¿Qué harías si un desconocido te parase por la calle y te deseara que te violaran? En internet pasa todos los días. Y a mucha gente le parece algo sin importancia.
5 de Agosto.- Vivimos en unos tiempos en donde la gente piensa que está más informada porque, en general, tiene más datos a propósito de lo que pasa en el mundo. Unos datos que a veces se amplifican hasta cobrar proporciones obscenas que no tienen relación ninguna con la importancia real de los acontecimientos. La prensa basura (el Österreich, el Kronen Zeitung, el Heute) es experta en esto y lo practica constantemente. La gente, ya digo, cree que está más informada, pero es mentira. Porque estar informado, en mi opinión, es otra cosa. Estar informado de verdad es como cuando éramos pequeños, y nos daban muchos puntos numerados, y había que unir los puntos hasta formar un dibujo. Pues con esto, igual: uno tiene una serie de noticias, que son pequeñas, que no son ninguna de las cosas que dice el bocazas de Donald Trump, ni la evolución del IPC, ni los datos de ocupación hotelera en Torrevieja, pero que ayudan a entender hacia dónde se está moviendo el mundo.
Tomemos un par de noticias sacadas de mi archivo mental.
El sábado pasado, el Kurier publicaba que el FPÖ ha lanzado su propio canal de Whatsapp, para que aquellos que quieran puedan estar informados al minuto hasta de detalles tan interesantes como el ritmo intestinal de los líderes más conspícuos de esta formación política.
El articulista del Kurier decía, y yo le doy toda la razón, que la noticia no era tanto que el FPÖ pudiera modelar la opinión de varios miles de seguidores a un tiempo, sino el por qué, en los tiempos en los que estamos y dado el coste reducidísimo de montar una plataforma semejante, por qué, decía los otros partidos no contaban con una forma semejante de comunicarse con sus simpatizantes.
Hace unos días leía yo también que el FPÖ que, como pasa siempre con la ultraderecha, está a la vanguardia de la propaganda, está desechando cada vez más los canales de promoción tradicionales, y está acudiendo a Facebook (de hecho, la empresa de Marquitos Montaña de Azúcar incluso me sugiere a mí su página, y no dudo que lo hará con otros lectores míos que vivan en Austria).
El coste de la promoción de cualquier cosa en Facebook es muy reducido y la efectividad máxima. Por lo tanto, todo son ventajas.Y, por supuesto, hay algo todavía más interesante para el FPÖ y, en general, para todos aquellos interesados en difundir todo tipo de teorías conspiranoicas o locas de las mechas y es que todos, sobre todo a partir de una cierta edad, la de las personas que han conocido un mundo sin internet, tenemos una sensación, que ya no es auténtica, de que Facebook e internet son unos medios absolutamente inócuos. Cosa de niños.
Ayer, la portavoz de los verdes austriacos, esa mujer que a veces uno tiene la sensación que es más perfecta de lo que la realidad puede soportar, dio una conferencia de prensa en la que expresaba su convencimiento de que había que cambiar la ley para endurecer los castigos relacionados con la expansión del odio en la red y pedía que se endureciesen los castigos para las personas que focalizaran su odio en las mujeres (y ponía de ejemplo a las voluntarias de Caritas que trabajan con los refugiados y que son, día sí y día también, blanco en internet del acoso de todo tipo de pirados). La misma Eva Glawitschnig, en tanto que figura pública, tiene que vivir con amenazas de muerte a ella y a sus hijos.
Pues bien: la reacción, desde muchos frentes, ha sido directamente el reirse de ella (sin ir más lejos el propio caricaturista del Kurier), que ha venido a decir que, si uno no puede reirse del sexo, de la procedencia religiosa, de la nacionalidad y de una ristra de cosas más ¿De qué va a reirse la gente? Y sin embargo, si alguien, en la calle, se acercase a Eva Glawitschnig y le dijera, a palo seco:
-¡Ojalá venga un tío del estado islámico, te viole y te raje de arriba a abajo, so roja,más que roja! –y pongo roja, pero seguro que a mis lectores se les ocurren otras cosas.
Si pasara esto, a todos nos pasaría –y con toda la razón- una atrocidad. Y sin embargo, todos, cada vez más, vivimos más y más en internet, y nuestra reputación y nuestra seguridad, son cada vez más dependientes de lo que pasa en la red.
En detalles como este, uno ve en realidad el enfrentamiento entre dos mundos: el del siglo pasado, que aún era analógico casi en su totalidad y el que está creciendo, cada vez más: el mundo del futuro, el que está aprendiendo a cazar Pokemons para luego aprender a cazar otras cosas.
ANUNCIO IMPORTANTE
Queridos lectores: a partir de mañana día 6 de Agosto y hasta el día 14, Viena Directo seguirá acudiendo a su cita diaria pero en piloto automático.
Como siempre que me ausento de Viena, he dejado programada una selección de los mejores artículos del blog pero no contestaré los correos electrónicos ni atenderé a los mensajes de Facebook hasta mi vuelta porque, allá a donde voy, no es demasiado probable que tenga una conexión a internet barata, constante y fiable.
Hasta entonces, le deseo a mis lectores que lo pasen estupendamente. Salud, y muchas risas.
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