31 días de Enero (de 2018)

Se nos va este año, se nos va. 2018 ha sido un periodo bastante intenso. Divertido a veces, otras no tanto. Echemos un vistazo.

7 de Diciembre.- El año 2018 se nos va acabando y quizá convenga echar la vista atrás para ver qué es lo que ha sucedido.

En estos días se cumple además el primer año de este Gobierno, por lo cual, a lo mejor, también es curioso ver lo que no ha sucedido.

Empezamos 2018 con un discurso de nuestro Bundespresi, el Sr. VdB.

Normalmente, no hubiera sido una cosa extraordinaria, si no hubiera sido por las dificultades que VdB tuvo para llegar al cargo. Fue elegido en una primera ocasión, pero entonces el supremo austriaco dijo que había que hacer flash back y repetir las elecciones. Recordarán mis lectores que el otro candidato, hoy „menistro“, perdió otra vez, y VdB finalmente consiguió convertirse en jefe de Estado de EPR (a Dios gracias, porque el hoy „menistro“ nos hubiera dado mucha pereza).

A principios de este año, el Gobierno de Strakurz anunciaba recortes en las ayudas sociales, recortes que luego se han materializado en leyes que aún no han entrado en vigor o en leyes que han entrado en vigor y luego se han visto moderadas por instancias superiores. El año 2018 ha sido un constante luchar del Gobierno, particularmente de la parte más ultraderechista de él, entre el populismo y la sensatez. Por un lado, el populismo le pedía al Gobierno que nosotros, los extranjeros, pagásemos platos que no habíamos roto; por otro lado la sensatez, personificada en este caso por el Tribunal Supremo austriaco, pedía que Austria fuese fiel a los acuerdos que tiene firmados con la Unión Europea. De momento, la partida está muy igualada, pero parece que va ganando la decencia. Aunque la pobre sigue estando bastante en peligro, las cosas como son.

Durante los primeros compases de este año, sin duda el dolor de cabeza más grande para el canciller Kurz ha sido el Ministro del Interior, Sr. Herbert Kickl. Ya el día 11 de Enero, el Ministro del Interior tuvo un desliz sin duda inconsciente y propugnó la necesidad de concentrar a los extranjeros en campamentos en las afueras de las ciudades. A ser posible en condiciones que no favoreciesen „el efecto llamada“ . Al ver en la misma frase lo de „concentrar“ unido a „extranjeros“ hubo muchas personas que empezaron a pensar en otros tiempos más horribles (pan y agua, alambres de espino…La gente tiene una imaginación muy viva, ya se sabe). El Gobierno hubo de acudir en ayuda del Ministro. Ha sido un lapsus tontorrón, dijeron.

En Enero también visitó el canciller a dos mujeres que no han ganado para disgustos durante los últimos doce meses: Theresa May, primera ministra británica (la pobre) y Angela Merkel. Las dos han pasado muchas fatiguitas. La primera, con el Brexit (no han terminado aún) y la segunda con un progresivo desgaste que la ha llevado a la retirada final (si me queréis, irse). El canciller nuestro de cada día se encontraba, se encuentra aún, en un momento dulce en cuanto a popularidad, no tiene que temer (aún) esos aterrizajes forzosos.

En Enero de este año también murió una personalidad admirable, un alma de papel de lija que envolvía un corazón de oro: la sra. Ute Bock pasó a mejor vida y el mundo se hizo un lugar un poquito peor.

El primer mes del año también fue el que hizo que Udo Landbauer, político ultraderechista, tuviera que encoger los esfínteres. Se libró, finalmente, por la mínima. Como recordarán mis lectores, Landbauer se presentaba a unas elecciones, las de Baja Austria, y de pronto se le descubrieron presuntos trapos sucios neonazis. Que si un libro de canciones antisemitas, que si tal que si cual. Al final, tuvo que dimitir, pero fue por poco tiempo.

El día 26 de Enero tuve el honor de hablar en las Naciones Unidas a propósito de los afanes que acarrea este blog, en tanto que medio de comunicación en Español „en tierra extraña“ (sobre todo „en lengua extraña“). Fue muy bonito porque, aparte de lo augusto del marco, tuve ocasión de charlar con no pocos lectores que se acercaron a Kaisermühlen para escuchar mis reflexiones. Los lectores de VD que no tuvieron ocasión de acercarse a la ONU (era viernes y laboral) pudieron escucharme en diferido.

Yo pensaba haber cubierto con este artículo el primer trimestre del año, pero está visto que 2018 ha sido intenso. En estos días, más (y mejor).

Articulo publicado en Austria. Guarda el enlace permanente.

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