20 días que cambiaron Austria

Cuando los austriacos hacen las cosas, las hacen a lo grande. En 2019 lo han demostrado con creces. VD no daba abasto.

20 de Diciembre.- Sabiendo lo que sabemos hoy (zack zack zack) no deja de ser curioso que en fecha tan temprana como Marzo, un discreto terremoto agitase los cenáculos del poder austriaco, al desatarse una guerra sorda por el Kronen Zeitung, el periódico de más circulación en Austria. En aquel momento, sospechábamos que era la típica guerra de un inversor avispado por echarle el guante a un producto obsoleto para relanzarlo. Pero no. Alguien debía de saber más que nosotros, verdad ?

Otra tónica constante en la primera parte de 2019 fueron los problemas del Gobierno a propósito de las concomitancias del FPÖ con los movimientos (todavía más) a la derecha de sus posiciones. Particularmente con el movimiento de los Identitarios, grupo político cuyas fronteras con el FPÖ son como se sabe muy difusas y que, por momentos, ha estado en la raya de la ilegalidad. Después nos enteramos de que Sebastian Kurz, debido a estas concomitancias, lo pasaba mal, el hombre, pero que por tener la fiesta en paz se mordía la lengua. Aunque todo tiene un límite. En Abril de 2019, un mes antes de que todo cambiara y para siempre, Sebastian Kurz y Strache escenificaron delante de los periodistas un desacuerdo a cuenta de los famosos identitarios. Parece que desde el ÖVP hubo constantes presiones para que el FPÖ se alejara de esta amistad tóxica, pero como luego se demostró fueron ciertamete inútiles.

Y con estas llegamos a Mayo, al mes del infarto que demuestra que cuando los austriacos se ponen a hacer las cosas las hacen a lo grande. La bomba estalló el viernes 17 de Mayo. Yo ya tenía el post del día hecho, y solo me dio tiempo a poner un texto en rojo. A partir de ahí, los acontecimientos se empezaron a suceder a un ritmo completamente desbocado. El día 18 de mayo (yo tuve una boda, preciosa, por cierto, gracias) me lo pasé colgado del móvil. A las 10 :55 la coalición que gobernaba el país saltó por los aires y sobre el medio día Strache dimitió de todos sus cargos. Su carrera política se daba entonces ( !Qué ingénuos éramos !) por amortizada.

El día 20 de Mayo, con la alta política austriaca ardiendo por los cuatro costados (y los teclados de los periodistas con ella) se produjo una situación inédita en la política austriaca : el canciller Kurz y el Presidente Van der Bellen se aliaron para destituir al Ministro del Interior, Herbert Kickl. La decisión se hizo efectiva el día 21 de Mayo. Casi con la destitución encima de la mesa, lo cual demuestra la catadura moral del personaje, Herbert Kickl firmó su última norma como ministro del interior : la que limitaba el salario máximo que los solicitantes de refugio o asilo podían percibir por realizar trabajos para la comunidad a 1,5 euros la hora.

Ese mismo día, consumada la defenestración, el presidente Van der Bellen se dirigió a la nación y todos respiramos aliviados, sobre todo al pensar que, por suerte, el elegido en las últimas elecciones había sido Van der Bellen y no Hofer. Antes de seguir, quizá haya que hacer (una vez más) un paréntesis, para explicar que si alguien ganó en esta crisis siniestra, fue la figura de Alexander Van der Bellen, el cual tuvo un comportamiento impecable y se ganó sin ninguna duda el respeto de todos los austriacos.

Despues de esto, la crisi del video de Ibiza tomó un ritmo bastante enloquecido y deciddamente esperpéntico. Strache, después de una semana callado, saltó a la palestra (via Facebook) y también un abogado el cual confesó haber organizado el asunto del video por iniciativa propia (no le creyo mucha gente, pero bueno).

Mientras Kurz se preparaba para ser destituido como canciller para la oposición en pleno se celebraron las elecciones europeas, las cuales dieron el giro de guión más delicioso de toda esta movida. Tras las elecciones Strache tuvo la posibilidad ( !!!!!!!!) de optar a un asiento en el parlamento europeo. Asiento que estuvo a punto, pero muy a punto, de aceptar.

Y así, mientras a escaso kilómetro y medio se celebraba en el Stephansdom un funeral masivo por Niki Lauda (y todos cantábamos por lo bajini lo de « oreja a la plancha ») Sebastian Kurz dejó de ser canciller. Los principales artífices de su destitución fueron los socialistas, por un lado, que querían que en las elecciones Kurz no contara con la ventaja de seguir gobernando (les sirvió de nada y menos) y la ultraderecha por puro y simple rencor.

Y asi llegamos al final de mayo. El último día del mes, se cerró (de momento) aquella serie de días de infarto con una primicia también, pero gozosa : Austria contaba con su primera canciller, la muy digna y muy lista Frau Cervecilla (Bierlein). Ayudada por un grupo de ministros y ministras en donde, por primera vez en la Historia de EPR había el mismo número de hombres que de mujeres.

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