Por el humo se sabe

La casa hay que tenerla siempre ordenada, porque el día menos pensado viene la policía y te hace un registro domiciliario.

13 de Agosto.- Es más que probable que el día 31 de Diciembre, Strache, su santa y hasta, probablemente, el bebé de meses fruto de su matrimonio, hagan lo que dice la leyenda que hizo Santa Teresa cuando se marchó de Ávila. O sea, quitarse las alpargatas y sacudirlas, para no quererse llevar ni el polvo de la famosa ciudad amurallada. Pues la familia Strache, con el dosmil diecinueve, lo mismo.

El año que consumimos actualmente no está tratando a los Strache ni medio bien. Ellos, particularmente el cabeza de familia, que estaban decididos a proyectar los valores de la civilización europea occidental, no cesan de ver cómo sus enanos parecen haber tomado hormona del crecimiento.

Por si no hubiera sido suficiente con que todo el país viera a Strache coquetear e hincharse cual pavo frente a una suripanta venida del frío ( !Una fresca, Heinz Christian ! Debió de decir la «señá Felipa », mientras mascaba clínex) o el haber tenido que dimitir de todos sus cargos, o el que se le hubiera terminado el Grecian 2000 (su mujer, diligente, fue al BIPA a por más una verz terminó de llorar su llanto), o que sus antiguos amigos le hayan echado del grupo de guasap derechers4ever, ahora resulta que, según informan medios austriacos ayer, sin avisar, se les presentó la policía en casa, al objeto de hacer un registro domiciliario en busca de pruebas –no se sabe si las encontraron- de una trama de corrupción.

Aparte de que los policías le revolvieron el domicilio a la « señá Felipa » poco más se sabe, ya que el asunto está, lógicamente, bajo secreto de sumario.

Por lo que parece, el registro vino porque un denunciante anónimo (qué mala es la gente, igual que las vecinas que denunciaron a los de las empanadillas) le dijo a la pasma que un caballero, de nombre Peter Sidlo, conspícuo militante del FPÖ, había sido elevado a la dirección de Casinos Austria – Novomatic (una « mamandurria » muy golosa, dado el tamaño de las empresas en cuestión) no por su competencia para el puesto, sino por sus ideas políticas. A cambio, el FPÖ se habría comprometido, según este denunciante, a realizar cambios legales para revocar o suavizar la prohibición que rige en Viena a propósito de ciertos juegos de azar (las máquinas tragaperras). Cambios legales que el FPÖ llevaba en su programa electoral.

La policía también puso patas arriba las casas del propio Sidlo y de Johann Gudenus, el angelico, el cual parece que, desde que pasó lo de Ibiza vive solo para aprender ruso y así poder distinguir las suripantas rusas ricas de las suripantas rusas pobres y para expiar su culpa a través de terapias.

Por cierto, ayer decíamos que, de puertas para afuera, los actuales representantes del FPÖ buscan que nadie pueda relacionarles con Strache. De hecho, cuando se publicó la noticia de que Strache había concedido una interviú a RT (Russia Today o Residuo Tóxico, que no está demasiado claro) ellos dijeron que no sabían nada, que Strache decía lo que hubiera dicho como ciudadano privado pero sin ninguna vinculación con el FPÖ. Pues parece ser que esto no es tan así del todo. O eso, o Strache no había devuelto las llaves de la sede central del partido, edificio al que debió de ir cuando todos estaban ya en su casa cenando con sus santas. No debió de acudir solo, porque metió a un equipo entero de Russia Today, para poder grabar en la central del FPÖ la entrevista de la que hablábamos ayer.

Hablando de las sedes del FPÖ. Parece que hace dos días, la de Sankt Pollten, localidad cercana a Viena, sufrió un ataque por parte de cuatro encapuchados (aquí, curiosamente, se dice « enmomiados » que tiene su gracia). Por suerte, no se produjo ninguna desgracia. Se quemaron un par de cajas de esos simpáticos mecheros que el FPÖ reparte (como no podía ser de otro modo, dado el amor que este partido le tiene al tabaco y a las leyes que favorecen su consumo) y pare usted de contar.

El partido atrbuyó el ataque « grupos izquierdistas radicales », incluso, de manera muy decimonónica, a « anarquistas ». Las juventudes del Partido Socialista han atribuido el incidente a una estrategia del propio FPÖ para congraciarse con su electorado. En cualquier caso, el último atentado serio de « grupos izquierdistas radicales » data de fecha tan lejana como 1995 (dos tipos intentaron volar un poste de la luz y se volaron ellos solos). La policía lo dilucidará. Esto…Bueno, todo lo anterior también.

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