El Gobierno anuncia un paquete de medidas antiterroristas

El Gobierno austriaco ha anunciado hoy un completo paquete de medidas antiterroristas. Ahora bien ¿Puede el Gobierno hacer todo lo que ha prometido?

11 de Noviembre.- En el momento en el que empiezo a escribir esto, la ORF está emitiendo por segunda vez y esperemos que esta vez podamos verla hasta el final, la película que estaba emitiendo el día de los atentados de Schwedenplatz.

También la noticia del día (fuera, naturalmente, del coronavirus) ha sido la comparecencia de cinco miembros del Gobierno (cinco, nada menos) para presentar ante los medios un paquete de medidas contra el terrorismo. Un paquete de medidas que serán perfeccionadas y sometidas a trámite legal de aquí a principios de diciembre. El Gobierno planea implantar la vigilancia electrónica (mediante brazaletes o tobilleras con GPS) de los condenados por terrorismo que hayan salido de la cárcel y la posibilidad de encerrar a terroristas convictos de por vida. También se han anunciado medidas contra la expansión del islam político y la creación de una fiscalía especializada en casos de terrorismo.

«BOMBAS DE TIEMPO»

El canciller Kurz ha cifrado en 300 los islamistas que han intentado viajar desde Austria a zonas de guerra para hacer el mal. Una parte de estos yihadistas han sido detenidos antes de cumplir su objetivo, otros han muerto, bastantes de ellos (según Kurz) están entre rejas y una parte indeterminada de ellos se encuentra, después de haber cumplido condena, libre como el viento. El canciller los ha descrito como „bombas de tiempo“.

En el futuro, se va a tratar a estas personas extremadamente peligrosas como ya se trata a los perturbados o a los criminales recurrentes y va a ser así, ha explicado el canciller, hasta que no estén „desradicalizados“ (lo que quiera que eso signifique, porque ya sabemos que el asesino de Schwedenplatz pasaba por estar desradicalizado).

ISLAMISTAS, PERO TAMBIÉN NEONAZIS

El vicecanciller Kogler, que también estaba presente en la comparecencia de prensa, ha señalado que el nuevo paquete de medidas va en contra de de todos los extremismos, no solo del extremismo yihadista. También contra los neonazis y el extremismo de extrema derecha y ha resaltado que los neonazis y los terroristas islamistas tienen más en común de lo que se piensa.

El Ministro Nehammer ha anunciado un reseteo del organismo que se encarga en Austria de los servicios secretos y la lucha antiterrorista, incluyendo más personal y recursos.

Durante estos días, por cierto, se ha hablado mucho en los medios austriacos a propósito de este tema. Incluyendo de dónde deberían venir esos recursos y, sobre todo, ese personal. Fue bastante sorprendente escuchar en el telediario de la cadena pública a un experto de lucha antiterrorista decir que, en otros países, los miembros del servicio secreto se reclutan entre „las mejores cabezas“ en tanto que, en Austria, los miembros del servicio secreto provienen exclusivamente de la policía y del ejército.

No hace falta ser Einstein para tirar del hilo y deducir que, por lo menos en opinión de este experto, ni policías ni militares se cuentan entre los intelectos más privilegiados del país.

En cualquier caso, la reorganización de los servicios secretos austriacos, después del estropicio organizado por el Gobierno anterior (recordemos que, durante los pactos que condujeron a aquella coalición la ultraderecha pidió, expresamente, el Ministerio del Interior, como condición sine qua non para sostener al canciller Kurz en el Gobierno) la reorganización del servicio secreto, decía, se ha convertido en un problema acuciante (tampoco hay que ser un premio Nobel para darse cuenta).

MAYOR COORDINACIÓN

La Ministra de Justicia, Alma Zadic ha explicado su parte por videoconferencia porque la pobre se encuentra en su casa en cuarentena por haber tenido contacto con un enfermo de CoVid. Zadic ha explicado que, por lo que ella respecta, en el futuro las partes implicadas en la lucha contra el terrorismo (y ella ha mencionado el terrorismo doméstico, esto es, la violencia machista) deberán estar mejor coordinadas (amén). También ha anunciado la creación de un fondo para ayudar a las víctimas de los atentados del dos de noviembre, fondos que incluirán también apoyo psicológico.

La Ministra de Asuntos Religiosos (Kultusministerin) Susanne Raab, ha dejado entrever que habrá en el futuro una prohibición del islam político en Austria, incluyendo condenas a cadena perpétua. El Ministerio de Asuntos Religiosos está ya trabajando en una norma legal que permita ampliar la prohibición de símbolos islamistas, una instancia de denuncia del ciberyihadismo y la persecución de contenidos violentios en internet.

¿PUEDE EL GOBIERNO HACER TODO LO QUE HA PROMETIDO?

Todo lo anterior está muy bien pero la pregunta es ¿Puede el Gobierno llevar a cabo lo que ha anunciado hoy? En principio, hay dos problemas: uno, que la cosa sea jurídicamente viable. En principio, el límite es la Constitución. Si el Gobierno se atiene a la ampliación de leyes que ya existen, en principio no debería haber ningún problema con la Norma Fundamental austriaca. Otra cosa son los recursos. Está muy bien plantear controles, sistemas de vigilancia, pero eso implica personal (entre otras cosas), dinero, horas de formación. En tiempos como estos, es poco probable que los recursos necesarios sean menos.

Sin embargo, hay aspectos de las medidas antiterroristas que el Gobierno austriaco quiere poner en marcha (en coordinación con otros Gobiernos europeos) que no son tan fáciles ni tan claras y que, en malas manos (por ejemplo, en las manos de un Gobierno autoritario o semiautoritario, como el húngaro) podrían ser desastrosas. Por ejemplo, que las empresas de comunicaciones le dieran al Estado la llave del cifrado de los servicios de mensajería, al objeto de que pudieran espiar las comunicaciones de los malos (y también de los buenos, por supuesto). En la cumbre europea de ayer los dirigentes europeos hablaron de esto.

El presidente Macron anunció ayer la aprobación de otra ley no exenta de polémica: se trataría de borrar los contenidos de intención terrorista como máximo en una hora. Naturalmente, esto habría de hacerse utilizando mecanismos automáticos, lo cual podría conducir al borrado automático por ejemplo de contenidos periodísticos (como este blog). Las críticas también indican que por ejemplo funcionarios extranjeros (húngaros, polacos) podrían borrar contenidos en territorio austriaco.

Todo lo cual cuenta con la fuerte (y decidida) oposición del Parlamento Europeo.

¿Te perdiste el domingo La Tarde en Directo? Ya puedes descargártela en versión podcast para disfrutarla siempre que quieras. En el programa del domingo explicamos, entre otras cosas, la curiosa historia de por qué no hay centrales nucleares en Austria. Una delicia para los oidos.

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