Los misteriosos muertos de los “genes belicosos”

DureroEl domingo pasado, en la barriada vienesa de Ottakring, aparecieron dos muertos en unas circunstancias “ explosivas”. La policía austriaca aún no se lo explica.

17 de Enero.- El domingo pasado, los vecinos del barrio vienés de Ottakring se llevaron un buen susto. En plena noche, pudo escucharse una explosión. Naturalmente, alguien llamó a la policía.

Cuando las fuerzas del orden llegaron al lugar de los hechos, encontraron a dos hombres muertos en el interior de un todoterreno con matrícula búlgara.

La causa de la explosión no tardó en encontrarse: una granada de mano que había sido accionada en el interior del vehículo.

Al día siguiente, como es natural en este país, la prensa seria y la otra se dedicó a lanzar todo tipo de teorías a propósito del extraño suceso. Tratándose de dos hombres muertos de manera violenta en un coche con matrícula de un país del este, no se dudó en atribuir los fallecimientos a algún ajuste de cuentas mafioso, habida cuenta de que los ciudadanos eslavos son conocidos aquí por portar, como dice un amigo mío, “genes belicosos”.

Sin embargo, como suele suceder en las buenas novelas, gracias a las investigaciones policiales fueron apareciendo nuevos datos que sembraron el caso de incógnitas.

En este caso nada es lo que parece

Primera sorpresa: la identidad de los dos muertos. En contra de lo que hubiera podido suponer cualquier observador con el entendimiento nublado por los prejuicios, no se trataba de dos chorizos de los que cruzan la frontera, dan el golpe y luego ponen pies en polvorosa.

Uno de los fallecidos era un ciudadano alemán (si bien con raíces eslavas) en tanto que el otro resultó ser Szlatko N., de ascendencia “belicosa” aunque con nacionalidad austriaca y, lo que es más impactante, concejal en Mondsee (Salzburgo) por el partido socialista austriaco.

Nuestro hombre, pasaba por ser un hombre querido, respetado y, lo que es más inusitado tratándose de un político y con los tiempos que corren, sumamente respetable.

Padre de familia, sin enemigos conocidos, nunca ha dado una voz más alta que otra. Tenía varias empresas en Bulgaria y Austria pero, fuera de esto, parecía llevar una vida que no presagiaba un fin violento.

El vehículo pertenecía a uno de los empleados de Zlatko, había sido obtenido en Bulgaria en régimen de alquiler financiero y el austriaco lo había recibido en préstamo durante el fin de semana del titular.

La segunda sorpresa vino después de la autopsia, la cual también arrojó un resultado completamente inesperado: cuando la bomba estalló, Zlatko estaba ya muerto. A tiros.

El arma, por cierto, no ha aparecido. Aunque los investigadores de la Policía austriaca dicen que, teniendo en cuenta que hubo una explosión en el habitáculo del coche, es probable que el arma homicida se desintegrase y los fragmentos fueran a parar al compartimento del motor.

Un asesinato ha ocurrido y nadie sabe cómo ha sido

El estado en que quedaron los cuerpos después de la explosión tampoco ayuda (lógicamente)  a esclarecer mucho las circunstancias concretas de la muerte del concejal socialista.

Descartada la hipótesis del accidente gilipollas (probabilidad nada desdeñable dada la inconsciencia con la que los ciudadanos de esta parte del planeta manejan los artefactos explosivos) la policía se rasca la cabeza y se pregunta por el orden de los acontecimientos ¿Mató el alemán al austriaco y luego hizo estallar la bomba para, como escriben ciertos, redactores “autosuicidarse” atormentado por los remordimientos? ¿Mató el alemán al austriaco y luego, con la intención de eliminar las pruebas, tiró de la anilla de la granada y, con los nervios, no le dio tiempo a salir del coche? Y, por último ¿Mataron unos terceros –hoy desconocidos- al austriaco y luego decidieron cepillarse al alemán vía granada de mano, para tomar luego la del humo?

La policía aborígen, como hubiera dicho Maria José Cantudo, se encuentra “perplehas”. Los amigos, conocidos y familiares del concejal socialista asesinado están desconsolados. Nadie puede explicarse el caso.


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Comentarios

2 respuestas a «Los misteriosos muertos de los “genes belicosos”»

  1. Avatar de silvia gluckselig
    silvia gluckselig

    Sos un genio Paco Bernal!!!!!tu estilo me encanta!!!!te segui, sigo y seguire!!!!

  2. Avatar de Conchi
    Conchi

    ¡¡Menuda historia!! Este caso es para que lo resuelva Rex (el perro policía).

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