Concierto de Año Nuevo 2020

La señora del Kimono, la belleza de Viena, la incomparable música de los Strauss (y de Beethoven) y, cómo no, „el pandero“ del director de orquesta. Bienvenidos a 2020!

1 de Enero.- Feliz año nuevo! Espero que el 2020 traiga a los lectores de Viena Directo toda clase de alegrías, fortunas y éxitos.

Naturalmente, la mejor manera de decirle Hola Hola al año nuevo es sentarse delante de la tele (naturalmente, los pobres mortales no podemos sentarnos en el Musikverein) y ver el concierto de Año Nuevo. En estos momentos, mientras escribo esto, ha terminado la primera parte del programa (dirigido este año por un protéico Andris Nelsons) y, mientras en el Musikverein los invitados al concierto aprovechan para comerse un „canapié“ de salmón durante la pausa, el resto del mundo mundial estamos viendo el intermedio, espacio en el que la ORF aprovecha tradicionalmente para enseñarnos sitios hermosos de Austria, aliñados con las piezas más bonitas de la música clásica.

Este año 2020 estará dedicado a Beethoven (se cumplen 250 años de su nacimiento) y el tema del intermedio es, naturalmente, la relación entre el músico sordo más famoso de todos los tiempos y la ciudad de Viena, en la cual el bueno de Don Luis tuvo varias direcciones y en donde pasó a mejor vida.

Esta madrugada, pensando en lo que escribiría hoy, me he dado cuenta de que quizá una de las razones de que el concierto de año nuevo haya hecho de Viena una especie de territorio mítico para mucha gente, es precisamente esta pieza del intermedio. En ella, Austria suele ser una isla de bienaventuranza, un lugar plácido al que no llegan los ruidos del mundo y en donde, curiosamente, y en contra de toda evidencia, siempre hace sol.

Musikverein

Mientras la ORF nos lleva y nos trae por los hermosos paisajes en los que transcurrió la vida de Beethoven, quizá convenga recordar algunas cosas sobre el concierto de año nuevo. Se celebra cada mañana del primero de enero en el Musikverein de Karlsplatz. Como su propio nombre indica, Musikverein, la filarmónica de Viena es una entidad privada, por cierto y, aunque esté feo recordarlo, es una pervivencia del nazismo. Tan es así, que el primer concierto de año nuevo se celebró en Viena en 1939, recién anexionada Austria al tercer Reich alemán en una orquesta que se proclamaba orgullosamente „libre de judíos“ (judenfrei). Desde entonces ha pasado mucho tiempo (ocho décadas) pero siempre ha habido sus más y sus menos con la posición ideológica de los señores filarmónicos. Este año, por ejemplo, el cierre del concierto, la tradicional Marcha Radetzki, se va a interpretar en un arreglo al que se ha despojado de los añadidos que le hicieron los de la cruz gamada (y de los que no nos habíamos enterado hasta ahora).

Por cierto, se habrán preguntado quizá mis lectores por qué cada año dirigie la orgesta un señor distinto, pues también tiene que ver con lo que decíamos más arriba. La filarmónica de Viena es una entidad autogestionada. Cada año, los músicos (entre los que hay muy pocas mujeres, porque hasta 1997 tenían prohibido entar) eligen al director del concierto. Las más prestigiosas batutas han dado prueba de su pericia en un reto que cada año es igual y cada año se renueva.

Cariátides

Las treintamil flores que adornan la sala, al objeto de limitar el impacto medioambiental del concierto, no han sido transportadas por avión desde ningún país lejano (Greta, no te enfades), sino que proceden de los invernaderos de la agencia pública que cuida los jardines de Viena.

Mientras escribía esto, el intermedio acaba de terminar y la segunda parte del concierto va a dar comienzo. Mis lectores de fuera de Austria se van a perder los siempre agradables y medidos comentarios de la pluscuamperfecta Barbara Rett, gran dama de la ORF, peso pesado (a pesar de ser ella una sílfide) de la sección cultural de la televisión pública austriaca. Este año, por cierto, la señora Rett, que ya se va acercando a la edad de la jubilación, ha sido relevada por la dirección de la cadena de uno de los cometidos en los que también era tradicional verla, el baile de la Ópera, evento frívolo en el cual ella ponía la nota culta.

Mientras estén viendo la música, mis lectores quizá hayan podido jugar al „jú is jú“ de la política austriaca. Habrán podido ver quizá que, en la tercera fila, se sienta el que será canciller en los próximos días, Sebastian Kurz, y habrán visto que, estratégicamente colocada, como todos los años, hay una señora con Kimono, que nadie sabe quién es, pero que hace tan exótico y habrán visto quizá también en los barridos de cámara a nuestro Bundespresi y a su señora, la Bundespresi(denta) los cuales se sientan en el palco del Gobierno, y también habrán podido divisar al añorado Heinz Fischer, ese señor tan jovial que fue jefe de Estado de EPR hasta hace dos años, pero que en la actualidad está jubilado y ha acudido al concierto a título privado (hay jubilados que miran las obras y jubilados que miran a los violinistas). También habrán podido tener ocasión de empatizar con el pobre caballero que se ha gastado un güevo de la cara para una entrada en primera fila de patio que le ha garantizado una vista incomparable del pandero del director letón (el cual tiene, a fuer de señor ventripotente y obeso, un pandero que no desmerece al resto de su anatomía).

Cariátides

Y aquí llega el momento más esperado!!!

Hace su aparición por primera vez el ballet de la ópera de Viena. En el Musikverein no lo van a ver (!Ah, se siente!) pero en la pieza que suena mientras escribo esto van a bailar los bailarines del cuerpo de ballet del prestigioso coliseo junto al Ring, coreografiados por un español, Jose Carlos Martínez, antiguo solista de la Ópera de París.. Ya tuvimos ayer, a medianoche, un anticipo, cuando el ballet de la Ópera de Viena nos ofreció el Danubio Azul, himno oficioso de Esta Pequeña República, con el que los austriacos reciben cada año la nueva tanda de 365 días de lágrimas y sonrisas.

Dejo a mis lectores disfrutando de la segunda parte del Concierto de Año Nuevo y, desde Viena, les deseo de nuevo que 2020 les traiga una felicidad tan dulce y tan ligera como un vals de los Strauss.

La musa de la música

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2 Responses to Concierto de Año Nuevo 2020

  1. victoria dice:

    Feliz Año Nuevo, Paco. Te deseo todo lo mejor.

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