Unas elecciones no se repiten todos los días, así que la ORF hizo ayer un programa especial, más que nada para ver si, hablando, nos acostumbramos a la idea.
2 de Julio.- Unas elecciones presidenciales no se repiten todos los días así que, en este verano en donde están menudeando las noticias extraordinarias, se imponía que la ORF hiciera una programación especial.
En primer lugar, un Zeit Im Bild (o sea, un informativo) en donde Armin Wolf entrevistó a los diferentes protagonistas de la noticia.
Al primero, al presidente del Tribunal Constitucional austriaco.
Se trata de un señor de aspecto venerable y bastante circunspecto, al que cualquier director de casting le hubiera dado sin pensarlo un papel de ginecólogo de pago. Pelo canoso, esas gafas de montura metálica demasiado grande que se pusieron de moda en los noventa y que denuncian al jubilado austriaco o al que pronto va a estarlo y una mandíbula algo prognática, del tipo águila de blasón, como la que tenía Don Luis Escobar, Marqués que fue de las Marismas del Guadalquivir (quizá, alguno de mis lectores de más edad se acuerde de Don Luis, si no, pinchen aquí).
Pues bien: Armin Wolf trató, según su costumbre, de ser la voz de los que, en Austria, no salían ayer de su asombro.
Y preguntó y repreguntó repetidas veces lo que todo el mundo se pregunta y se repregunta. O sea: la impugnación de las elecciones se ha producido, principalmente, por errores formales en el recuento pero estos errores „menores“ era vox populi que se producían siempre. Entonces ¿Por qué ahora son tan importantes que han motivado que las elecciones tengan que repetirse?
Nuestro ginecólogo, apenas sin cambiar de expresión, dio una respuesta muy de abogado:
-Porque hasta ahora nadie ha impugnado unas elecciones basándose en estos errores formales.
Y de ahí, no hubo quien le sacara.
Tampoco respondió a la pregunta de Armin Wolf a propósito de si la decisión de hacer flashback había sido mayoritaria entre los magistrados del alto tribunal o no.
-Perdón, pero no quiero hacer comentarios sobre eso.
Y también tuvo un momento en que, quizá, le traicionó el subconsciente, al admitir que „algunos magistrados quizá, como ciudadanos, hubieran tenido una opinión, pero como magistrados…Bueno, nosotros tenemos que hacer un trabajo profesional y…Bueno, había chapuzas –Schlampereien, fue la palabra que usó- que no podíamos pasar por alto, o sea que yo no creí que fueran posibles, francamente“.
También le preguntó Wolf al Magistrado si no pensaba que el hecho de que Hofer sea, al mismo tiempo, candidato y uno de los miembros del órgano colegiado que suplirá a Heinz Fischer, no era una especie de atentado a la imparcialidad.
El Magistrado se lo pensó un poco y dijo que, políticamente, podía ser, pero que desde el punto de vista legal, todo era perfectamente legal y no había ninguna ley que lo prohibiera.
Tras esto, le tocó el turno al Ministro del Interior austriaco, Sr. Sobotka, el cual ya iba como un niño que mi madre cuidó cuando nosotros éramos pequeños. Este niño era bastante travieso y en la escuela siempre se salvaba por la mínima. Cuando había hecho alguna y sus padres venían a recogerlo, antes de que los padres le preguntaran, su táctica era hablar mucho para distraer al enemigo.
Así, Sobotka, nada más empezar la conexión y nada más Armin Wolf puso el dedo donde tenía que ponerlo, o sea: „usted es el Ministro del Interior, usted es el responsable de los funcionarios electorales, la culpa de este marrón ha sido fundamentalmente suya ¿Qué va a hacer usted para evitar que se repita?“
El Ministro Sobotka empezó a rajar, a rajar y a rajar, y venga a rajar y a pintar un panorama risueño.
-No olvide usted, señor Wolf que ha habido irregularidades en unos cuantos distritos, pero que en el resto todo ha discurrido sin el menor proble…
-Perdone, perdone, señor Ministro
-…porque cuando yo y mis funcionarios nos ponemos, como decía la española Sofía Cazagatos, ponemos todo el corazón en el asador y…
-!Señor Ministro, pare señor Ministro!
-Estoooo…Sí, dígame, señor Wolf.
-¿Y cómo sabe usted que en la mayoría de los distritos todo ha ido fenomenal? Si nadie lo ha investigado.
-Eps…urbs…Pues…Bueno, los funcionarios van a recibir un „E-learning“ -o sea, un curso electrónico, para evitar irregularidades y…
-Muchas gracias, señor Ministro, muy buenas tardes.
Tras esto, la siguiente parada era una especie de „apueste por una“ (aquella sección entrañable en la que debutó Maria Teresa Campos) entre el director de campaña -contrito- de los verdes y, por lo tanto, de VdB (el pobre) y el director de campaña del lado oscuro de la fuerza, un tipo bastante cabreado que se da un aire a Iñigo Errejón.
A este se dirigió Armin Wolf y le preguntó lo mismo que antes le había preguntado al magistrado. O sea:
-¿Lo de ser candidato y presidente en funciones, no es mucho ser?
Pero el otro no se dejó pillar en un renuncio:
-Ya la primera vez era presidente de la Asamblea Nacional -el parlamento austriaco- y candidato, y a todo el mundo le pareció bien.
Luego, los dos directores de campaña, como dos dueños de cuadras caballares que estuvieran hablando de las posibilidades de sus equinos, explicaron que, quien haya pensado que porque haga calor y sea verano se va a parar la campaña electoral, van de culo, cuesta abajo, contra el viento y sin motor.
-Hay muchos temas en los que nuestros candidatos han de prounciarse. Por ejemplo, el Brexit.
!Señor, cómo nos pruebas! La que nos espera…

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