Examinamos hoy una situación frecuente: un ciudadano argentino (extracomunitario) quiere venirse a vivir a Austria ¿A qué trámites debe enfrentarse?
24 de Julio.- Como Viena Directo es un blog muy seguido (gracias a Dios y a Google) y sus lectores son gente lista y curiosa (me honra mucho que sea así) recibo con cierta frecuenta correos electrónicos en los que me preguntan cosas que excitan mi curiosidad. Así ha sido estos días pasados y paso a contar la historia obviando, naturalmente, los detalles personales.
Allá vamos: mi corresponsal me escribía desde algún punto de la Argentina, explicándome a grandes rasgos la problemática siguiente: su prometida es de nacionalidad austriaca y mi amable lector y ella tienen pensado casarse próximamente y venirse a vivir a Europa en donde ella seguirá con unos estudios que ya tiene iniciados. Me preguntaba este hombre por las posibilidades que tenía él de, siendo cónyuge de su „cónyuja“ llevar una vida normal en Austria (o sea, las preocupaciones naturales: que si acceso a la sanidad pública, que si a la educación…en fin, esto).
Como yo no soy un experto en estas cosas y, además, no me gusta pasar por tal, le contesté que, si se casa y, por matrimonio, adquiere la nacionalidad austriaca, es probable que su estátus se asimile bastante al de un ciudadano comunitario pero que lo mejor era que se informara por una vía oficial. O sea, que acudiera al consulado o embajada austriaca más próximo a su lugar de residencia, y que ahí probablemente le orientarían muchísimo mejor que yo.
Largo y activo, o sea, ni corto ni perezoso, mi corresponsal se puso a la tarea.
Yo, como soy un señor de una cierta edad, que nació en el siglo XX, me lo imaginaba delante del mostrador del consulado preguntándole a una funcionaria soñolienta. „Sin encambio“ como dijo el clásico, mi corresponsal localizó una dirección de correo electrónico, compuso un mail y recibió al poco una respuesta (redactada un poquito confusamente, por lo cual volvió a acudir a mí pidiéndome ayuda para desenredar un poco la madeja del lenguaje „burrocrático“).
Paso a hacerlo:
Como ciudano argentino, para entrar en el espacio Schengen mi lector no deberá solicitar previamente un visado. Así, sin visado, podrá estar en la Unión Europea durante tres meses (90 días a contar desde que ponga pie en Schwechat). Igual que si viniera como turista, vamos.
A pesar de no necesitar visado, para que los funcionarios de inmigración austriacos le dejen quedarse en Austria y poder comer muchos schnitzels, mi amigo argentino tendrá que poder presentar, si se le requieren, estos documentos:
–Un pasaporte válido que siga siendo válido más de tres meses después de la fecha programada para el regreso del viajero.
–Un seguro médico con una cobertura mínima de 30.000 Euros y que sea válido en todos los países del espacio Schengen.
-Billete de avión de ida y vuelta, y que entre la ida y la vuelta no haya más de los 90 días de estancia libre en Austria.
–Comprobante de tener medios económicos suficientes para poder mantenerse en Austria (por ejemplo un extracto de cuenta bancaria)
–Comprobante de tener un alojamiento reservado durante su estancia en Austria (por ejemplo, un contrato de alquiler de un apartamento o un voucher de hotel).
-En España e Italia se necesita, además, un documento que sirva de comprobante para la finalidad del viaje. Por ejemplo, una carta de invitación de un nacional español o italiano.
Hasta aquí, lo que tendría que hacer cualquier turista argentino que quisiera cumplir su sueño de subirse a la noria del Prater o de escuchar la música de Strauss en el Musikverein.
Ahora bien: como nuestro amigo quiere quedarse (y casarse) tendrá que hacer además estas cosas:
-Como es un ciudadano de fuera de la UE -!Bendita UE!- tendrá que solicitar un permiso de residencia para familiares de austriacos -él, de momento, y hasta que se case y no empiece con el papeleo, seguirá siendo argentino a todos los efectos- este documento, se llama en alemán Aufenthaltsbewilligung Familienangehöriger , un punto importante es que haber solicitado este documento NO DA DERECHO a la estancia en el país. O sea, que si se solicita el día 1 de la estancia pero la resolución no llega hasta el día 104, el día 90 nuestro amigo argentino habrá tenido que emprender el viaje de vuelta a la patria de Gardel.
Para poder obtener el permiso de residencia, mi amigo argentino y su prometida tendrán que estar casados, y su santa esposa tendrá que poder acreditar que le puede mantener. O sea, que tiene unos ingresos (fijos) de, por lo menos, 1323, 52 Euros al mes.
En cualquier caso, como el Ministerio de asuntos exteriores austriaco es muy diligente (y deben de enfrentarse todos los años a algunas consultas como esta) el correo que mi amigo argentino ha recibido incluye algunos links, que yo también dejo aquí para que mis lectores se puedan hacer también una composición de lugar.
Sobre la estancia en Austria (en alemán)
Sobre la estancia en Austria para familiares (en alemán)
Página del Ministerio de Asuntos Exteriores austriaco (en español)
Deja una respuesta