Ventajas de viajar en tren

Viajar en tren en estos tiempos no es tan fácil. Por poco los lectores de Viena Directo se quedan sin saber qué ayudas nuevas ofrecerá el Gobierno a las familias.

9 de Septiembre.- Viena. Cinco de la tarde. Estación Central (Hauptbahnhof). El bloguero, como siempre, llega con el tiempo justo de coger el tren hacia su casa. Va lleno de gente que también vuelve de su trabajo. Busca algún lugar libre en el que sentarse. Tarea esta más complicada que otras veces, porque ahora no solo tiene que haber un sitio libre, sino que los compañeros de asiento tienen que tener la mascarilla no ya puesta, sino razonablemente colocada (o sea, sin ir por debajo de la nariz, o ladeada o como sea).

Desecha la posibilidad de sentarse con un grupo de adolescentes que van directamente sin mascarilla. Una muchacha joven va mirando Instagram con la mascarilla por debajo de la nariz. A dos asientos de distancia, una señora fantásticamente gorda lleva puesto uno de esos escudos de plástico que en realidad son un quitamultas, que no protegen de nada.

Al fin, el bloguero encuentra un lugar frente a un hombre sesentón que dormita con la mascarilla puesta.

Como hace siempre, saca el cuaderno, se lo pone en las rodillas, saca el bolígrafo y se pone a escribir el post del día.

Por segundo día consecutivo, el Gobierno austriaco ha notificado más de 500 positivos. Mientras la población hospitalizada siga estable y no crezca el número de fallecidos, no hay razones para mayor preocupación (de la normal, se entiende).

También hemos sabido hoy que los estudios para la vacuna que parecía más prometedora (y de la que la Unión Europea ya ha adquirido varios millones de dosis, la que desarrollan conjuntamente la farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford) se han interrumpido hasta nuevo aviso. Parece ser que uno de los voluntarios que participaban en el estudio se ha puesto enfermo. De este hombre, del que se sabe que se encuentra en territorio británico, no se sabe si pertenece al grupo al que se le inyectó el preparado o al que se le inyectó el placebo (si no recuerdo mal, a este procedimiento se le llama « doble ciego ») así que hasta que la cosa no se esclarezca, no se podrá seguir evaluando los resultados de la vacuna.

« !Oiga !!Oiga ! »

El bloguero levanta los ojos de la tarea, pensando que se dirigen a él. Pero no. A medio metro de distancia un hombre se está dirigiendo a otro viajero. En un alemán correctísimo (y autóctono) el hombre le dice al compañero (o compañera) de vagón :

-Oiga ¿Se podría usted poner bien la máscara, por favor ? Sí, por encima de la nariz.

(respuesta inaudible)

-Gracias.

El bloguero se fija en que una chica que va sin máscarilla (como dicen las señoras en España « con tó su coño moreno ») mira al correcto caballero que le ha llamado la atención al otro viajero con bastante desprecio (!). Por supuesto, no hace ademán de cubrirse.

El bloguero evalúa las posibilidades de que la saliva de la muchacha llegue a alcanzarle en caso de que tuviera neuronas suficientes para poder articular palabras (cosa que es bastante dudosa). La desenmascarada va a varios metros, o sea que según el hospital de la Charité de Berlín no parece que pueda contagiarle.

Bueno ¿Por dónde íbamos ? La vacuna. Retomemos.

Un tren del ferrocarril austriaco

.A pesar de lo que pudiera parecer, que se hayan interrumpido los estudios (de la vacuna de Astra) es, en realidad, un signo positivo, porque conlleva que las personas que están desarrollando la vacuna se están tomando la cuestión de la seguridad muy en serio.

Pasando a otros temas, hoy se ha celebrado un nuevo consejo de Bundesministros. Una vez transcurrida esta importante reunión, la Bundesministra de trabajo, Sra. Aschbacher (Partido Popular) y el Bundesministro de Sanidad (el cual, a estas alturas, no necesita presentación) han comparecido ante los medios para contar las novedades en las medidas que el Bundesgobierno va a poner en práctica para combatir la crisis del coronavirus en la temporada otoño-invierno.

Son estas :

El bloguero saca de un bolsillo medio folio en el que se ha hecho un esquema mientras iba en el metro, lo va redactando.

-Un bono de formación para desempleados que quieran reciclarse profesionalmente. A partir de octubre de 2020, aquellas personas que hagan cursos de reciclaje o formación de una duración superior a cuatro meses, recibirán, aparte del subsidio de desempleo 180 Euros. Esto implica, según el Bundesministro Anschober una subida media de la prestación de un 19%. Como ejemplo de esto, el Ministro Anschober ha puesto cursos relacionados con la digitalización, la protección del clima o el cuidado de personas dependientes.

El pago de este bono será automático y no habrá que pedirlo separadamente, si se cumplen con los requistos. Los costes de esta medida, que estará en vigor hasta 2022 serán de 58 millons de laureles. Se calcula que 50.000 desempleados se beneficiarán de esta medida.

A su lado, un matrimonio de aborígenes se quita las mascarillas para compartir una bolsa de patatas fritas. Comentan lo que les parecen las patatas fritas (alimento que, a fuer de exquisito y extravagante, merece sin duda largos comentarios evaluativos). La cosa se prolonga, y el bloguero, desconcentrado, decide cambiarse de sitio. Vuelta a la búsqueda de un lugar medio seguro. Pasa al lado de una pareja que más que sentada va tirada en dos sillones contíguos. Es, naturalmente, la flojera que da el amor. Él lleva mascarilla, ella la lleva también, pero como si llevase un tanga puesto por la cara (la parte fina del tanga le cubre escasamente los labios). Vaya, aquí tampoco. Y el post a medio escribir.

El bloguero no solo recita interiormente el monólogo de Segismundo (apurar cielos pretendo, qué delito cometí contra vosotros naciendo, etcétera, etcétera, etcétera) sino que piensa que, como la cosa siga así, se le va a quedar el texto a medias antes de llegar a casa. Qué contrariedad.

Por fin, encuentra un lugar en el que sentarse. Solo tiene el problema de que está frente al servicio del tren. Pero bueno, qué vamos a hacer.

Retoma:

17th April 2011

El cuidado especial de hijos al cargo (Sonderbetreuungszeit) será financiado al cincuenta por ciento por el Estado Federal austriaco (hasta ahora el Estado ponía un tercio). Este Sonderbetreuungszeit se puede solicitar cuando cierren las escuelas al completo o una clase y puede ser flexible, pudiéndose cuantificar en semanas, días o medios días.

También se van a incrementar las ayudas a las familias en dificultades de 60 a 100 millones de euros, debido a que las solicitudes han sido bastante más que las previstas.

Teniendo al Ministro de Sanidad a tiro, los plumillas le han preguntado por su opinión a propósito de la evolución de la pandemia y –cómo no- por el famoso semáforo. Anschober, como siempre, se ha mostrado prudente. No, no hemos alcanzado el punto máximo de la pandemia. Las cifras siguen creciendo en Austria y en los países de su entorno (Hungría) pero un cierre de fronteras como el que se planteó durante la primera ola ya no es una opción.

 

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