30.03.2020 Últimas noticias

Últimas cifras. Mascarillas en el supermercado. Voces críticas. Privacidad. Una fiesta termina en bronca. La Donauinselfest se pospone.

30 de Marzo.- Buenos días a todos y bienvenidos a la primera edición de hoy de Viena Directo.

Algunos medios internacionales se hacen eco del éxito de Austria a la hora de controlar la expansión de la epidemia, sobre todo teniendo en cuenta de que Esta Pequeña (pero aguerrida) República hace frontera con Italia, uno de los epicentros de la pandemia en el continente europeo.

Los números parecen darles la razón aunque, como ahora veremos, menos de lo que parece. Como siempre, examinemos las cifras de nuevos infectados que el Ministerio de Sanidad austriaco daba a las ocho de la mañana. A esa hora había registrados en Austria 8.813 casos en Austria, lo cual supone, en números absolutos, un incremento de 522 con relación a la cifra de hace veinticuatro horas. El dato fallecidos es preocupante. Hoy se ha sabido por la mañana, que hemos superado el centenar de muertos. 108 en total.

Nos acercamos al momento, el día 14 de Abril en el que se evaluará, por un lado, la eficacia de las medidas implantadas y, como consecuencia, su reformulación o elminación. No parece, en cualquier caso, que nos vaya a ser dulficificada esta vida recatada que llevamos y lo que sí que parece probable es que se vayan a implantar nuevas medidas.

En su comparecencia de las once, los « cuatro magníficos » (Kurz, Kogler, Nehammer y Anschober) han anunciado que cuando estén disponibles, probablemente a partir del miércoles, será obligatorio llevar mascarillas (los famosos tapabocas) dentro de los supermercados. Se podrán adquirir baratas antes de la compra y habrá que llevarlas dentro del supermercado y hasta que se salga de los recintos.

Esto no significa, según el Gobierno que haya que dejar de cumplir la famosa regla de la distancia de seguridad. De hecho, se pondrán marcas en el suelo para que la ente la respete.

Todos los hoteles se cerrarán y la policía velará por el cumplimiento de la famosa distancia de seguridad por la calle.

Pareja candidata a recibir una reconvención por parte de la «punicía» austriaca (ARchivo VD)

El canciller Kurz también ha advertido contra aquellos (ver principio de este boletín) que minimizan la peligrosidad de la pandemia en Austria y ha advertido de que puede tratarse de la calma antes de la tormenta (esperemos que no).

Las medidas concuerdan con lo recomendado hoy por un grupo de expertos de diferentes instancias científicas austriacas.

Según ellos, al ritmo actual de nuevos contagios el sistema de salud austriaco colapsaría para medidados de abril. Se hace por ello imprescindible –y eso está haciendo- implementar nuevas medidas y endurecer las que ya están en vigor, al objeto de que la tasa de replicación (el llamado R0) baje de 1. Los científicos dan como ejemplo el caso de Wuhan en donde ese factor de R0  en estos momentos está en 0,32 (en Austria, en estos momentos, está a 1,7).

Personas dando ejemplo de cómo mantener la distancia de seguridad resulta beneficioso en muchas situaciones de la vida diaria (Archivo VD)

-De cualquier manera, crecen las voces críticas (incluso provenientes de la comunidad científica) en el sentido de que si bien las medidas de aislamiento pueden ser muy efectivas a corto plazo no son muy sostenibles en el tiempo. Afirman estas voces críticas que la crisis económica a la que tendremos que hacer frente cuando se termine la pandemia también tendrá un coste en vidas humanas y en el sistema de salud, por ejemplo en forma depresiones, enfermedades cardiovasculares y otro tipo de afecciones.

Según algunas voces científicas, entre las que se encuentra gente tan prestigiosa como Ansgar Lohse, que es el director de la Clínica Universitaria de Hamburgo, este sería el momento de, por ejemplo, abrir las escuelas para hacer que se fuera inmunizando el grupo que, en principio, no corre tanto peligro, como es la gente joven, fuerte y sana. Según Lohse, habría que encontrar la manera de conseguir así la famosa « inmunidad de rebaño » necesaria para detener el avance (y, con él, la mortandad) del virus con el menor coste de vidas humanas posible.

Según Lohse, es la única manera que existe de evitar las fortísimas y catastróficas consecuencias económicas que va a tener la pandemia, en forma de radicalismo, tensiones sociales, desempleo, etcétera. Naturalmente, este caballero tan inteligente no dice cómo se hace eso de la « expansión controlada » y tampoco pone cifras al « menor coste posible en vidas humanas ».

