Dime quién es tu «persona de referencia» y te diré quién eres

Los científicos ven con excepticismo los tests masivos – Al señor Hans le falta un tornillo (y hoy ha ido a comprarlo) – Dime quién es tu persona de referencia y te diré quién eres – Otra vacuna

16 de Noviembre.- Ayer, de pronto, a eso de las ocho de la noche, se produjo en toda Austria, sin excepción, un curioso fenómeno.

Todos los jubilados de Austria, sin excepción, sintieron cómo se les encogía el corazón al darse cuenta de que, durante los próximos quince días, no podrán ir a las tiendas de bricolaje.

Al sentir esta tremenda desazón, se llevaron la mano al pecho y en varios cientos de miles de casas austriacas se produjo esta conversación:

-!Ay, Hannelore!

-¿Qué tienes Hansiputzi?

-Que me acabo de dar cuenta de una cosa, Hannelore, Hasi. Que como vamos a estar en „Hardlockdown“ en los próximos quince días no voy a poder ir al Obi -quien dice al Obi, dice al Baumax.

-Ay, qué contrariedad, Hansiputzi. Pero hay una solución.

-¿Sí, Hannelore? ¿Y cuál es?

-Pues tú, mañana, te levantas tempranico, que no te pille mucha aglomeración, que tú ya sabes que nuestro Bundescanciller ha dicho que tú eres Bundespoblación de Bundesriesgo. A las siete de la mañana, cuando no haya nadie, tú te plantas delante del Obi -quien dice delante del Obi, dice delante del Baumax- y ya está. Tú compras todo lo que quieras y así puedes estar quince días sin ir, jugando con tus tuercas, tus destornilladores…

-¿Y…Y…Y mis adornos de navidad?

-Con tus adornos de navidad también, claro que sí, Hansiputzi. Que el „Hardlockdown“ no le impida a mi Hansiputzi ser feliz.

-!Ay, cómo te quiero Hannelore! !Ven aquí que te achuche como cuando Kreisky era Bundescanciller!

-Ay, tontorrón…Déjame, que estoy viendo a Andi Borg.

Y así ha sido.

Hoy, queridos lectores de Viena Directo, ha habido colas, auténticos atascos, delante de los supermercados de bricolaje. La radio advertía de ello. Estos ojitos que, en algún momento del futuro lejano, se tendrán que comer los gusanitos, han visto colas de varias decenas de metros de largo, con personas, con edad para votar y abundante vello púbico en los alrededores de sus gónadas, que han considerado seriamente que era superurgentísimo comprar estrellas y adornos de navidad, antes de que el „Hardlockdown“ les privase de ese placer.

Si el sábado era una conocida cadena de zapaterías la que atacaba por sorpresa y lo ponía todo a un cincuenta por ciento, hoy han sido tiendas de muebles y de chismes electrónicos.

Ayer, en La Tarde en Directo, mi programa semanal (disfrutable también como Podcast) explicaba yo el fondo de esta cuestión.

Contablemente, final de año es una época muy delicada. El stock sin vender es, no solo una fuente de costes de almacenaje, sino también de costes financieros. Todo lo que no se vende hay que provisionarlo para el año siguiente y esas provisiones se comen los resultados (ya de por sí bastante raquíticos debido a la pandemia).

Esperemos que, por lo menos, haya la gente tomado precauciones.

Dime quién es tu „persona de referencia“ y te diré quién eres

En su camino al Parlamento, y como estaba previsto, el Gobierno ha pulido la ley que regula el confinamiento. Y lo han hecho con una precisión, que es esta: solo una persona de cada unidad familiar podrá tener contacto con miembros de otras unidades familiares. O sea, que el encuentro de varias personas de una unidad familiar con varias personas que vivan bajo otro techo está prohibido.

Si, en estos momentos, se ha instalado algo de perplejidad en la unidad familiar de alguno de mis lectores, no deben sentirse culpables por ello, porque tal y como está redactada la cuestión la norma resulta un poco liosa.

Porque en las preguntas frecuentes del Ministerio, se dice que se puede ver a parientes cercanos o bien personas con las que uno tuviera una relación estrecha (por ejemplo, ayer me preguntaba un amable lector si podía visitar a su novia). Según esta nueva redacción, mi lector podría interpretar que podría ver a su novia, pero su suegra debería encerrarse en una habitación de la manera más hermética que pueda, al objeto de no ir contra la ley.

