#LoveIsNotTourism

pareja de enamoradosCuando se habla del coronavirus y sus consecuencias, es fácil perderse en abstracciones. Por eso, hoy hablaremos de personas. De personas que lo están pasando mal.

20 de Julio.- Cuando el mundo occidental se dio por enterado de que el coronavirus había salido de oriente y había llegado primero, a Europa y luego a América, se produjo por todo el mundo un frenazo de emergencia a todo lo que había sido nuestra vida durante los últimos cuarenta años.

Los Gobiernos empezaron a intentar crear compartimentos estancos, de manera muy rápida, para detener la expansión del virus. Se cerraron a toda velocidad las fronteras, de manera que mucha gente se quedó atrapada en los lugares a los que la vida les había llevado.

Era una emergencia de una magnitud que no se había visto en el mundo desde, quizá el 11 de Septiembre de 2001, con la particularidad de que nadie sabía (y sigue sin saber) la fecha exacta en que se va a terminar el estado de cosas que ha provocado la situación.

Como es natural y era esperable, los Estados se lanzaron a grandes acciones de repatriación. Austria no fue una excepción. De esa manera, las fronteras cobraron, siquiera durante unos días, una cierta porosidad.

Sin embargo, desgraciadamente, la acción de los Estados no alcanzó a todo el mundo.

Recibo estos días un correo de una amable lectora, en el que me explica su caso y me aporta información sobre otros parecidos.

Mi lectora, llamada Marlene, es de Graz, pero vive en Viena. Hace cuatro años estaba estudiando en la localidad búlgara de Varna (marco incomparable de belleza sin igual, naturalmente). A esta ciudad llegó, por azares del destino, Victor, peruano que trabaja en la marina mercante como ingeniero naval.

Victor y Marlene debieron de pasar en Varna unos días muy agradables porque, un año y medio después, Marlene fue a visitar a Victor al Perú y a partir de ahí son una pareja. Por razones laborales (por parte de Víctor, sobre todo) los dos enamorados pasan bastante tiempo separados. Cualquiera que tenga algún conocimiento de cómo funciona ese sector económico sabe que las tripulaciones tienen contratos de cinco o seis meses.

Quizá por esto, por propia elección o simplemente por falta de tiempo u oportunidad, Victor y Marlene, ciudadanos del mundo, no han tenido ocasión de pasar por el juzgado para formalizar su situación. Victor se subió a un barco en noviembre del año pasado y desde entonces no ha vuelto a pisar tierra firme, porque las fronteras de la Unión Europea están cerradas y, como no está casado con Marlene, tampoco puede beneficiarse de las acciones de reunión familiar del Gobierno austriaco.

Victor está, lo mismo que otros muchos miles de personas alrededor del mundo en su misma situación, preso en su barco. Me dice Marlene que esta situación ha provocado escenas dramáticas en muchos barcos, con huelgas de hambre e incluso suicidios.

La situación no tiene visos de ir a arreglarse a corto plazo (más que nada porque la Unión Europea no parece tener intención de ir a abrir sus fronteras exteriores). Escuchemos a Marlene:

Echo de menos abrazarle (a Víctor). Ha habido un tiempo en el que he dudado si volveré a ver a mi novio este año. Ahora tengo un poco de esperanza. Por suerte, Austria ha abierto las fronteras a parejas que no están casadas, aunque este no es el único obstáculo, porque nuestras parejas tienen que llegar hasta Austria“.

Marlene, junto con otras personas, se ha movilizado para intentar que cunda la conciencia sobre la situación que están pasando ellos y sus parejas y han lanzado un hashtag #LoveIsNotTourism para intentar que las fronteras (las europeas, por lo menos) se hagan permeables también para las parejas que no estén casadas.

Piden a los países que, siguiendo el ejemplo de Dinamarca, abran sus fronteras a las parejas de ciudadanos europos con personas de países terceros que no estén casadas, que se pueda firmar una declaración jurada en la que los componentes de la pareja reafirmen que están juntos y, naturalmente, se muestran dispuestos a dejarse testar o, en caso necesario, hacer cuarentena.

Muchas instituciones y partidos han mostrado su apoyo a esta iniciativa. Entre ellas, en Austria, los Neos, el Partido Socialista y los Verdes (según la información que me pasa Marlene, el Partido Popular austriaco y el FPÖ han dado o bien la callada por respuesta o bien se han remitido a las decisiones que pueda tomar la Unión Europea en su conjunto).

Precisamente en momentos como estos, es más importante que nunca tener cerca a las personas a las que queremos.

Esperemos que tanto Marlene como Víctor, así como las otras personas en su situación, se puedan reunir pronto y abrazarse.

La tarde en Directo 19072020

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Gepostet von Viena Directo am Sonntag, 19. Juli 2020

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