-En estos momentos los Gobiernos se encuetran precisamente ante ese dilema : por un lado, existe la amenaza que, indiscriminadamente, hunde sus garras en todo el cuerpo social, sin respetar ni a ricos ni a pobres, ni a guapos ni a feos, ni a jóvenes ni a viejos y por otro está el reto de conservar la vida del mayor número de personas posibles sin destruir lo que ha hecho de las sociedades occidentales lo que son, desde una larga tradición que se enraíza en la revolución francesa. Por ejemplo sociedades en las que el Estado vela por la vida privada del indivíduo, como una de las maneras de mantener las sociedades críticas y por tanto vivas y flexibles.

Los Estados se están enfrentando a la crisis del coronavirus haciendo equilibrios para no fastidiarla. Por ejemplo, el Gobierno austriaco y su famoso contacto con las empresas de telefonía móvil para ver la manera de controlar que la gente se quede en su casa.

Nuestros vecinos, los checos, por ejemplo, después de devanarse los sesos se han dado cuenta de que hay otra manera de saber si las personas se quedan en su casa y cumplen la cuarentena (sobre todo los enfermos) y es saber si gastan dinero, o sea si utilizan la tarjeta para pagar. Esto, combinado con los datos de la telefonía móvil (que puedan cruzar uno datos con otros ya debería hacer saltar todas las alarmas, pero bueno) permitirá poder comprobar si la gente cumple las medidas de cuarentena.

-Medios locales también han informado de que este fin de semana una fiesta se le fue un poco de las manos a los que la organizaban. Sí, una fiesta. Con la que está cayendo, cachis en la mar.

Fue en Carintia. Alertada por los vecinos, la policía acudió a una fiesta en la que había 15 tipos dándose un homenaje. La policía, recordándoles que lo que estaban haciendo estaba prohibido, les conminó a que levantasen el campo y se fuesen con la música a otra parte y a ser posible de uno en uno. Sin embargo, los festejantes no solo hicieron caso omiso de la advertencia, sino que decidieron pasar al contraataque con espráis de pimienta y demás. La policía tuvo que utilizar medios más contundentes para reducirles y el altercado terminó con cuatro detenidos y un porrillo de denuncias por incumplimiento de las ordenanzas sobre la cuarentena debida al coronavirus.

Todos los participantes en la fiesta eran súbditos rumanos, así que quizá la cosa se debió a que estaban obedeciendo al mandato de su himno nacional y « destapándose » (o sea, descorchando botellas de licores espirituosos). Ays.

-El mayor evento gratuito que se celebra en Viena, la Donauinselfest, debía de haber sido este verano en junio, como suele. Más concretamente entre el 26 y 28 de Junio. Sin embargo, dado que es poco probable que esté el horno para bollos para esa fecha, los organizadores (el Partido Socialista) han anunciado que la francachela se pospondrá a una fecha, en principio, más viable. O sea, a Septiembre. Más concretamente entre el 18 y el 20.

Para octubre están previstas las elecciones a la alcaldía de Viena, a pesar de lo cual las autoridades vienesas han declarado que la Donauinsefest (si se celebra en esa fecha) no se va a convertir en un mítin gigante al aire libre.

En fin, con esto me despido hasta las ocho, deseándoles a mis lectores que sigan bien y que el sentido común y la calma reinen en sus vidas. Este humilde cronista les agradece su atención.

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2 Responses to 30.03.2020 Últimas noticias

  1. Belen dice:

    Nunca había oído hablar del Dr. Lohse (a decir verdad, ni de alguien que tuviera ese nombrecito, Ansgar…), pero pudiera tener mucha razón. A me entró curiosidad por saber cómo se terminó con la gripe española y, al final, después de casi dos años fué un asunto de autoinmunidad. Es decir que casi todo el mundo acabó por pasarla. Identificando y protegiendo a los grupos de riesgo, la idea del contagio controlado no parece descabellada.

    • Paco Bernal dice:

      Hola Belén! Al final supongo que todos tendremos que pasar el coronavirus; para mí el problema es conseguir esa inmunidad con un coste mínimo en vidas humanas, que es al final de lo que se trata. Yo creo que al final la solución pasará por encontrar una medicación que controle la enfermedad para que la gente no se ponga grave. Eso es lo que sería más deseable, quizá.

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