Échale guindas al pavo.

Pero no: lo que estaría prohibido es que mi lector visitase a su novia acompañado de su madre y mientras ellos juegan una partida de Risk, las consuegras tomasen café y pastas.

Fuera de bromas: lo mejor, de verdad, es que durante estos quince días nos quedemos todos en casa lo máximo posible y veamos al mínimo (tendente a cero) posible de personas.

En cualquier caso y para que nadie se llame a engaño, la ley define el concepto „parientes cercanos“. Son los padres, los hijos (mayores de edad) y los hermanos de una persona. La definición de „persona de referencia“ es más escurridiza y depende de la valoración de cada persona (para este lector, por supuesto, será su novia, pero en otros casos dependerá del paisaje afectivo de cada uno. En cualquier caso deberá tratarse de personas con las que uno tenga contacto regular (físico).

POR SUPUESTÍSIMO, todas las celebraciones familiares, al no ser vitales para la supervivencia, están prohibidas.

De cualquier manera, el Bundesgobierno ha apelado (y lo mismo hago yo) a la responsabilidad de los ciudadanos para que cada uno nos quedemos en nuestra casa y Dios en la de todos.

LOS EXPERTOS VEN LOS TESTS MASIVOS CON ESCEPTICISMO

En el marco de una videoconferencia con el Presidente del Gobierno de Eslovaquia, Sr. Igor Matovic, el Bundescanciller Sebastian Kurz ha profundizado en sus declaraciones de ayer a propósito de lo bonito que será hacer tests masivos a la población como ha sucedido en Eslovaquia.

Según el Bundescanciller más mozo de la Unión, con esto de los tests masivos todo son ventajas. En Eslovaquia, por lo visto, se ha podido detectar a muchas personas infectadas y „retirarlas de la circulación“ (sic) para que no infecten a troche y moche a sus conciudadanos.

FE DE ERRATAS

Por cierto, ayer, sin querer, yo dije un disparate durante la transmisión en directo. Disparate por el cual pido disculpas a mis lectores y oyentes. Efectivamente, dije que el Ejército austriaco había colaborado, con varios miles de soldados (me sonrojo) cuando en realidad solo fueron treinta, que fueron de miranda (o sea, de observadores).

Tal como yo lo expliqué, parecía que Austria había decidido invadir Eslovaquia de forma pacífica.

FIN DE LA ERRATA

Nada más saberse la idea del Bundescanciller, un nutrido grupo de juristas le ha advertido de que los tests no pueden ser obligatorios (la ley no lo permitiría) en Eslovaquia lo han sido también, pero el Gobierno del país vecino se ha asegurado de que, quien no se haga test, no pueda prácticamente salir de casa. Aquellos que obtenían un resultado positivo, solo podían abandonar su casa en un radio de cien metros bajo multa de 1600 Euros.

En cualquier caso, otros expertos, en este caso los científicos, ven estos tests masivos con cierto escepticismo.

La única manera de hacerlos sería con tests rápidos de antígenos los cuales unen a que son baratos y rápidos la desagradable característica de que no son excesivamente precisos. La medida de la imprecisión es esta: suponiendo que cinco millones de austriacos se apuntasen a que les hicieran un test de antígenos, habría por lo menos 150.000 que obtendrían un falso positivo que habría que confirmar, de todas maneras, con una PCR, de manera que estas 150.000 personas estarían encerradas sin razón.

Según los científicos, es mucho mejor hacer tests a personas de riesgo, pero en condiciones.

OTRA VACUNA (CON MÁS DEL 90% DE EFECTIVIDAD)

La farmacéutica Moderna Biotech ha anunciado que su vacuna también ofrece más de un 90% de efectividad. Como la de Pfizer, la vacuna de Moderna también es una vacuna basada en el ARN.

Esto quiere decir que se inyecta en el cuerpo un „libro de instrucciones“ en forma de material genético, para que las células del paciente fabriquen partes de la cubierta de proteínas del virus y así generen inmunidad.

Según parece, la vacuna de Moderna tendría una ventaja sobre la ya conocida y es que el ARN utilizado permanecería estable en un frigorífico normal durante treinta días y no habría que distribuirla a setenta grados bajo cero.

De nuevo, me remito a la transmisión de ayer, para los pros y los contras.

Articulo publicado en Austria, coronavirus. Guarda el enlace permanente.

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