Jornada de reflexión

Hombre pensativoHay decisiones que hay que sopesarlas con mucho cuidadín y jandemor. Por eso siempre es bueno pensar las cosas y reflexionar.

9 de Noviembre.- España se encuentra, en estos momentos, en plena jornada de reflexión. Seguramente, andará la gente rascándose la coronilla con una mano y, en la otra, los programas de los partidos. Leyendo y releyendo, subrayando. Haciéndose esquemas y diagramas de flujo. Racionalmente, pensarán las personas probablemente en cuál es la opción preferida para tratar los problemas más candentes. Santos habrá que les pregunten a sus santas:

-Dime, churri, si el partido X promete una bajada masiva de los impuestos ¿De dónde crees que va a sacar el dinero para que los servicios públicos sigan funcionando aceptablemente? Yo puedo pasar por una bajada de los impuestos con vistas a mejorar la coyuntura para las empresas, pero tú sabes que yo, lo que siento por los servicios públicos, es pasión. Yo soy muy de los servicios públicos.

-No sé, cariño. Como señalas, todo lo fían a un aumento de la actividad económica que, tal como están las perspectivas y lo último que ha dicho el Banco Central Europeo, no creo que se produzca. La Lagarde yo creo que es una „Lagarda“. Dilecto, pásame un cacho pan, que quiero mojar en la yema del huevo frito.

-Me admira cómo pasas de las altas esferas del poder eurocomunitario a la prosa de la vida diaria.

-Yo soy así, amor.

-Por eso te quiero.

Amigos habrá que se mandarán guasaps preguntándose por el cambio climático, o sobre la inversión en ciencia y familias enteras discutirán acaloradamente por la redistribución de la renta o sobre la precarización del trabajo fruto de (la mierda de) la llamada economía colaborativa.

Mañana, serios y serias, responsables y „responsablas“, cumplirán los españoles y las españolas con su deber de votar, con el alma sosegada, después de haber meditado de manera madura su decisión.

Y luego por la tarde, como si lo viera, nos llevaremos un sustete.

Salga quien salga. No lo dude el lector. Pero por suerte, nuestro Josef Manola, ese hombre con ese apellido tan erótico, nos lo explicará cumplidamente (es el corresponsal de la ORF en España).

Y mientras tanto ¿Qué pasa en Austria?

Pues como saben mis lectores, en Austria votó quien pudo hace ya algunas semanas y, tras el encargo del Bundespresi al excanciller Cortico de formar gobierno o intentarlo por lo menos, se produjeron las primeras tomas de contacto (esto es un poco first dates). Después de que los Neos dijeran que no tenían fuerza, que la ultraderecha decidiera retirarse para arreglar su casa (por lo menos de momento) y de que los socialistas…Bueno, eso, la relación que cuajó fue la de los Populares con los Verdes.

En esta primera fase, llamada de sondeos (Sondierungen) las dos partes se fueron acercando paulatinamente, con precaución.

Siguiendo el sistema austriaco uno diría que hasta con un poco de precaución.

Cuarenta horas de acercamiento, que se dice pronto. A primera vista, verdes y conservadores están separados por una distancia que podría parecer oceánica. Los temas que más le ponen al electorado Verde al electorado conservador también...Pero los pelos de punta.

Mientras los Verdes, junto con el Bundespresi, piensan que la lucha contra las consecuencias del cambio climático debe de ser una prioridad, el futuro canciller, para no incomodar a quienes le han votado, dice que no hay que ser pesimista, y que la subida del nivel del mar y el escachifollamiento de las cosechas y la extinción de los animales en una naturaleza exhausta puede representar una oportunidad genial para el gentío. Mientras los Verdes están por una política migratoria decente, los conservadores dicen que una cosa es libertad y otra libertinaje y que no hay que tomarse la justicia por la mano porque la justicia por la mano es la ley de la selva de las sociedades primitivas (ejem).

Y mientras los Verdes quieren redistribuir la renta de diferentes maneras (por ejemplo mediante una apuesta decidida por el Estado de bienestar) los conservadores dicen que bueno, que si eso que ya lo miramos, porque los ricos…Porque del lujo de las marquesas viven muchos pobres, que hay que fomentar la iniciativa privada y que no es bueno que la gente se acostumbre a que papá Estado lo solucione todo (esto lo dice gente, como el propio canciller, que jamás en su vida ha tenido un trabajo „normal“).

En fin.

A pesar de que los famosos sondeos se han llevado muy en secreto, parece ser que han llegado hasta el punto de incluir un posible reparto de ministerios. Los portavoces de las partes no dicen ni sí ni no.

Entretanto, la ex Ministra Mikl-Leitner no descarta una nueva reedición del pacto entre la derecha y la ultraderecha, quizá por si los Verdes al final…Bueno, para tener un plan B.

Ayer por la tarde, se dio por terminada la fase de sondeos. Mañana, a tiempo quizá de compensar el sustete de las elecciones españolas, los Verdes dirán si Kurz les ha convenido o no. El lunes serán los de Kurz los que se pronuncien.

Jornada de reflexión también para ellos.

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