Big George

Un anuncio en alemánSi creía que después de una rusa, mucho Red Bull y varias rayas de coca lo había leído todo a propósito del vídeo de Ibiza, todavía le falta lo más gordo. Pásmese.

18 de Junio.- Como saben mis lectores, en estos momentos, en el Parlamento de Viena, se están desarrollando los trabajos de una comisión que trata de descifrar el embrollo que supuso el famoso vídeo de Ibiza, que hizo saltar por los aires el Gobierno de coalición entre la derecha y la ultraderecha en mayo del año pasado.

Por el camino, también se trata de averiguar si los mecanismos de financiación de los partidos austriacos (ese „quien paga exige“ tan delicado) son más o menos decentes. Una tarea nada, pero que nada fácil.

La dificultad empieza con el propio cuerpo del delito, porque los miembros de la comisión parlamentaria no han visto todavía del famoso vídeo más que los cortes que todos hemos visto y han transcendido a los medios. Esos escasos minutos en los que se ve a Strache, a Gudenus y a la mujer de Gudenus explicándole cosas a una supuesta oligarca rusa.

Se sabe que el vídeo está en manos de la policía austriaca desde abril (y, por lo tanto, en poder del Ministerio del Interior) pero que el Ministerio del Interior no quiere darlo al Parlamento para su visionado. Oficialmente porque „lo están evaluando“.

En estos días pasados, uno de los implicados y que sí dispone de copia del material, le ofreció a Wolfgang Sobotka (ÖVP) jefe de la comisión parlamentaria, pasarle el vídeo en cuestión, un poco como esos amigos que se descargan pelis de la mula. Sin embargo, Wolfgan Sobotka, quién sabe por qué escrúpulo (hay gente que dice que por intentar proteger a Sebastian Kurz) no aceptó el ofrecimiento, de manera que, de momento, los comisionados deberán conformarse con los relatos de gente que sí que ha visto el vídeo (el primer día de la comisión ya declaró uno, el redactor jefe del semanario Falter, el cual explicó que las ocho horas de vídeo eran, con perdón, un coñazo insufrible).

Pasan los días, sin embargo, y se van sabiendo más detalles a propósito de cómo se orquestó la trampa que terminó con la carrera de Johann Gudenus y dejó muy tocada la de Strache.

Aquí recomiendo a mis lectores que, si están leyendo este artículo desde su telefonino, se sienten, no se vayan a caer redondos al suelo y vayamos a tener una desgracia. Voy a contarles la historia de cómo el video llegó a manos de la policía austriaca.

La historia no tiene desperdicio ninguno.

Gepostet von Viena Directo am Sonntag, 14. Juni 2020
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El vídeo estaba en una tarjeta de memoria y en un ordenador que la policía austriaca decomisó en un piso de Wiener Neustadt en abril. El chivatazo llegó por vía de un bombero voluntario que ahora trabaja en la rama de la seguridad.

Este bombero voluntario -en Austria lo son todos los que no trabajan en ciudades grandes- vivía con su novia, que es actriz porno -ya les advertí que iban a fliparlo mucho-; bueno, la actriz porno había estado vinculada sentimentalmente a uno de los organizadores de la trama de Ibiza y, aún antes, a un tipo conocido como „Big George“ (quizá por su big…Bueno, por su Big George) ya fallecido -¿Quizá de una sobredosis de Viagra?- y que era uno de los capitostes de la industria del porno alemana.

La actriz porno había recibido el vídeo como una especie de „seguro de vida“ pero cuando lo dejó con su examante, lo habló con el bombero y dijo:

-Yo creo que esto mejor lo destruimos y ya.

A lo que el bombero contestó:

-Pues yo creo que también.

Pero no lo hizo, y escondió la tarjeta de memoria con las aventuras de Strache detrás de un enchufe, lugar en donde la encontró la policía después.

El comando especial que lleva el tema (SoKo –Sondern Komission-) ha elaborado entretanto un informe parcial en donde se dice que Ibiza fue en realidad el segundo intento de pillar a Strache en un renuncio y que ya en 2016 se le preparó una trampa que fracasó porque el entonces jefe del FPÖ no apareció.

Los que sí se produjeron fueron diferentes encuentros entre Gudenus y la troupe (la oligarca, el intermediario, etc) durante los cuales se tomaron las famosas fotos del ex portavoz del FPÖ drogándose con mandanga de la buena.

¿Y qué va a pasar ahora con el vídeo? Hoy precisamente lo ha explicado la Ministra de Justicia, Alma Zadic (Los Verdes).

Zadic ha explicado que los comisionados solo van a poder ver partes „relevantes“ del famoso vídeo porque no todo lo que se dice tiene importancia para los fines de la comisión.

Esto ha provocado, por supuesto, gran indignación en la oposición, que quiere juzgar por sí misma lo que es relevante y lo que no (comprensible, por otra parte).

Lástima que Big George ya no esté aquí para explicárselo.

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