El Gobierno austriaco toma una decisión tan dolorosa como insólita

Schloss AmbrasEl Gobierno austriaco toma una decisión tan insólita como dolorosa, y con un alto coste político – primer día después del confinamiento: lecciones de paciencia.

8 de Febrero.- Si te apetece que Lupe te lea el texto, no tienes más que darle al botón del reproductor. Ella lo hace con mucho gusto. Dale una oportunidad.

El Gobierno austriaco toma una decisión tan insólita como dolorosa

La bomba informativa de hoy es Tirol. Como ya saben los lectores de Viena Directo, el Gobierno central hoy ha acudido a un mecanismo inusual: una advertencia de viaje.

Se trata de una solución de compromiso y una solución dolorosísima para las dos partes que la han tomado, de manera que incluso no es muy arriesgado decir que ha provocado una miniguerra civil dentro del Partido Popular austriaco.

Por un lado, el Gobierno Central representando la nueva era, la del canciller más mozo de la Unión. Por otro, el Partido Popular austriaco antiguo, el que todavía yace bajo el revoque de modernidad, el de los gremios de agricultores, la misa dominical y el pollo rebozado de después.

Ha sido un combate muy bronco que ha terminado muy a la austriaca, con una solución rara en la que todo el mundo pierde un poco.

Veamos: la semana pasada, los científicos dieron la voz de alarma: se había detectado en Austria una variante nueva del coronavirus, la sudafricana ¿En toda Austria? No, por cierto. La mayoría de los casos, la abrumadora mayoría, se localizan en Tirol: 293 a 9. Los científicos urgían a tomar medidas y a tomarlas a la mayor brevedad. Se trataba de organizar un segundo confinamiento duro para evitar que la nueva variante del virus no se extendiese.

El Gobierno regional de Tirol, rápidamente, puso todos los medios a su alcance para impedir este nuevo confinamiento. En primer lugar trató de desacreditar las cifras, diciendo que los casos de la variante sudafricana representaban un porcentaje mínimo de los asos. Después, emprendió una infatigable campaña para presentarse como víctima de una decisión injusta del Gobierno central.

¿Por qué? La clave, como siempre, está en la economía.

El motor de la economía del Tirol es el turismo, más concretamente el turismo de nieve que, en esta época del año, está en temporada alta.

Y Tirol es la zona más brutalmente castigada por la pandemia. Y los empresarios presionan y presionan muy fuerte a los conservadores austriacos, hasta el punto de que otras consideraciones, como la salud pública pasen a un segundo plano. Ya saben los lectores de Viena Directo, frases que contienen el verbo „salvar“ y paráfrasis varias de aquella frase de los maletillas antiguos, aquella de „más cornás da el hambre“.

Entre bastidores la batalla ha sido muy dura y se ha saldado, como decía más arriba, con una decisión inusitada que ha sido dolorosa de tomar para el Gobierno y que ha levantado ampollas en Tirol: una advertencia de viaje.

Desde el punto de vista económico, una auténtica catástrofe, poque Tirol, a falta de turistas extranjeros vive de los turistas austriacos. Si el Gobierno, que según los empresarios austriacos, debería ayudarles a no hundirse en la miseria (en este caso, literalmente) advierte que ir a Tirol a esquiar es peligroso ¿Qué nos queda? Pues nos queda hidalgo desconsuelo, que es lo que han mostrado hoy tanto los empresarios tiroleses como, cerrando filas con ellos, el Gobierno regional.

Desde Viena, la situación se argumenta en menos que canta un gallo.

Efectivamente, la situación epidemiológica en Tirol está bajo control, pero puede ser una sensación engañosa, porque sabemos que la variante sudafricana se extiende rápidamente y, es más, parece ser que produce cursos graves de la enfermedad.

Pero no solo eso: parece ser que determinadas vacunas, más en concreto la de Astra Zeneca, son menos eficaces contra esta nueva variante del coronavirus.

De este argumento ha echado mano el Ministro de Sanidad, Anschober, para defender la decisión del Gobierno.

A efectos prácticos ¿Qué significa esto?

Como decíamos: que el Gobierno desaconseja viajar a Tirol si el viaje no es imprescindible.

Que pide a las personas que, si han estado en Tirol en las últimas dos semanas, se hagan test.

Y, por último, que si vienen de Tirol al resto de Austria también se hagan tests.

El Gobierno tirolés, por otro lado (y a uno le parece que más por cubrir el expediente que otra cosa) ha pedido a sus ciudadanos que reduzcan la movilidad y también ha instaurado la obligación de hacerse tests antes de ir a esquiar.

Todo lo anterior es un típico ejemplo de lo que podríamos llamar „the austrian way“ o sea, la manera austriaca de solucionar las cosas.

Al final y si no, al tiempo, lo que sucederá será que las medidas que se debían de haber tomado hoy se tomarán en dos semanas, cuando ya sea tarde.

Y mientras tanto…

Hoy ha sido el primer día de apertura después de cuarenta y cuatro días de confinamiento. Han abierto los comercios, han abierto las peluquerías y otros servicios que nos ponen guapos y hermosos y los colegios han vuelto a las clases presenciales.

El Ministro de Educación, notablemente relajado y vestido con su Barbour (aunque quizá sea una frivolidad decirlo, no sé qué pasa con el pobre Fassmann que cualquier cosa que se pone le sienta como si le hubiera caído de un quinto piso) eso: el Ministro de Educación ha comparecido ante los medios para decir que la cosa iba bien. Y tan bien que ha ido, porque entre test y test, se ha descubierto a treinta y un escolares que podrían estar infectados con el virus malandrín. Ahora, habrá que hacerles más pruebas para saber si es verdad o no lo es.

También ha habido colas, muchas colas, porque la pandemia es una gran escuela de paciencia. Colas delante de las tiendas, porque evidentemente, la gente tenía mono después de cuarenta y cuatro días con la paloma de la Visa en el dique seco. Y colas ante las puertas de las farmacias, para hacerse tests que permiten acceder a otros servicios.

Hay muchísimas posibilidades de hacerse tests, como ya expliqué ayer en La Tarde en Directo.

En cualquier caso ¿Cuánto durará la apertura? Pues no lo sabemos y ante la duda, ya se sabe…Mejor ir a comprar, mientras se pueda.

Articulo publicado en Austria, coronavirus. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.