anuncio que nos ocupa no tiene demasiadas posibilidades de ser galardonado.

  2. Alejandra dice:

    No había leído esta publicación… palmas mi sensei

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